45° ANIVERSARIO DE LA CREACION DE LA UNION DE TRABAJADORES AZUCAREROS DE ARTIGAS (UTAA)

11.Sep.06    Noticias
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La historia de UTAA está ligada desde sus orígenes a la vida militante de Raúl “Bebe” Sendic. La consecuencia del “Bebe” en la defensa de la Reforma Agraria con expropiación del latifundio, del No pago de la Deuda Externa y de la nacionalización de la banca y el comercio exterior, le dieron una coherencia programática hasta sus últimas días.
UTAA tras 45 años de existencia sigue levantando la Reforma Agraria, y en Bella Unión está ocupando un predio de 36 hectáreas de tierras sin cultivar con la consigna de “Tierra para quien la trabaja”. Una vida sindical, similar a la del “Bebe” Sendic de coherencia programática y de lucha por la tierra.
Ambos (UTAA y Sendic) fueron semilla y germen del Movimiento de Liberación Nacional – Tupamaros y sin embargo la actual dirección del MLN- Tupamaros impulsa el latifundio maderero, es cómplice de una política neoliberal y fondomonetarista del gobierno del Encuentro Progresista que paga y adelanta pagos de la Deuda Externa, vota un Tratado de Protección de Inversiones con los EEUU e impulsa la firma de un Tratado de Libre Comercio con el imperialismo y desmantela los bancos del estado para extranjerizar aún más el sector financiero.
Esta dirección reniega de su pasado, reniega de su programa regado con sangre revolucionaria y reniega de su líder histórico.


Raúl “Bebe” Sendic en la historia de las luchas cañeras

En la década del 60, la izquierda en el plano parlamentario apenas disponía de un par de senadores y varios diputados. Era impensable modificar los planes de dominación de la oligarquía aliada al imperialismo mediante la aprobación parlamentaria de leyes de contenido nacional, popular y democrático. Solamente la movilización popular le arrancaba al gobierno burgués logros populares traducidos en leyes sociales. Las movilizaciones populares se daban en el marco de las diferentes estrategias dentro del movimiento popular. Al decir de Samuel Blixen en su libro “Sendic”: Raúl “Bebe” Sendic fue un agitador, un luchador social, un político; un dirigente partidario y un organizador sindical; un combatiente y un jefe guerrillero; un teórico y un conductor.
En esta oportunidad abordaremos sus condiciones de agitador, de luchador social, de político, de dirigente partidario y de organizador sindical.

NIÑEZ y ADOLESCENCIA LIGADO A LAS TAREAS DE CAMPO, ESTUDIANTE DE FACULTAD_ Sus padres Victoriano y Amalia han decidido asentarse al sur del Departamento de Flores, en el paraje de Chamangá. Victoriano, recorrió el país a caballo, templado en los trabajos rurales, decide arrendar campos y trabajar para si mismo. Nacen Armando (1918), Victoriano (1920), Alberto (1923), Raúl (1925) y Mario (1927). Raúl y sus hermanos, hornearán ladrillos y cavarán manantiales, alimentarán gallinas, ordeñarán la vaca, carreras cuadreras, irán a la escuela a caballo a unas 40 cuadras de las casas, es una típica familia de pequeños productores rurales en la década del 30.
La crisis del 30, los arruina y Victoriano se conchaba como mayordomo de una estancia de alemanes y su familia se establece en la chacra de su suegro en la otra punta del departamento. Raúl atiende seis vacas lecheras, durante años, se levanta a la cuatro de la mañana para ordeñarlas, va a caballo a la escuela rural, por la tarde repartía la leche que su madre vendía a los vecinos. En las vacaciones ayudaba a su padre en las tareas de la estancia.
Para ir al liceo, el caballo fue sustituido por la bicicleta. Es un estudiante brillante, se desplaza a Montevideo y se matricula en el Instituto Vázquez Acevedo, deja una declarada vocación por Medicina, por Abogacía. Dirá “Seguí esa carrera porque es la única que se puede asistir sin ir a clase”. Trabaja en estudio jurídico desde las 9 a las seis de la tarde, haciendo trámites en los juzgados. Se recibe de Procurador, para defensas laborales sobre todo. Adoptará el método de hacer fichas para todo, hará resúmenes de todo lo que leía. Se ligará a la lucha estudiantil, a la lucha antiimperialista de la “tercera posición” y al Partido Socialista.

ETAPA EN EL PARTIDO SOCIALISTA_ En el Comité Ejecutivo es secretario sindical y durante esa época su tarea principal es la lucha contra el amarillismo y la unidad de las organizaciones clasistas (unidad con los comunistas) y posteriormente asume la secretaria del interior. Se instala en el interior nuevamente, en Paysandú, para tarea concreta emanada del Comité Ejecutivo, desmantelar células trotskistas que se infiltraban en el partido. Decide trabajar asesorando sindicatos rurales y defendiendo trabajadores, lo decide más allá de las directivas del partido. Será una constante en su vida, para ciertas cosas no discutía, lo resolvía con hechos consumados. Se desafilia del partido en 1967, después de los sucesos del tiroteo del 22 de diciembre del 66; mientras tanto el partido soporta la quema del local de la CSU, el Tiro Suizo, el asalto al banco por tres cañeros, uno de ello socialista, etc.
Sendic va conociendo la represión contra las demandas de los trabajadores rurales, el ejército y la policía a las órdenes de los grandes propietarios. Las luchas en los arrozales del este, los tambos del sur, las plantaciones del norte o en los latifundios ganaderos terminaban con la intervención policial o militar (tamberos en San José 1948; peones en Florida en 1954)
En 1957, como corresponsal de El Sol, periódico socialista, Sendic y Rosencof por El Popular recorren los arrozales de Treinta y Tres, tomados por el ejército para evitar la consolidación del sindicato, que efectuaba la huelga que bloqueaba el paso de los camiones, la lucha contra listas negras y la prohibición de hacer reuniones sindicales en los arrozales. En noviembre, el ejército se hace presente contra tres mil remolacheros de Paysandú, tras la creación del sindicato, hacen una huelga contra los argelinos, dueños de plantaciones y Azucarlito. Sendic denuncia los atropellos, es detenido en la comisaría. Cuando el sindicato se extiende a El Espinillar, en Salto, el ejército ocupa el establecimiento de Ancap.
Sendic descubre y comprueba que los latifundistas utilizan la violencia de los aparatos represivos del estado ante el reclamo de los explotados. Se impide la sindicalización, se violan acuerdos, se despiden a los organizadores, se forman “listas negras” se quebranta la ley y se impone la ley del más fuerte. Escribe en 1960: “la democracia en nuestro país, como la democracia burguesa en todos lados no resiste la prueba de fuego de la lucha de clases”

LA LUCHA POR LA TIERRA: OBJETIVO PRINCIPAL DE SENDIC_ A mediados del 50, el Partido Socialista da prioridad a la organización de los asalariados rurales. Orosmin Leguizamón se traslada a Treinta y Tres a organizar los trabajadores de los arrozales en 1956. Sendic viaja al interior en reiteradas ocasiones y apoya junto a Leguizamón en la creación del Sindicato Único de Arroceros (SUDA). Reclamos salariales, por Convenio Colectivo, desconocimiento por las patronales de CIPA y Arrozal 33. Huelgas y marchas a Montevideo.
Con un puñados de “peludos”, Sendic impulsó la organización del Sindicato Único de Obreros Rurales (SUDOR), en junio de 1957, con el cometido de ”la unidad de la clase trabajadora en una única central, la Reforma Agraria y la federación de todos los obreros del campo”.
En diciembre de 1957, entran en huelga los remolacheros que tras 79 días de lucha enfrentan la presión policial y militar, las campañas difamatorias de la prensa amarilla, la acción de rompehuelgas. Sendic, en sus crónicas de El Sol, denunciaba con artículos que titulaba: “Hacia la segunda liberación del suelo uruguayo”.
Sendic se instala en Paysandú en forma permanente, pedido por la militancia socialista local. Defendía a cualquier trabajador de la ciudad y el campo. Actuaba con rapidez e iniciativa. Si no alcanzaban los argumentos, en varias ocasiones los defendió con sus puños. Fue detenido por estar armado, va tomando conciencia de que cuando avanza la lucha la derecha utiliza la violencia.
A comienzos de 1959, asesora a los trabajadores de las plantaciones de El Espinillar en Salto para crear la Unión de Regadores y Destajistas de El Espinillar (URDE). Se lanza la huelga y el ejército ocupa instalaciones. Se levanta la huelga pero es reconocido el sindicato.
Se traslada Bella Unión para ayudar a crear el sindicato Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas (UTAA) fundado el 3 de septiembre de 1961. En Actas Tupamaras, se hace la crónica de las primeras luchas cañeras en el capítulo “Itacambú”, que dice:
“Una madrugada brumosa de principios de marzo de 1962, al lado del puente de Itacambú, un arroyo situado a unos 15 kms. De la ciudad de Bella Unión, en el extremo norte del Uruguay se agazapan entre los matorrales, unos 300 hombres.
Son trabajadores de las plantaciones de caña de la zona, organizados en la Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas (UTAA), que mantienen una huelga contra sus patronales en demanda de la jornada de 8 horas, salario mínimo rural que no se les paga desde hace muchos años, etc. Después de 60 días de huelga han acampado con sus familias dentro del monte.
Todas las mañanas, como desafío a sus esperanzas, cruza por el puente de Itacambú un camión cargado de rompehuelgas rumbo a las plantaciones.
Esa madrugada los trabajadores han resuelto detener el camión, que marcha acompañado de un jeep policial, para hablar con los rompehuelgas.
Se determina un grupo de cinco hombres para ponerse en la carretera y hacer señas al camión, para que éste se detenga. Previendo que pudiera hacer caso omiso a las señas, hay dos comisiones más, de seis hombres cada una que sostiene sendos pesados troncos de seis o siete metros de largo. Si el camión no se detuviera una de las comisiones cruzará su tronco en el puente, mientras la otra hará lo propio en la carretera una vez que el camión haya pasado, para impedir el retroceder.
Los 300 hombres escondidos entre los matorrales, y armados con garrotes, y armados con garrotes no entrarán en acción más que en el caso de que haya una perturbación en la conversación que intentará la comisión de parlamento. La misión de ésta será explicar algunas cosas elementales: tratará de hacer entender que ellos son trabajadores con familia, que toda la vida han trabajado en estas plantaciones, y que ahora sostienen una huelga justa. También explicarán que los rompehuelgas son personas venidas de otros lados, que tal vez ignoren que allí hay un conflicto por reivindicaciones justas.
El camión aparece vertiginoso en la cuchilla envuelto en una gran nube de polvo. Por fortuna, no viene acompañado del jeep policial.
A 300 metros del arroyo la comisión del parlamento sube al puente y hace las señales previstas. Lejos de detenerse el conductor del vehículo acelera su vehículo y enfila hacia el puente como un bólido. Pero entonces, el enorme tronco levantado en vilo por seis hombres, es cruzado entre las barandas del puente, con lo que éste queda clausurado. El camión frena dificultosamente, toma la banquina, se inclina y parece que va a volcar. Sin embargo, consigue estabilizarse y trata de virar para retroceder, no por la carretera como se preveía sino a campo traviesa. Ante la presa que se escapa surgen 300 hombres de la espesura del monte. Los rompehuelgas escapan aterrorizados hasta Bella Unión, no sin haber recibido alguno que otro palo.
Horas después el Ejército ocupa el puente y sus aledaños. La larga huelga cañera sigue a porfía; los trabajadores en la espesura del monte, acampados con niños y mujeres; el ejército, por su parte cuidando el puente.
En el mes que sigue, el hambre y la desesperanza ganan el campamento. Ahora, éste ha sido trasladado al pueblo de Bella Unión, donde en una oscura y lluviosa madrugada, los trabajadores son citados para una asamblea furtiva y singular, que tendrá lugar a las 4 de la mañana en el monte de Itacambú.
Y allí van como un solo hombre. Han salido del pueblo, inadvertidos desde las 6 de la tarde hasta las doce de la noche y han llegado al monte, situado 3 leguas más lejos, atravesando los campos.
En aquella singular asamblea los oradores son Julio vargas y Raúl Sendic. El tenor de sus alocuciones es más o menos el siguiente: “Compañeros, la huelga está perdida, las plantaciones están trabajando con los rompehuelgas organizados en un sindicato amarillo; todas las gestiones realizadas en Montevideo han fracasado; nuestra única esperanza en este momento, es ir directamente a la plantaciones a reclamar lo que nos deben”
Aquel punto de vista fue aprobado. Todavía en plena oscuridad de la noche el contingente de los trabajadores se dirigió al establecimiento CAINSA, una empresa yanqui-hawaiana, la empresa donde se había iniciado el conflicto.
El policía de guardia en la portera resulta impotente para detener a los inesperados visitantes. Entrados en la administración, aquellos hombres acampan, propiamente frente a los escritorios de la empresa, y ante la sorpresa de los policías que hacen la guardia:
-Venimos a cobrar todo los que nos deben, reclaman los trabajadores
- No está el gerente, se les contesta
- No nos importa, esperaremos.
En esos términos se establece el campamento y comienza la espera. Transcurre todo el día sin novedades. Pasa una noche lluviosa, y los trabajadores esperan a la intemperie. Llega una limpia mañana. El comisario del pueblo profiere amenazas contra los trabajadores acampados pero nadie se mueve. Por fin a la tarde, el gerente, norteamericano, resuelve hacerse presente. Refugiado EN la planta alta del edificio, coloca varios policías en la escalera de acceso y va llamando a los trabajadores en grupos de a 20, a los cuales lee una proclama. En ella se sostiene que la empresa se compromete a estudiar sus reclamos” y dar un a respuesta, cuya fecha no determina, a condición de que los trabajadores se retiren inmediatamente del establecimiento. En la oportunidad acompañan al gerente, en la planta alta de los escritorios, el contador de la empresa y los principales jefes de la plantación del ingenio.
Pero entonces, los trabajadores resuelven actuar.
Cuando aún se sigue leyendo la proclama por grupos, un centenar de hombres penetran en la planta baja y ocupan los locales administrativos, sin que nada haga pensar que harán lo mismo con la planta alta. Esta circunstancia hace que los policías que cuidan la escalera, penetren en la planta baja. Una vez que la puerta se cierre tras ellos, un verdadero aluvión humano gana la escalera y toma la planta alta. Quienes no caben, quedan en la terraza o en los alrededores.
En esas condiciones, el gerente y los principales jefes se transforman en prisioneros. Mientras tanto, en la planta baja se hace salir a empleados y policías, manteniéndose como rehenes al jefe de personal y al cajero. La posición de los trabajadores es clara; si no hay arreglo, se procederá a abrir la caja, donde hay suficiente dinero, cosa que se sabe. El sindicato hará las liquidaciones y pagará lo que se adeuda.
Las negociaciones con los azorados prisioneros comienzan a las 5 de la tarde y terminan a las 12 de la noche.
En ese lapso, se usan contra los trabajadores diversos recursos intimidatorios, sin que ellos tengan resultado. Se trajo más policías y un contingente completo del Ejército. Los capataces pusieron unos 30 o 40 tractores, toda la flota del establecimiento, con sus focos dirigidos al edificio.
En tan fantástico escenario se movía ahora un contingente de decididos trabajadores, que tenía en sus manos a los principales jerarcas de la empresa. En esas condiciones nadie se atreve a mover un dedo contra los cañeros.
Finalmente, luego de un par de llamadas telefónicas clave, los jerarcas cedieron; firmarían un convenio comprometiéndose a pagar a los trabajadores los cuantiosos haberes atrasados y a reponerlos por tandas. El acuerdo fue rubricado con la presencia del juez de paz de la zona.
Así, en esa semana, cada trabajador, cobró miles de pesos atrasados. Allí mismo se hizo una colecta para ir en camiones a Montevideo a reclamar la Ley de 8 horas, así como la Bolsa de Trabajo para los trabajadores de la caña de azúcar.
Aunque la empresa cumplió con el pago, no hizo lo mismo con su compromiso de reponer s los obreros. Posteriormente, los trabajadores también reclamarían la expropiación de un latifundio de 30.000 hectáreas que linda con las plantaciones de caña, con la intención de cultivarlos.
El principal objetivo inmediato de los cañeros de Bella Unión fue la ocupación de las tierras de Silva y Rosas. En varios documentos públicos denunciaron el estado de abandono de esos latifundios y abogaron por su expropiación.
“ Son unas de las tierras más fértiles del país…Cuando la creciente desborda, cientos de ovejas y vacas mueren ahogadas o empantanadas. Ni siquiera el cuero le sacan. Los cuerpos de Silva y Rosas, son el reino de la desorganización y el abandono. Es criminal que en el Uruguay, todas las noches se acuesten miles de hombres con hambre, mientras se están desperdiciando esos ricos campos, de donde se podría sacar tanta comida… Los peludos queremos ser dueños de las 33.000 hectáreas de tierra para hacer una gran cooperativa, trabajar todos en común, todos para todos, y donde no haya explotados y explotadores. (Se podrían tener cientos de vacas lecheras y miles de ponedoras y todos los niños de estos pueblos y ciudades podrían tomar leche y comer chuecos a muy bajo precio, cosa que hoy les está prohibido) … Si en lugar de tierra nos dan palos, que sepan que antes o después, también nosotros utilizaremos la violencia, para alcanzar el pan, la igualdad y la justicia. Si tenemos que desenterrar las armas, con las que luchó el jefe de los orientales, don Gervasio Artigas, para conquistar “la felicidad de la criollada pobre”, lo haremos teniendo la seguridad que esas armas alcanzarán la victoria y se volverán a cubrir de gloria. UTAA por la tierra y con Sendic”.
Poco después se realizaba la proyectada marcha hacia Montevideo. Aquella marcha fue accidentada. A pesar de que los trabajadores de la caña reclamaban algo tan justo, como su propio trabajo y la Ley de ocho horas, recibieron por respuesta la calumnia. La prensa dio cuanto convenía a los intereses de los capitalistas: que los trabajadores no eran tales; que los hijos que llevaban consigo, eran solo niños alquilados para dramatizar la situación…
Mientras tanto el Parlamento no lograba quórum para tratar la ley que se reclamaba. La campaña contra los trabajadores, era orquestada por la CSU, una central minoritaria de sindicatos amarillos – es decir sindicatos sumisos a la patronal – pagada por los norteamericanos. Era la misma central que había organizado en Bella Unión, a los rompehuelgas de las plantaciones.
Pero un día, luego de una nueva frustrada sesión del Parlamento, los trabajadores marcharon directamente contra la lujosa sede de la central amarilla y le prendieron fuego. Los dirigentes de la central que se habían refugiado despavoridos en la planta alta, disparaban tiros por las ventanas y hasta mataron a un inocente transeúnte.
Aunque ninguno de los dirigentes traidores sintió el peso de la ley, la central amarilla no pudo sobrevivir a este golpe y concluyó disolviéndose.
Casi 40 gremialistas, entre los cuales se encontraban los dirigentes Julio Vique y Raúl Sendic, marcharon a la cárcel por un cierto tiempo. Mientras tanto, los cañeros que vinieron en la marcha, retornaron a Bella Unión sin Bolsa de Trabajo ni Ley de 8 horas.
Así SE CERRABA UNA ETAPA DE LUCHA EN EL Uruguay …” (Actas Tupamaras)

LAS MARCHAS CAÑERAS, ELABORACIONES PROGRAMATICAS_ El 1° de mayo de 1962, 216 peludos con sus mujeres e hijos marchan a Montevideo, por el despido masivo de todos los huelguistas, en camiones, era la primera marcha cañera.
La central sindical pro patronal CSU fue ocupada por un grupo de cañeros, encabezados por Sendic, los dirigentes no los recibieron, los cañeros destrozaron el lugar, al irse les llovieron disparos desde la azotea y muere una señora que miraba las vidrieras. Fueron detenidos 90 cañeros y 36 de ellos procesados, Raúl Sendic entre ellos, estuvieron diez días en la cárcel de Miguelete. Muchos fueron torturados.
Al regreso de Bella Unión, Sendic levanta el objetivo de la expropiación de latifundios improductivos al Instituto de Colonización, la consigna será “tierra para quien la trabaje”.
Sendic trata de instalar el tema de la reforma agraria en forma permanente sin eliminar la actividad sindical, y otros métodos de lucha. Ocupar y plantar, lo que fuera, la expropiación por la vía de los hechos, cuanto más tiempo pasara se haría irreversible. La ocupación acompañada por dirigentes sindicales, parlamentarios, periodistas, el desalojo policial o militar se haría muy difícil y la unidad de la izquierda fragmentada se haría en los hechos, en la solidaridad con los que luchan.
Comparte el plan con varias organizaciones de izquierda, PS, MIR, MRO, FAU, etc.; confiaba en la movilización popular y la presión sobre el gobierno.
La ocupación fue suspendida antes de las elecciones, después de varias reuniones en Paysandú con dirigentes y militantes de Montevideo.
Con el nuevo Consejo de Gobierno que se instala el 1° de marzo de 1963, en plena huelga de los trabajadores de UTE, que “bajaron la palanca”, cortaron el fluido eléctrico y se decretan la Medidas Prontas de Seguridad, Sendic es detenido en Paysandú, como persona influyente para riesgos eventuales de promover acciones de solidaridad con los trabajadores en huelga. Los derechos y las libertades democráticas eran conculcadas. Llegaba el momento de devolver los golpes.
Se crea el Movimiento de Apoyo al Campesino, el Coordinador con integrantes de la FAU, de la Cachimba del Piojo, del MIR y militantes del Partido Socialista. Se concreta la acción del Tiro Suizo, expropiación de fusiles, que es descubierta y Sendic se sumerge en la clandestinidad, que será un símbolo, un modo de vida política contra la legalidad burguesa.
Vienen nuevas ocupaciones de los ingenios de la Azucarera Artigas, marchas cañeras, siempre estuvo presente la ocupación de latifundios, las marchas al llegar a las ciudades del interior generaban una profunda solidaridad y en Montevideo, sectores que resistían la consigna “Por la tierra y con Sendic” restaron su apoyo. Las acciones cañeras en Montevideo, campamentos, marchas al Palacio Legislativo y Ministerio de Ganadería eran batallas campales de palos y piedras contra las balas policiales.
La autoorganización y el combate gremial de los cañeros van en aumento. Las demandas se van radicalizando. En el congreso de asalariados rurales de 1963, la mayoría de las opiniones apuntan a movilizarse por las conquistas de mejoras económicas pero Julio Vique, el delegado de UTAA, replica:
“La lucha económica ya no resuelve nuestros problemas … No se puede seguir padeciendo esta situación. Hay que buscar soluciones de fondo. La lucha por vender mejor la fuerza de trabajo no es incorrecta pero hay que terminar con ella … Tenemos que luchar por la expropiación en particular. Nosotros los de Silva y Rosas, otros trabajadores por otros latifundios”

La proclama de UTAA de mayo del 68, define y resume el valor de los métodos de lucha radicales y revolucionarios
¡BASTA DE DIALOGAR, HAY QUE ARMARSE PA’ LUCHAR!
Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas (UTAA)
Mayo del 68

Salimos de Bella Unión, en esta “tercer Marcha por la Tierra”, con la idea de atravesar pueblos y ciudades, dialogando con todos los explotados y oprimidos.
Esta marcha tenía que ser y fue distinta a las otras.
Rechazamos el diálogo con los gobernantes.
Los plantones en el Parlamento, las gestiones burocráticas, las promesas incumplidas, la hipocresía de los políticos, la mentira descarada, y arriba de ello la represión, los palos, la cárcel, los tiros, el procesamiento, nos enseñaron la lección y nos señalaron el camino.
Nuestra Marcha está finalizando, cerrando otra etapa de nuestra lucha.
El 30 de mayo, volvemos a Bella Unión.
Durante la Marcha, no hemos hecho una sola gestión parlamentaria. No hemos mantenido con las autoridades, más diálogo, que el accidente callejero, con los milicos lacayos de los de arriba.
Pero hemos encontrado a lo largo del camino, las limpias manos del pueblo, ofreciéndonos su ayuda desinteresada, para vencer todas las dificultades. Hemos dialogado y discutido, con miles de hombres y mujeres y jóvenes sencillos y hemos encontrado eco resonante a nuestros planteamientos, de tierra o muerte, de contestar a la violencia de los de arriba, con la violencia de los de abajo.
En el contacto, con el arrocero explotado de Treinta Y Tres, el tabacalero de Tacuarembó, el remolachero de Paysandú, el peón de estancia de toda la campiña uruguaya, el tropero, el alambrador, el esquilador, el obrero de las fábricas, los desocupados, el habitante del ”pueblo de ratas” y de los “cantegriles” hemos aprendido que el hambre, la miseria, el analfabetismo, no sólo golpea al peludo de Bella Unión, sino a todos los trabajadores por igual.
Estamos emparejados y si los problemas nos golpean a todos en conjunto, las soluciones tenemos que alcanzarlas en conjunto.
Entre los trabajadores del campo y los trabajadores de la ciudad, no hay intereses distintos que nos dividan, pero sí, tenemos un solo y único enemigo que nos oprime, el imperialismo, el latifundio, el capitalismo.
Por eso los peludos nos sentimos plenamente identificados, en los problemas y en sus soluciones, en la opresión y en la lucha, con un gran sector de luchadores sociales, de trabajadores, de hombres honestos de nuestro pueblo.
En ese sentido, ninguna marcha dejó un saldo tan favorable como ésta. Ni siquiera aquella en que nos íbamos a Bella Unión, con muchas promesas de solución fácil a nuestros problemas.
Hoy sabemos que las soluciones serán duras de alcanzar, pero nos vamos dispuestos a pelear, con más ansias que nunca, porque nos llevamos el compromiso de nuestros hermanos de clase, que vale mucho más, que todas las promesas que nos hicieron los panzudos patrones, sentados en el gobierno.
No queremos volver a nuestros pagos, sin antes dar un paso adelante en la consolidación de esa unidad de hecho, que se ha dado entre nosotros.
Tenemos la modesta aspiración de unir conscientemente, lo que se ha unido espontáneamente en la calle, en el fragor de la lucha.
La práctica nos ha enseñado, que cada uno por su lado poco puede hacer.
Las luchas que se avecinan serán largas, difíciles y duras. Tienen que encontrarnos unidos como nunca, para alcanzar la victoria.
Si es cierto que el país se hunde en una noche oscura, es cierto también que en el horizonte despuntan los rayos anunciadores de una nueva era.
La crisis, que los explotadores, los hambreadotes, los enemigos del pueblo han incubado, revienta por todos lados.
La corrupción campea libremente, por las instituciones de este régimen caduco y bamboleante que se viene al suelo.
La oligarquía que controla este país, y lo ha hundido, no tiene ninguna salida progresista para el pueblo que trabaja, por el contrario, solo atina a hacernos pagar las consecuencias de la situación, llevándonos hasta los límites máximos de miseria y explotación que puede resistir un hombre, para mantener intactos los privilegios.
La oligarquía se prepara para defender sus privilegios a sangre y fuego.
Sus organismos de represión se están perfeccionando permanentemente.
Sus servicios de inteligencia cada día mejor aceitados, barcos cargados de armamentos vienen de los Estados Unidos, para equipar la policía, escuela de capacitación, etc.
Los trabajadores y el pueblo, también deben prepararse, para barrerlos a sangre y fuego, si es necesario.
Ellos nos plantean la lucha en un terreno que nosotros no podemos eludir, porque no tenemos otra salida.
No tenemos dos caminos para librarnos, sino un solo camino. Y el que dice lo contrario, consciente o inconscientemente, le está mintiendo al pueblo.
La opción es cada vez más de lucha a muerte, ya no quedan términos medios para el pueblo.
La situación del país está más que analizada, el diagnóstico está ya hecho.
Hasta los institutos técnicos del régimen, lo han hecho con justeza hipócrita.
No nos toca a nosotros aquí, hablar de una situación que todos conocen en sus profundas causas y que es más, que todos sienten en carne propia, salvo la minoría de vendepatrias y explotadores, que se han apoderado del país, y lo han traicionado.
Con la Convención Nacional de Trabajadores donde estamos integrados y que agrupa a la fuerzas más sanas del país, hemos analizado también en esta situación, y hemos señalado soluciones de fondo por las cuales luchar.
En el programa de la CNT, están las soluciones para el país.
Por ese programa deben unirse no sólo los asalariados sino todos cuantos en este país, sufren las consecuencias de la crisis y de la explotación oligárquica.
El programa ya está. De lo que se trata ahora es de aplicarlo, es de plantearse leal y correctamente la lucha por él. Y de planteárselo con urgencia. Con la urgencia que determina la miseria, con la urgencia que determina el momento.
Cuando la miseria campea por sus fueros en l seno del pueblo, cuando el costo de la vida aumenta 100 y los salarios penosamente 50, y ello nos hunde, la lucha por el programa de soluciones verdaderas y definitivas, se transforma en una solución de hierro.
Cuando ya lo que se arriesga o se pierde es el derecho al trabajo, el derecho a una vivienda humana, el derecho a la salud, el derecho a la educación, el derecho al pan, que son derechos sagrados, que nacieron con el hombre y esos derechos los pierde una mayoría en beneficio de una minoría, entonces la lucha debe ser no solo de tierra o muerte, sino de pan o muerte, de educación o muerte, de salud o muerte, de vivienda o muerte, de trabajo o muerte.
Y entonces, sobre la base de esos derechos nos e dialoga, si se negocia, se arrancan.
Y teniendo en cuenta las palabras de Artigas, de que “la causa de los pueblos no admite la menor demora”, nosotros continuadores de la obra de Artigas, no podemos esperar.
Tenemos que barrer, como sea y cuanto antes, a quien los conculque.
No podemos confiar mas en las clases dominantes, eso es suicida
No podemos esperar nada del diálogo y de la conciliación.
¡¡Tenemos que luchar!!
Debemos confiar por encima de todo, en nuestra propia fuerza, en la fuerza del pueblo y prepararnos para la lucha en cualquier terreno.
No debemos ceder ninguna posición al enemigo, y debemos no solo impedir su avance sobre nosotros, sin tomar la iniciativa y atacarlo sin cuartel, hasta barrerlo.
Esa es la única ley que respetan, y ala única razón que están dispuestos a oír.
A este modo de acción, y a la lucha por estas soluciones, hay que llamar a todo el pueblo.
Llamarlo fundamentalmente con el ejemplo de la lucha misma, sin sectarismo, tomando la iniciativa, organizándose sobre ello.
No organizarnos contra ningún sector de la izquierda, sino para construir lo que todos proclaman, para hacer lo que todos también proclaman y pocos cumplen.
La acción por sí misma, es una crítica a todo aquel que habla y no actúa.
Más aún, es la única crítica que llega al más recalcitrante.
En resumen:
- Proponemos concretamente la creación de un Movimiento, una organización, cuyas características finales, dejamos libradas a la consideración conjunta, con objetivos bien precisos, que una y dé coherencia orgánica, a todos cuantos hemos coincidido en viejas o recientes luchas, por encima de ideologías y de los ámbitos sociales o gremiales en que cada uno de nosotros actúa.
- Un a organización que vertebre y canalice toda esa corriente de opinión pujante y en auge, cuya existencia objetiva y disposición de lucha hemos constatado.
- Una organización que actúe no solo en el ámbito sindical, sino en el ámbito popular barrial, zonal, etc. y que lo haga en sentido afirmativo.
- Una organización que se plantee la lucha por impulsar y hacer realidad ya el programa de la CNT, con medidas de lucha concretas e inmediatas.
- Que se plantee ya planes de lucha y acciones contra la carestía, por el derecho al trabajo, a la educación, a la salud, a la vivienda. Por la defensa de las libertades, por la resistencia a todo intento gorila en cualquier terreno, preparándose y organizándose para ello, desde ya.
- Que no vacile en usar la violencia de los explotados contra la violencia vedada o abierta de los explotadores y en la demanda de derechos vitales, organizándonos para ello.
- Que plantee una línea radical y sin concesiones para la acción de masas, por la vía de los hechos.
- Que se llame a través del ejemplo de la acción fundamental, a todos los sectores sanos del pueblo a engrosar filas.
- Que tenga organicidad y disciplina suficiente, como para tener coherencia, continuidad en la acción, como para coordinar energías y apoyarnos mutuamente.
- Una organización para que la lucha de cada uno de nosotros no sea una lucha aislada, sino que enriquezca su perspectiva y su sentido al coordinarse con la del conjunto.
- Que cree las condiciones necesarias y no vacile en llevar la lucha hasta sus últimas consecuencias, confiando sólo en la fuerza del pueblo organizado y en la lucha frente a las fuerzas de la reacción.
- Por nuestra parte, estamos totalmente dispuestos a comprometernos, plenamente en la empresa, conscientes de que si la misma plasma, habremos dado todos un gran paso adelante y nuestros sacrificios pasados y futuros, no habrán sido, ni serán en vano.
UTAA (Unión de Trabajadores Azucareros de Artigas)
¡Por la Tierra y con Sendic!
Mayo de 1968

El tema de la reforma agraria se insertó en la izquierda y tomó rumbos reformistas, cooperativistas y revolucionarios.
El debate en la izquierda de la década del 60 y principios del 70 giró en torno de la reforma agraria, de raíces soviéticas y cubanas. Incluía expropiaciones de latifundios y creación de cooperativas. Reclamos dentro del sistema y no esperar la toma del poder.
Este debate se plasma en febrero de 1969 en el periódico Tierra y Libertad de UTAA, donde participaron UTAA, el MNLT (Movimiento Nacional de Lucha por la Tierra) y NEAC (Núcleo de Estudio y Acción Cooperativo) con las siguientes conclusiones:
“Del medio rural y, por ende de la sociedad toda, por medio de cooperativas integrales o unidades cooperativas agrarias, donde se viven concretamente, hoy y aquí. Estas cooperativas tienen que estar estructuradas; en lo organizativo: autogestión con participación activa de todos sus miembros por medio de asambleas periódicas, descentralización de funciones en base a una coordinación general centrada en la fidelidad del objetivo. En lo económico, cada uno aportará de acuerdo a sus capacidades y recibirá de acuerdo a sus necesidades, los bienes de consumo y de producción. Estas unidades a su vez federadas en unidades mayores … podrán ser el elemento decisivo de cambio. Es necesario transformar el medio rural, porque es necesario terminar con el latifundio. Es necesario terminar con el minifundio eliminado así los siguientes problemas sociales.
Exaltación de la propiedad privada, que impide al minifundista ver al trabajo, a la tierra y a sus frutos como un bien social
Escasos beneficios –sólo para subsistir– por la poca productividad a causa del agotamiento de la tierra al no ser posible la rotación de cultivos, imposibilitando las inversiones en fertilizantes y técnicas adecuadas necesarias para lograr una tierra productiva.
Desocupación disfrazada al emplear mano de obra plena a escaso rendimiento. El problema de la transformación rural, es también un problema urbano que trasciende nuestras fronteras. Por lo tanto al encarar la transformación del medio rural encaramos de hecho la sociedad y su estilo de vida. Esta forma de ver el problema deberá estar siempre presente en la idea que guíe la transformación… Esto no se conseguirá con cursos de cooperativismo a cargo de esclarecidos, sino con la acción de grupos militantes activos, orgulloso del trabajo de sus manos, realizando su tarea codo a codo y viviendo los problemas del hombre y del medio que quieren transformar. En síntesis, ser en la acción y desde el primer momento el “hombre nuevo” y revolucionar la vida cotidiana.”
El MNLT (Movimiento Nacional de Lucha por la Tierra), creado en 1970 por jornaleros rurales, obreros y estudiantes a orillas del Río Uruguay, participó en todo este debate y matiza el proyecto del NEAC: “Igual que el sindicalismo, el régimen capitalista lo va moldeando (al cooperativismo) y adoptándolo a su forma, llegando así a utilizarlo como una organización mas dentro del régimen.
Analizando todo esto y ante la necesidad de hacer y organizarnos para que nada siga como está, los compañeros de distintos lugares del país que se han reunido para esto han sacado algunas conclusiones que vamos a tratar de transmitir.
En primer lugar, para iniciar experiencias cooperativas a nivel del campo se debe partir de la necesidad del trabajo común y en una tierra que sea de todos ya que la propiedad individual de la tierra en uno de los valores del actual régimen con el cual debemos romper. Este trabajo en común lleva también, especialmente a los trabajadores del campo, a vivir en común. Al mismo tiempo todo lo que consumen estos trabajadores se adquiere en común. Si analizamos por separado cada una de estas actividades vemos que de acuerdo al régimen tenemos una cooperativa de trabajo, otra de vivienda, otra de consumo, pero todas estas unidas llegan a formar una cooperativa integral o comunidad de vida.
En segundo lugar, para que esto pueda llevarse a cabo con una finalidad verdaderamente revolucionaria, hay que lograr la participación activa de todos los compañeros, incluidas sus familias, en las decisiones de los distintos aspectos analizados.
En tercer lugar, en esta forma de vida diaria no puede estar ausente la conciencia de cambio en cada uno de los integrantes y esta necesidad debe ser planteada para encarar cualquiera de los aspectos vistos. Para esto se hace necesario que este grupo esté insertado dentro de un movimiento más global, que no permita que se pierda de vista la finalidad última a que llevan estas experiencias como es el cambio total del actual régimen capitalista, por otro basado en la libertad y en la participación directa o autogestión.
Esto es fundamental: la cooperativa va a ser un arma revolucionaria, en la medida que continuamente cuestione el régimen del cual depende, con la particularidad de que puede ir creando formas de vida de la nueva sociedad”

UTAA lleva una doble finalidad, como sindicato se presentaba como intermediario entre la patronal-gobierno y los trabajadores rurales y entonces perdía la radicalidad que ganaba en las actividades mas allá de lo meramente sindical. Pero en repetidas ocasiones, se afirmaba como fracción del proletariado, cuyo proyecto ya no era solamente las demandas económicas sino la transformación radical de la sociedad.
Un fragmento de un texto titulado “UTAA y las cooperativas” bajo la consigna “unos doblan el lomo para que otros doblen los bienes” – del periódico Tierra y Libertad (febrero de 1969), muestra como esta agrupación se defiende de quienes la califican de reformista; y es, en definitiva, una de las síntesis programáticas más destacadas del movimiento revolucionario en el Uruguay:
“A los que nos acusan de reformistas y de abandonar la lucha de clases por haber levantado la bandera de la expropiación de la tierra, les contestamos que el compañero Sendic, los compañeros cañeros presos y los que están luchando en los más variados frentes, no lo están haciendo por aumento de salarios ni el cobro de algún aguinaldo impago, sino para derrotar a los explotadores y tomar el poder. UTAA, no pierde de vista que las formas cooperativas de trabajo adquieren gran importancia, una vez que el poder del estado se halla en manos de la clase obrera. Mientras no ocurra existen problemas de mercados, de falta de herramientas, de créditos, y de asesoramiento técnico. La cooperativa por sí sola no puede llevar adelante la lucha por el cambio de las estructuras. La sociedad de clases no desaparecerá, mientras existan clases, sin utilizar la violencia, sin instaurar una dictadura del proletariado, para aplastar a los burgueses.
A esta conclusión arribamos, porque la lucha entre las dos clases antagónicas, la burguesía y el proletariado, es irreconciliable”.

x MARIO ROSSI GARRETANO
Secretario Político del MRO

FUENTES:
Historia de los tupamaros – Eleuterio Fernández Huidobro
En la nuca – Historia de los Tupamaros – Eleuterio Fernández Huidobro
Ecos revolucionarios – Rodrigo Véscobi
Sendic – Samuel Blixen
Germen – del desarrollo de las ideas
La izquierda armada- Clara Aldrighi
Contribución a la historia del MLN – Jose Harari
Rebelión de los cañeros – Mauricio Rosencof
Revista Liberación Nacional – Movimiento de Independientes 26 de marzo
Historia de una pasión política – Ariel Collazo
Actas Tupamaras
Memorias del calabozo – Fernández Huidobro y Rosencof
La Piel del otro – Novela de Hector Amodio Pérez – Hugo Fontana