Posicionamiento de la Juventud Guevarista frente a la posible firma de un TLC con EEUU y la tarea del movimiento popular.

09.Ago.06    Noticias
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Tal y como lo expresamos en nuestro posicionamiento hecho público el día 7 de julio de 2006 mediante nuestra cartilla de opinión (ver Opinión Guevarista de julio/06 publicado en esta pagina), nuestro agrupamiento rechaza cualquier tipo de acuerdo comercial y/o político con el imperio genocida norteamericano, así como también el TLC a firmarse entre el MERCOSUR y el Estado sionista-terrorista de Israel. Por eso nos solidarizamos con todos los pueblos agredidos por parte del imperio norteamericano, así como también por parte del imperio europeo y el estado de Israel.


Consideramos que para enfrentar al imperio y su ofensiva se requiere de la más amplia unidad de acción por parte de los más vastos sectores del pueblo, antiimperialistas, anticapitalistas y socialistas. Así mismo, el enfrentamiento al imperio no está separado del enfrentamiento a sus lacayos y alcahuetes que existen en el gobierno y en el seno del pueblo. Así también, y como marxistas revolucionarios que nos consideramos, debemos combatir el oportunismo, el revisionismo y el reformismo implantado en el seno del pueblo, por parte de organizaciones sociales y políticas que utilizan el más aberrante doble discurso, y un total divorcio entre lo que se dice y lo que se hace.

No se puede pretender estar con Dios y con el Diablo. Con los burgueses y los proletarios. Las cosas son meridianamente claras: el gobierno (con todos sus ministros) y el parlamento (con el 99% de sus integrantes) han dado muestras claras de su doble discurso y su doble moral. No se puede adelantar pagos al FMI y decir que no hay recursos para la educación y la salud; no se puede enviar tropas a Haití y participar de las UNITAS y rechazar la ocupación en Iraq, Afganistan, Palestina y Líbano; no se puede establecer negociaciones entre obreros y patrones, cuando el propio gobierno y sus parlamentarios son defensores de los burgueses, estableciendo un macabro 2 a 1 donde siempre pierde el trabajador; no se puede autoproclamar antiimperialista y aceptar la instalación de una base militar en nuestro país; etc., etc., etc.

La unidad tiene su correlato dialéctico en la lucha. La lucha es contra el imperio, los gobiernos genuflexos y alcahuetes, y contra los oportunistas disfrazados de izquierdistas en el seno del movimiento popular; debe estar enfocada a la liberación de los trabajadores del yugo burgués.

Concebimos la unidad para la lucha y no para la conciliación.

Nuestra organización apoya, respalda, impulsa y participa en todas las movilizaciones que contemplen lo antedicho. Si se está contra el imperio, se está contra los gobiernos pro-imperialistas.

Por tanto, no adherimos a proclamas que profundizan la confusión existente en buena parte de nuestro pueblo, y que hacen del oportunismo el método de acción política, ni convocamos a movilizaciones que, con estos fines, se planteen.

Como revolucionarios, como socialistas, estaremos en todas las acciones donde el pueblo movilizado reclame lo que por derecho le corresponde, defendiendo su soberanía contra cualquiera que quiera cuestionarla, más allá de la orientación que esas direcciones, oportunistas y conciliadoras pretendan darle.

Repudiamos la presencia en nuestro país del negociador del TLC, Everett Eissenstath, así como también la actitud francamente pro-imperialista del gobierno uruguayo.

“Contradictorio cuadro el de América: dirigencias de fuerzas progresistas que no están a la altura de los dirigidos, pueblos que alcanzan alturas desconocidas, pueblos que hierven en deseos de hacer y dirigencias que frenan sus deseos. La hecatombe asomada a estos territorios de América y el pueblo sin miedo, tratando de avanzar hacia la hecatombe, que significará, sin embargo, la redención definitiva. Los inteligentes, los sensatos, aplicando los frenos a su alcance al ímpetu de las masas, desviando su incontenible afán de lograr las grades conquistas estratégicas: la toma del poder político, el aniquilamiento del ejército, del sistema de explotación del hombre por el hombre. Contradictorio, pero esperanzador, las masas saben que “el papel de Job no cuadra con el de un revolucionario” y se aprestan a la batalla”. (Ernesto Guevara. Táctica y Estrategia para la Revolución Latinoamericana. Octubre de 1962)

¡Unidad para luchar! ¡Luchar hasta vencer!
¡Por la Liberación Nacional y el Socialismo!
¡Venceremos!

Juventud Guevarista

Agosto de 2006