A quien corresponda e interese. Respuesta de Mario Rossi a acusaciones de E. Platero

En la presente carta, el Secretario Político del MRO responde a acusaciones del Secretario General de ADEOM, Eduardo Platero, las que fueron realizadas en el seno del Ejecutivo de la Asociación de Empleados y Obreros Municipales de Montevideo.



A QUIEN CORRESPONDA E INTERESE
20 de febrero del 2006

Quien suscribe, Mario Cesar Rossi Garretano, es plenamente conciente que cada persona es “esclavo de sus palabras y dueño de sus silencios” y mayor es el compromiso cuando escribe y lo autentifica.
En función de haber tomado conocimiento, de haber sido aludido en una discusión del Consejo directivo de ADEOM (Asociación de Empleados y Obreros Municipales de Montevideo), por parte del Secretario General Eduardo Platero, acerca de mi conducta política, sin sentirme ofendido y estando dispuesto, siempre, a rendirle cuentas al pueblo, a los compañeros y a mi organización y nunca rendirles cuenta a los enemigos de la clase trabajadora; es que me permito presentarles esta documentación que resume, en parte, mi trayectoria como militante.

1) Fui detenido por primera vez en noviembre del 68, por asalto a bancos. Negué las acusaciones, tal como habíamos sido entrenados. No debíamos aceptarlo, así, nos sacaran fotos o fuéramos filmados. Son arrestados varios compañeros, donde también estaba mi hermano, Oscar Armando, quien con técnicas de interrogatorio de la época, torturas físicas y sicológicas, además de una confesión fraguada que llevaba mi firma, acepta las acusaciones, y me limpia, en el entendido de que él estaba soltero y yo casado y con hijo, debía quedar libre. En esa etapa no había ni una docena de guerrilleros presos, se tenía poca experiencia en interrogatorios; más tarde aparecen los manuales de interrogatorios, entonces la policía como respuesta a los “hábiles declarantes” que no podían ser procesados, implementa el escuadrón de la muerte.

2) Paso a la clandestinidad y me integro de lleno a la creación del destacamento guerrillero Fuerzas Armadas Revolucionarias “ORIENTALES”, del cual soy co-fundador y posteriormente miembro de la dirección. Reconocido en muchas operaciones guerrilleras, como connotado clandestino soy reconocido, más allá de la mimetización, al entrar a un local de la organización en la calle Burgues casi Propios, una casa de fotografías. Esperan a que entre, rodean la manzana, mientras estoy reunido en el altillo enseñando arme y desarme a un compañero. Un destacamento de inteligencia entra al comercio como clientes, reducen a los compañeros y los suben encañonados hacia el altillo. Soy detenido y procesado
por rapiñas reiteradas, uso y coautoría de documento público falso, atentado a la constitución en el grado de conspiración, tenencia de armas y explosivos, etc. En el interrogatorio declaro ser guerrillero, doy mi grado de capitán a cargo de la columnas 22 y 26 de las FAR “Orientales” y me acojo al estatuto del guerrillero de acuerdo a las normas internacionales de Ginebra de las Naciones Unidas. Se me efectúan una treintena de preguntas de rigor (alias, lugar de reunión, planificación de operaciones, etc.) a las cuales respondo: “no estoy autorizado a dar información al enemigo”. Solamente reconozco lo que facilita en la detención a mis compañeros su pronta liberación. Era un mandato para los HP (hasta las pelotas) como mi caso, mandato de limpiar a los compañeros asumiendo delitos, aunque no fueran propios. Ocurrió el 5 de Agosto del 70.

3) Tras la fuga de Punta Carretas, en la cual participo, en noviembre del 71, a pocos días de las elecciones, caigo con un comando en la toma de una clínica para requisar infraestructura para un hospital de campaña. La clínica situada en Paysandú y Yaguarón fue rápidamente rodeada por fuerzas policiales y militares y aún cuando quisimos abrirnos paso a tiros (policía gravemente herido y también un compañero) debimos rendirnos. Nuevamente reitero mis declaraciones, dando solamente mi grado y condición de guerrillero, acogiéndome a las leyes internacionales de guerra. Como corresponde me hago cargo del policía herido y demás responsabilidades, para limpiar al resto del comando formado por cinco guerrilleros (dos compañeras y tres compañeros).

4) Por mi trayectoria, estuve siempre en la mira de los mandos represivos, se me incluye en la tanda de Punta Carretas que inicia el traslado al Penal de Punta de Rieles. También con el número 016, la tanda fundadora de 25 compañeros del Penal de Libertad. Cada vez que el MLN ejecutaba un torturador o moría un oficial o clase en un enfrentamiento se me sacaba del Penal de Libertad hacia los cuarteles donde era sometido a torturas en interrogatorios que duraban semanas, para que confesara, aún sin ser del MLN, sobre información que manejara sobre ellos, como puntas de ovillos. Jamás di información, y los tupamaros saben cabalmente que manejaba información sobre ellos.

5) En mi rutina de preso, tuve una vida disciplinada en el marco del estudio (rendí exámenes mientras lo permitieron), la música (aprendí a tocar la guitarra, la flauta y el violín), pintura al óleo y el trabajo (artesanías de todo tipo, telar, cuero, etc.). Mis convicciones me permitieron sobrellevar quince años de reclusión, convicciones que fueron alimentadas por el compañerismo y solidaridad de tupamaros y de comunistas como Turiansky, que me enseñó análisis matemático y sobre todo, el afecto y consecuencia del entorno familiar (mi compañera Elena y mi hermana).

6) En abril del 77, inicio una huelga de hambre, exigiendo 25 puntos de mejora de las condiciones de vida carcelaria para todos los detenidos del Penal. En represalia estuve tres meses en la Isla (celdas de castigo), y un año sin salir de la celda del 2° piso. En las oportunidades que fui llevado en calidad de testigo de otros procesamientos, denuncié las torturas en interrogatorios. Mis abogados defensores fueron los Dres. Marcos Canetti, Ariel Collazo, Hugo de los Campos y Hugo Batalla.

Sobre lo que aquí expongo existen entrevistas, reportajes, pero sobre todo la documentación jurídica de los autos de procesamiento y artículos de los siguientes libros:

a) Ecos revolucionarios - Rodrigo Vescovi
b) Historia de una pasión política - Ariel Collazo
c) Apuntes contra la desmemoria - W. Turiansky
d) Huelga de Hambre en la cárcel - Comité “Uruguay lucha” Suecia
e) Una larga Entrevista en CX 36 - Alejandro Pereyra MENA

El funcionario de ADEOM Gabriel Carbajales -Saracho- con quien estuve diez años compartiendo el 2° piso B en el Penal de Libertad.

7) Esta rendición de cuentas a los compañeros, si denota algún perfil meritorio, no ha sido esa la intención, pues entiendo que no se ha hecho nada por la causa del socialismo, la más hermosa causa que haya engendrado la humanidad, la eliminación de la explotación del hombre por el hombre, hasta que no se ha dado la vida por ella. Las mismas convicciones que me llevaron a la lucha por la revolución y el socialismo las mantengo. No reniego de mi condición de comunista ni de guerrillero, creo en la lucha de clases y en la dictadura del proletariado, estoy adherido al programa histórico de liberación nacional y social. El enemigo de la humanidad es el imperialismo y como termina el Manifiesto Comunista: “Los comunistas consideran indigno ocultar sus ideas y propósitos. Proclaman abiertamente que sus objetivos sólo pueden ser alcanzados derrocando por la violencia todo el orden social existente. Que las clases dominantes tiemblen ante una Revolución Comunista. Los proletarios no tienen nada que perder en ella más que sus cadenas. Tienen, en cambio, un mundo que ganar. PROLETARIOS DE TODOS LOS PAISES UNIOS

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Testimonial de Mario Rossi Garretano - Diciembre de 2001
Enviado a Vescovi - en Barcelona (España) - autor del libro “Ecos revolucionarios”

Quien suscribe se integra al MRO en 1966 en calidad de militante, es cofundador de las FAR “Orientales” y actual Secretario Político del MRO-FARO
Detenido en noviembre de 1968, es liberado por hábil declarante. Requerido se sumerge en la clandestinidad hasta agosto del 70 donde es apresado. Fugado en el 71 en la fuga masiva del Penal de Punta Carretas, apresado en el mismo año y amnistiado en 1985. Quince años preso. En calidad de jefe guerrillero, era sacado del penal para ser interrogado y torturado en cuarteles cada vez que los Tupamaros ajusticiaban a un oficial o mataban a un oficial en enfrentamientos (Cnel. Alvarez, Braida, etc.)
Acompañan este testimonial una serie de documentos políticos, intentando dotar de objetividad a las apreciaciones subjetivas.

Razones para integrar el MRO y no el MLN

Me inicio en la actividad sindical en el gremio bancario y allí voy descubriendo el trabajo político del Partido Comunista en los sindicatos. Al poco tiempo me integro a sus filas con una doble militancia en el sindicato bancario y como estudiante de la Facultad de Ciencias Económicas. En los primeros años de la década del 60 se suceden movilizaciones sindicales y estudiantiles, el Congreso del Pueblo, la fundación de la CNT, las marchas cañeras, las primeras acciones de los Tupamaros, de los cuales ni se sabía sus motivaciones. El gobierno reprime e implementa medidas prontas de seguridad o decretos de servicios esenciales contra determinadas huelgas, por la militancia sindical quedo en varias oportunidades internado en cuarteles y también reprimido en manifestaciones estudiantiles.
La Revolución Cubana, la OLAS, el auge de las luchas guerrilleras en el continente y los golpes de estado en Brasil. Argentina, etc (1964,65), profundizan el análisis y las contradicciones políticas en el seno de los partidos comunistas. Participé en ellas en el PCU, influenciado por la línea de la revolución cubana. Mi hermano, Oscar Armando, se había integrado al MRO, y recibía de primera mano, la información del compromiso estratégico del MRO en el plan del CHE. Al tomar conocimiento de ese plan, del comportamiento de varios PC en América latina con respecto a la lucha armada, y de las declaraciones de Arismendi, secretario general del PCU y de Corvalán del PC de Chile en la OLAS, proclamando que Uruguay y Chile eran una excepción de las declaraciones de la OLAS, decido renunciar al PCU e integrarme al MRO.
Mi formación marxista-leninista, me llevaba a la concepción de la validez de todos los métodos de lucha apuntando al principal (la toma del poder por medio de la violencia), la utilización del espacio democrático burgués y lo clandestino, lo legal y lo ilegal, el MRO legal con representación parlamentaria y el plan estratégico de lucha armada del CHE. El MLN, en aquella etapa, a nuestro entender, representaba una desviación militarista. Eran momentos en que todo se discutía, la izquierda estaba sumida en el conflicto sino-soviético, las discusiones entre el Che y las reformas económicas de Liberman en la Urss. Se discutía foco o partido, el valor relativo de las elecciones, las precisiones del Che en el Discurso de Argelia en materia del internacionalismo, la lucha contra el reformismo y el revisionismo, etc.

Relaciones con el MLN

El MRO integrado a un plan estratégico, disponía de recursos estratégicos para llevar adelante su compromiso en materia de adiestramiento guerrillero para su posterior inserción, en esta parte no dependía de una escuela guerrillera en el país. En el Uruguay se disponía de una base logística clandestina de apoyo a las tareas estratégicas del área, una base elemental de armamentos (del Brasil del levantamiento de Brizzola), documentación, nexos fronterizos, propaganda, comunicaciones, explosivos, etc. La tarea principal era la lucha política (parlamentaria, sindical, estudiantil, etc.). El comportamiento en estos frentes seleccionaba a los futuros guerrilleros. Se consideraba a la guerrilla urbana como a una ratonera si no se disponía de un área rural semiliberada. La muerte del Che en Bolivia frustra un intento, pero seguimos con vínculos del área estratégica y persistimos con los compromisos (Peredo, Marighela, FAL) ver documentos.
A raíz de la ilegalización de las organizaciones del Acuerdo de Epoca -ver documentos- donde el MRO pasa a la clandestinidad; se decide desarrollar una organización guerrillera -pues para nosotros el camino hacia un golpe de estado había comenzado con el Pachecato y el documento del MRO de la etapa “El Uruguay no es una excepción” de Ariel Collazo- se convertía en realidad.
Las primeras operaciones de recursos y abastecimientos son efectuadas con organizaciones argentinas y de Porto Alegre con concepciones estratégicas comunes.
En esos años se tienen contactos orgánicos con el MLN para intercambios de información y logística. También con la OPR “33 Orientales”.
Tras las primeras caídas y detenciones de las FAR “Orientales”, donde son acusados miembros del MRO, el FIDEL -ver documentos- saca una declaración deslindando responsabilidades, pues el PCU, fuerza principal del Fidel, era el único partido legal de la izquierda y no quería ver su legalidad comprometida. Motiva que el MRO se separa del FIDEL y reitera su vocación unitaria en la unidad y en la lucha. Pocos años más tarde grupos políticos cofundan el Frente Amplio estando el MLN y las FAR “Orientales” combatiendo y teniendo estas guerrillas sus expresiones políticas en el 26 de Marzo y el MRO respectivamente dentro del FA.
Las relaciones con el PCU se van deteriorando sistemáticamente, pues para el MRO era imposible desarrollar una línea revolucionaria si no se combatía dentro de las filas del movimiento popular las líneas reformistas, claudicantes y socialdemócratas.
En el plano político electoral, el MRO se suma al espacio del nacionalismo popular revolucionario que encabeza en el año 71 -Enrique Erro- dentro del FA. Ver documentos - En el plano político al espacio de la Corriente.
En el plano sindical estudiantil el MRO se suma a la tendencia clasista y combativa.
Con respecto al MLN quedan diferencias ideológicas claras: las FAR “Orientales” son materialistas dialécticas, marxistas leninistas, están por la lucha de clases y la dictadura del proletariado. Son partidistas, con una estrategia regional de lucha rural y en el plano nacional es indesligable la lucha revolucionaria contra el imperialismo y la oligarquía de la lucha contra el reformismo. Es partidaria de la combinación de todos los métodos de lucha, incluido el parlamentarismo, supeditados estos métodos a lo estratégico regional.
La práctica así lo demostró. Hasta el 71 tuvo el MRO representación parlamentaria, vínculos orgánicos con organizaciones guerrilleras del área y una débil guerrilla urbana. El máximo de combatientes organizados -dos columnas- unos cincuenta combatientes, más de un centenar en el frente político y el sector de masas clandestino y en el 71 se llegó a 11 mil votos bajo la lista 1811.
Acerca del trasiego de militantes del MRO-FARO hacia el MLN ha sido una constante desde sus orígenes. El MLN crece desde varias vertientes - PS (Sendic, Manera, Marenales), PC (Rosencof, Belleti), MRO (Eleuterio Fernández, Montes de Oca), UP (Mujica). El crecimiento vertiginoso del MLN se nutre de otras organizaciones de izquierda y una juventud radicalizada de la década del 60.
En 1962, la decisión del MRO de formar el FIDEL con el PC, la decisión del MRO de no entregar fusiles para la toma del fundo de Silva y Rosas por los cañeros y haberlo “descompartimentado” en la conducción del Fidel, la disposición del MRO a sacarlos del país ante la imposibilidad de disponer de una infraestructura para guardar a los Tupamaros perseguidos luego de los golpes de la represión a raíz de las muertes de Carlos Flores y Mario Robaina, etc generaron alejamiento de militantes. En 1971 a raíz de un planteo de unificación de fuerzas que nace de quien escribe, se decide explorar esa posible unión y se coordina la discusión política dentro y fuera del penal. Dentro del penal - por un lado todos los presos de las FAR “Orientales” y una delegación formada por la dirección del MLN (Sendic, E. Fernández, Manera, Marenales, Amodio Pérez, Candán Grajales, etc.) y afuera la dirección del MRO - FAR “Orientales” con una delegación de la dirección del MLN (David, Héctor, etc.) que además de la discusión de la documentación política se efectuaban acciones en conjunto.
La discusión política dentro del penal no prosperó debido a diferencias ideológicas estratégicas (que se notan claramente al enfrentar los documentos de cada organización) y a una acusación denominada “cagarandum” contra A. Collazo (que A. Collazo hizo los descargos correspondientes). Fuera del penal, algunos militantes, la mayoría que participaban en las acciones, se pasaron al MLN, pero la discusión política tampoco permitió la integración.
El tema del marxismo leninismo y las concepciones de partido jalonaron fracciones, microfracciones y desprendimientos a lo largo de la historia del MLN, sin embargo el tema del marxismo leninismo y las concepciones partidistas han avalado nuestra existencia.
El militarismo y el aparatismo no cundió en las FAR “Orientales”
Al nacer la guerrilla de un movimiento político, con trabajo parlamentario, con trabajo electoral, sindical, estudiantil previo, se tomó a la guerrilla como continuación de la política y se combinaban diversos métodos de lucha.- Ver documentos e historia-. La autocrítica justamente se basa en que faltó mayor inserción en la clase obrera, faltó un mayor trabajo político en el movimiento popular y haber subestimado las fuerzas del enemigo. Trabajo insuficiente de masas, no por un desmedido accionar militar.

El plan Ñandú

Este plan es un aporte de los presos de las FAR “Orientales”, en función de la necesidad de impulsar la organización y la posibilidad cierta de una fuga masiva con la liberación de combatientes. Es material que cae al salir del penal.
El plan establecía: a) expropiaciones de recursos para desarrollar logística, infraestructura y frente de masas. B) hostigamiento a las fuerzas policiales militarizadas. C) desarrollo del atentado político. D) pertrechamiento de armas

La operación más importante está en el Comunicado N. 24 Operación Zeta.

Situación de la mujer

El programa establecía la igualdad entre los sexos, y estaba desarrollado este concepto en los documentos. Sin embargo, los compañeros dirigentes y militantes, como reflejos de la propia sociedad, tenían concepciones burguesas y pequeño burguesas que se trasmitían a sus actitudes. La lucha de dos líneas (burguesa y obrera) se desarrollaba en todos los planos (en la cabeza del militante, en la pareja, en la célula y en la organización toda). Existía el machismo, la protección a la mujer en los combates, el acoso sexual, en la pareja entrar en la organización el varón y dejar a la compañera por fuera o en tareas de colaboración, la seducción en función del prestigio, la relación sexual circunstancial como escape a la tensión del combate, la convivencia prolongada de la clandestinidad cerrada forzaba relaciones, era común estando clandestino sostener una doble relación: la compañera que se tenía de la etapa legal y la nueva compañera bajo la clandestinidad, etc. Pero también fueron forjándose parejas y quereres donde afloraba lo mejor del ser humano. Se vivía y se amaba con intensidad
La compañera y la familia ocupaban un lugar destacado en el corazón y en la psiquis del guerrillero. Muchos casos de compañeros que habían aguantado las torturas con una entereza encomiable y posteriormente se suicidaban o intentaban suicidarse, entrando en profundas depresiones cuando sus compañeras se generaban nuevas relaciones y desaparecían de las visitas a la cárcel.
Se gestaron relaciones en este clima de guerra, de separación e inestabilidad, que son indestructibles, hay que reconocer que han sido las menos.

Un día de clandestinidad

Al residir en una casa que no podía saberse que vivía en ella. Salía temprano en la valija de un coche, se me dejaba en determinado lugar y posteriormente ejecutaba los contactos, las reuniones, las operaciones y las tareas durante el día. Me desplazaba con documentación falsa y mimetizado. A veces de empleado bancario, otras veces de overol como obrero, según el barrio al cual debía ir. No estaba armado, salvo los días de acciones, prefería una documentación y buena caracterización, así pasé muchos controles policiales. De noche, había encuentros automáticos a diferentes horas para introducirme nuevamente en la casa mediante un vehículo, que de noche, no era necesario ir en la cajuela, sino tirado en el piso.

Las organizaciones guerrilleras supieron expresar las inquietudes, rebeldías y líneas políticas de una generación denominada guevarista y de profunda incidencia de la revolución cubana.
En nuestro país, las diferentes organizaciones no pudieron operar conjuntamente -situación la de operar conjuntamente que se dio en otros países de América Latina- y esa responsabilidad le cabe a la organización que más éxito y prestigio como guerrilla floreció en esos años, o sea el MLN. Su concepción militarista, de fuerte influencia pequeño burguesa, no le dio a la unidad en la lucha el papel destacado que la unidad merece.
Posteriormente, derrotada la guerrilla tupamara optó por integrarse en un proceso de reconstrucción a la Junta Revolucionaria junto al ELN de Bolivia, El ERP de la Argentina y el MIR chileno.

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