Declaración de la CGI contra el intento de anexión oficial de Cisjordania por parte del estado de Israel, parte de una nueva ofensiva del imperialismo y el sionismo contra el pueblo palestino

16.Ago.20    Declaraciones - Internacionales
   

https://drive.google.com/file/d/1W1kmAw65MUvq3vOSUJJPcdtupHMK9gYg/view?fbclid=IwAR1YXry9dkGBOCR9zylLkEJMIIPUNWI74gh-N5oYdvVJhBQaSGvqqGCT5MU


En un paso más de la constante política de agresión sionista contra el pueblo de Palestina, el pasado 1 de julio estaba previsto por el gobierno de Israel ejecutar la anexión oficial de una nueva parte del territorio Palestino. Se trata en este caso de una porción importante del territorio de Cisjordania, alrededor de un 30% del mismo, que abarca entre otras la zona del valle del río Jordán, fronteriza con Jordania y que permanece bajo la ocupación militar de Israel desde 1967, luego de la llamada Guerra de los seis días.

Claramente con estas medidas se busca ampliar las zonas donde los palestinos son expulsados de su propio territorio sometiéndolos al confinamiento en zonas cada vez más reducidas, donde, además son sometidos a un régimen de segregación racial similar al Apartheid sudafricano, y por contraparte se amplía el territorio ocupado en forma exclusiva por los sionistas, territorio de importancia estratégica para los intereses de Israel.

Si bien por las contradicciones internas del propio gobierno sionista y por contradicciones también a nivel del gobierno de EEUU el proceso ha sido aplazado por ahora, la escalada de la agresión sionista no deja de crecer y la mencionada anexión tiene aún serias posibilidades de realizarse en lo inmediato.
Esta medida pone en jaque a las posiciones reformistas que plantean una salida que pueda conciliar los intereses imperialistas y sionistas con los del pueblo palestino.

También pone en primer plano el cuestionamiento a todos los sectores auto proclamados progresistas que en todo el mundo son cómplices del estado de Israel, al tener relaciones económicas, políticas, militares y de todo tipo con el mismo.

- Una escalada de la mano del imperialismo norteamericano

La anexión oficial de este territorio palestino por parte de Israel tiene antecedentes históricos pero también se da en un contexto político marcado por la linea del gobierno de Trump en EEUU.
Este tema fue una de las principales promesas de campaña electoral del actual ministro Netanyahu y cuenta para abordarlo con el apoyo del presidente yanqui .

Un antecedente directo de esto se encuentra en diciembre de 2017 cuando Donald Trump anuncia que Estados Unidos reconoce oficialmente a Jerusalén como la capital de Israel.
Posteriormente, en enero de este año Trump anuncia su Plan de paz, el cual básicamente plantea el reconocimiento legal de los territorios ocupados por la fuerza por Israel.

Es una demostración más de la estrecha relación entre el imperialismo yanqui y el sionismo

Sin embargo tanto desde sectores del propio estado sionista como desde los Estados Unidos se han generado planteos que han hecho dilatar el proceso previsto para este 1 de julio.

El problema planteado por varios sectores del imperialismo y del sionismo es que de avanzarse en este proceso se estaría prácticamente eliminando toda posibilidad de seguir contando con la alianza de los sectores palestinos que han ocupado el gobierno de la Autoridad Nacional Palestina. Estos sectores son los que a partir de los acuerdos de Oslo cumplieron el rol de administrar parte del territorio palestino bajo la tutela israelí, haciendo el triste papel de verdugo de su propio pueblo para mantener el estado de Apartheid sionista.

Si bien los gobiernos de diferentes países han criticado la medida anunciado por Netanyahu, todos los antecedentes históricos demuestran que llegado el momento ningún gobierno está dispuesto a tomar medidas contra Israel, ya que en todos los casos priman los intereses imperialistas, que en la región pasan en una parte muy importante por el rol que juega el estado sionista en ella.

- Los antecedentes

El primer antecedente a señalar es la creación misma del estado de Israel que implicó la expulsión de cientos de miles de palestinos de sus hogares, la Nakba.
El 15 de mayo de 1948, se inicia la operación de limpieza étnica más cruel conocida en tiempos modernos. Este hecho, más conocido como Al Nakba (que en árabe significa catástrofe), comienza cuando el 78 % de la población palestina fue violentamente expulsada de sus tierras y hogares, donde el sionismo, en el marco de los designios imperialistas norteamericanos e ingleses, implantó su estado en 1948. Este estado ha sido creado en un territorio que ya estaba habitado y se recurrió a la expulsión o directamente al aniquilamiento de esos habitantes. Hoy, más de 5 millones de refugiados palestinos aún siguen impedidos de retornar a sus propias tierras.
El reconocimiento mismo al estado de Israel es la legitimación de este crimen y por lo tanto todos los gobiernos que lo realizan son cómplices del mismo.

El siguiente antecedente se produce luego del triunfo militar sionista en la Guerra de los Seis días, en 1967, donde a partir de la derrota de los ejércitos de Siria, Jordania y Egipto el estado de Israel procede a la ocupación de grandes territorios, entre los que se destacan la península del Sinaí, los Altos del Golán, Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén Este.

Nuevamente el sionismo busca la legitimación de la ocupación de territorios conseguida a partir de la fuerza militar y por diferentes mecanismos ha ido avanzando en ese proceso.

En julio de 1980 el estado de Israel aprueba una ley que declara unilateralmente a Jerusalén como “capital eterna e indivisible de Israel y el pueblo judío”.
En 1981, Israel incorporó a su territorio la zona de los Altos del Golán, aplicándoles su sistema legal, administrativo y jurisdiccional.

En ambos casos hubo declaraciones de condena por parte de muchos países, e incluso de la ONU, pero absolutamente ninguna medida concreta y firme se tomó en contra del estado sionista.

- Acuerdos de Oslo, el rol del reformismo palestino

En 1993 se firma en la Casa Blanca, sede del gobierno yanqui, el acuerdo entre representantes de la OLP y del gobierno de Israel el acuerdo que culminaba el proceso de negociaciones que se había dado en Oslo, nombre con el cual pasan a ser tristemente conocidos.

El acuerdo prevé la creación de un ente llamado Autoridad Nacional Palestina, que pasa a encargarse de la administración de los territorios ocupados de Cisjordania y la Franja de Gaza. Este gobierno por supuesto que permanecía bajo la tutela del Estado de Israel.
Los acuerdos establecen específicamente que las cuestiones de fondo, como el estatus de Jerusalén, el retorno de los millones de palestinos expulsados de sus tierras, los asentamientos israelíes, y el control militar israelí de los territorios y las fronteras, no serian temas de esa negociación.
La caracterización de estos acuerdos que hacen los compañeros del FPLP es sumamente clara y a ella nos remitimos

“Lo que se firmó en la Casa Blanca hace 22 años como la ‘Declaración de Principios’ fue, en esencia, la declaración de la burguesía palestina de su bancarrota y fracaso en el liderazgo de la revolución del pueblo palestino por la liberación, el retorno, la auto determinación y la victoria “.

“La derecha palestina en la OLP y la AP expresan los intereses de una burguesía parasitaria que se entregó totalmente al enemigo, que ha fracasado en todos los niveles. No lograron construir instituciones nacionales o democracia, no lograron establecer el llamado estado palestino a través de negociaciones, no lograron establecer una economía nacional palestina resistente y no lograron un mínimo de unidad del pueblo palestino y sus fuerzas políticas dentro y fuera de Palestina, junto con un fiasco sin precedentes en los campos de la cultura y la educación. Y, sobre todo, estas fuerzas han saboteado logros nacionales y populares reales, en particular destruyendo los logros del gran levantamiento popular de 1987-1993 ”
“En defensa de sus pequeños privilegios, en interés del enemigo sionista y del imperialismo de los Estados Unidos, la Autoridad Palestina ha ejercido las peores formas de represión y persecución contra la vanguardia de nuestro pueblo en Cisjordania y Gaza, incluida la complicidad en los asesinatos, arrestos y torturas en las cárceles, enjuiciamientos de seguridad, la confiscación de los medios de vida de miles de trabajadores y la conspiración contra las fuerzas de la resistencia palestina “
“Oslo fue una victoria para el enemigo, la más importante y la más grande desde 1948 “1

“El primer paso para construir un frente nacional unificado para enfrentar al ocupante es la necesidad de poner fin a la coordinación de seguridad con el enemigo sionista como el problema más grave que actualmente amenaza las luchas de nuestro pueblo en la Palestina ocupada, y el segundo paso es poner fin a las negociaciones con el enemigo sionista que por más de dos décadas han traído años de sequía a nuestro pueblo y solo han beneficiado al enemigo sionista.

Se enfatiza la “necesidad de convertir el creciente movimiento popular en la patria ocupada en una Intifada2 popular general contra la ocupación y sus hordas de colonos, enfatizando la necesidad de restaurar todo el papel de las facciones palestinas en la lucha, señalando el papel de la resistencia armada como la forma más efectiva de drenar los recursos del enemigo y responder a los crímenes de la ocupación “3

- El lugar de Israel en el imperialismo

El Medio Oriente es una región de gran importancia estratégica para la economía y la política mundial.
En la zona existen importantes recursos naturales, especialmente petroleo, gas natural, agua, entre otros.
Tiene también suma importancia como vía de entrada de las principales rutas de abastecimiento de combustible a Europa y como parte de grandes rutas comerciales.
Esta importancia económica se complementa por el hecho de ser una zona que limita con enormes potencias como Rusia y China.

A esta combinación de factores se le agrega la existencia de potencias regionales con desarrollo suficiente como para ejercer influencia sobre otros países de la región, como Irán, Arabia Saudí, por ejemplo,
En este contexto debe entenderse la enorme importancia que para el imperialismo norteamericano tiene la existencia de un estado como el de Israel, creado artificialmente en una zona hostil para él, y dependiendo para su existencia del apoyo del imperialismo europeo y norteamericano.

Israel es el gran representante del imperialismo en Medio Oriente, no solo desde su propia creación en 1948, sino desde la misma concepción de la idea de la creación de un estado de este tipo en Palestina, que fuera impulsada por el imperialismo ingles oficialmente ya desde 1917.4
Actualmente es el principal punto de apoyo de la estrategia imperialista norteamericana, más allá de las alianzas, más o menos duraderas que los yanquis establecen con diferentes países árabes. Es claro que si bien actualmente existe, por ejemplo, una alianza norteamericana con Arabia Saudí, el caso de Israel sigue siendo el de una alianza estable y permanente para el imperialismo norteamericano, sea cual sea su gobierno.

- América Latina, el progresismo y el sionismo

Es claro que el sionismo no es un agente pasivo, un mero peón de los EEUU, sino que apoyándose en su importancia para el imperialismo yanqui y europeo desarrolla sus propios intereses.
En particular es importante la presencia sionista en América latina donde genera vinculaciones económicas, militares y políticas.
El estado sionista fue uno de los principales puntos de apoyo de las dictaduras terroristas de estado que se asentaron en casi todo nuestro continente en las década de los 70 y 80s. Entre 1975 y 1985 América Latina fue el mercado de armas más grande de Israel. Un tercio del total de las ventas de armas de sionismo en 1980 fueron sólo a los gobiernos militares de Argentina y El Salvador. 5

Sin embargo al restablecerse los sistemas democráticos burgueses y aun al llegar al gobierno sectores que se identifican a sí mismos como progresistas, no dudaron en continuar y profundizar la política de colaboración con Israel.
El llamado progresismo latinoamericano es cómplice del estado genocida de Israel.
En 2007 el Mercosur firmó un Tratado de Libre Comercio con Israel, el primero firmado por el bloque con un país fuera de la región. En ese entonces Lula era presidente de Brasil, Tabaré Vázquez del FA era presidente de Uruguay, Nestor Kirchner era presidente de Argentina.
En 2010, aún bajo el gobierno de Lula, Brasil firma un acuerdo de cooperación militar con Israel, el mismo año el gobierno de Mujica en Uruguay firma un acuerdo para entrenamiento de la policía uruguaya por parte de Israel.
Las exportaciones de la industria de seguridad israelí a América Latina florecieron durante el periodo de auge de los gobiernos progres y siguen profundizándose actualmente. Incluyen una amplia gama de productos y servicios: armamento, sistemas de vigilancia de cárceles, aeropuertos y fronteras, satélites y radares, empresas privadas de seguridad, entrenamiento de efectivos civiles y militares en inteligencia, contrainsurgencia y represión de multitudes. Quienes proveen esos servicios y productos son las mismas empresas responsables de toda la infraestructura que hace posible la ocupación de Palestina por parte de las fuerzas militares sionistas.

Pero la vinculación de los gobiernos de América Latina con Israel no solo pasa por los aspectos económicos y militares, sino que existe un continuo desarrollo de la política de legitimación del sionismo por parte de los mismos.
A principios de este año Uruguay bajo el gobierno del Frente Amplio, a un mes de entregar el gobierno a la coalición de centro derecha y derecha que ganara las elecciones, adopta la definición de antisemitismo de la Ihra, que en esencia asume como antisemita cualquier crítica al estado de Israel y su política de segregación racial6, convirtiéndose en el primer país latinoamericano en adoptar esa posición y dejando en manos del gobierno entrante una herramienta más para reprimir la lucha social y en este caso la solidaridad con el pueblo palestino y la lucha anti imperialista. En junio, en Argentina, el gobierno del kirchnerista Alberto Fernández adopta la misma resolución, a la cual se había comprometido en enero en su viaje a Israel.

La lista de ejemplos donde el progresismo latinoamericano se ha mostrado cómplice del sionismo es interminable. Acaso correspondería señalar que no se trata solamente de un apoyo brindado a nivel de las instituciones estatales, sino que también en las propias organizaciones obreras y populares el reformismo demuestra su total claudicación ideológica asociándose al sionismo y haciéndose también a ese nivel cómplice de sus crímenes. En este caso se ubican los vínculos de la central sindical de Uruguay, el PIT-CNT, dominada por los aparatos sindicales del Frente Amplio, con la central sindical Israelita Histradut. En Argentina, la centrales sindicales y sociales de la CGT y la CTA, y el frente de los movimientos sociales de la CTEP, Evita y CCC, al ser parte del Frente de Todos, alianza que está en el gobierno, son responsables directos del apoyo de este a las políticas imperialistas del Estado sionista de Israel.

Es claro que tanto en la propia Palestina, como en cualquiera de los otros países y en particular en nuestra latinoamérica el reformismo es consecuente en su política de sometimiento del movimiento obrero y popular a los designios del imperialismo. Ninguna posibilidad de lucha consecuente contra la brutalidad imperialista encarnada en el apartheid sionista contra el pueblo palestino podrá venir desde allí.

1,2,3 Vietnam, la vigencia del pensamiento estratégico del Che

En 1967, en el Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental, Ernesto Che Guevara planteaba los elementos claves de su estrategia revolucionaria.

Eran momentos en que el gran ejemplo de lucha a nivel mundial era la lucha del pueblo de Vietnam contra los yanquis.

En esos momentos la visión de Guevara era la de multiplicar los focos de lucha anti imperialista, debilitando al enemigo en todas partes. Desarrollar la lucha revolucionaria, sin concesiones a las burguesías nacionales y por lo tanto a las posiciones reformistas, de conciliación de clases.

La consigna de la época era muy clara, crear uno, dos, tres, muchos Vietnam, en oposición a la política de alianza con la burguesías nacionales que impulsaba el reformismo.

“En definitiva, hay que tener en cuenta que el imperialismo es un sistema mundial, última etapa del capitalismo, y que hay que batirlo en una gran confrontación mundial. La finalidad estratégica de esa lucha debe ser la destrucción del imperialismo. La participación que nos toca a nosotros, los explotados y atrasados del mundo, es la de eliminar las bases de sustentación del imperialismo: nuestros pueblos oprimidos, de donde extraen capitales, materias primas, técnicos y obreros baratos y a donde exportan nuevos capitales -instrumentos de dominación-, armas y toda clase de artículos, sumiéndonos en una dependencia absoluta. El elemento fundamental de esa finalidad estratégica será, entonces, la liberación real de los pueblos; liberación que se producirá, a través de lucha armada, en la mayoría de los casos, y que tendrá, en América, casi indefectiblemente, la propiedad de convertirse en una revolución socialista.” (Mensaje al mundo am través de la Tricontinental. 1967)

Traemos a colación esta referencia porque, como guevaristas reivindicamos plenamente la vigencia de la estrategia revolucionaria que el Che desarrollara.

En consecuencia, el apoyo a la lucha del pueblo palestino que resiste la opresión sionista (como la solidaridad con todos los pueblos del mundo que luchan contra el brutal ajuste en el marco de la pandemia), pasa por el desarrollo consecuente de la lucha revolucionaria en nuestros países, por la consecuencia en la lucha contra el imperialismo y por lo tanto en la lucha constante contra las posiciones reformistas que pretenden arrastrar a nuestros pueblos a la cola de los intereses imperialistas.

Desde los orígenes mismos de la Coordinadora Guevarista Internacionalista hemos sido consecuentes en nuestra denuncia de la política genocida del sionismo, hemos reivindicado la lucha del pueblo palestino y de sus organizaciones de vanguardia, en particular la de los compañeros del FPLP, hemos reclamado la libertad de todos los presos políticos palestinos, y hemos denunciado a los gobiernos de nuestros países, tanto los abiertamente de derecha, como los que bajo el ropaje progresista, son cómplices de los crímenes del sionismo.

Hoy, una vez más, ante la nueva escalada de la opresión sionista e imperialista contra el pueblo palestino volvemos a manifestar todo nuestro apoyo a la causa de este heroico pueblo.

- Contra el imperialismo y el sionismo
- Detengamos el genocidio contra el pueblo palestino
- No a la anexión de Cisjordania
- No a la Solución de los Dos Estados
- Por una Palestina única, laica y socialista

COORDINADORA GUEVARISTA INTERNACIONALISTA