Discurso 29 Aniversario (2a. Parte)

22.Nov.05    Actos aniversario
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Discurso pronunciado el 27 de abril de 1990


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AMERICA LATINA

es un volcán

América Central está en erupción

Para elaborar una estrategia revoluciona-ria en América Latina es necesario conocer y comprender la estrategia de EEUU para con su patio trasero. Los EEUU separan el régimen gobernante por un lado y el estado por otro.
Con los equipos gobernantes, sean parti-dos, frentes, o un gobierno autoritario mili-tar o civil, efectúa acuerdos o ahanzas transitorias. Las modifica de acuerdo a la coyuntura.
Con las instituciones, las ahanzas son a largo plazo. Es decir, con los resortes fundamentales del estado, ejercito, policía, instituciones de crédito, (bancos centrales por ejemplo), empresas estatales estratégicas, seguridad y diplomacia, EEUU practica ahanzas permanentes en un plano de hegemonía y seguridad relacionándose con los funcionarios no electos que los administran.
Así EEUU ha apoyado -en el marco de la de-mocratización de América Latina- regímenes de transición democrática en sustitución de las dictaduras agotadas, debido a que los re-sortes de dominación y continuismo económicos no fueron desmontados.
EEUU ha ayudado a partidos derechistas y socialdemocráticos para generar los cambios democráticos que no modifiquen las reglas de juego, y en los lugares donde un proceso re-volucionario ha modificado la estructura del Estado, EEUU ha conspirado y agredido, cono en el caso de Nicaragua, para llevar al Estado revolucionario a tomar medidas que lo va-yan desmantelando. EEUU niega empréstitos, agrede, bloquea, desgasta hasta obligarlo a tomar medidas de austeridad para enajenar el favor de las masas al gobierno revolucionario
EEUU provoca los cambios de gobierno de un partido a otro, en los países dominados, con el acuerdo de no tocar los resortes fun-damentales de la economía, y cuando hay beli-gerancia exige el desmantelamiento del Estado revolucionario.
De allí que sus proyectos de democratiza-ción, en conjunción con los procesos electo-rales, cercenan los espacios democráticos. Entre regímenes electos y Estados autorita-rios han generado democracias tuteladas, recortadas, que violan los Derechos Humanos y están al servicio de la banca internacional y sus proyectos fondomonetaristas.
El componente democrático se ha debilita-do, porque se tiende a desorganizar y frenar los movimientos populares: se les reglamenta, se les reprime y se recortan todos los pro-gramas de asistencia social. Se atiende especialmente a los aparatos represivos.
La posibilidad de volver a regímenes autoritarios, a dictaduras, es una posibilidad latente, si los conflictos de baja intensidad no alcanzan a frenar el ímpetu de los pueblos.
La soberbia imperialista y la descomposi-ción del campo socialista ha generado un ace-lerado cambio en la correlación de fuerzas que afecta seriamente a los países del Tercer Mundo: restringe su independencia económica, política y aplaza alternativas de salidas progresistas y revolucionarias a la dominación imperialista.
Las perspectivas de América Latina y el Caribe son las de ocupar cada vez más un lu-gar subordinado y dependiente en el mundo.
Las inversiones y prestamos de EUUU son más determinantes para las economías latinoamericanas y caribeñas, al mismo tiempo que nuestro continente tiene un menor peso mun-dial.
Europa Occidental avanza a su integración económica que limitara el acceso a sus merca-dos e incrementara su desleal competencia en los productos agrícolas altamente subsidia-dos. Europa del este captará recursos desti-nados a Latinoamérica.
En estas circunstancias globales, América Latina y el Caribe comienzan la última década bajo los efectos de la crisis económica más honda, generalizada y prolongada de la histo-ria del capitalismo de estas tierras.
Lo más grave es que no están a la vista alternativas válidas para superar la crisis. El escenario internacional adverso, la crisis social irá en aumento, el continente ha de-jado de crecer y somos cada vez más débiles.
El dinero e inversión gira para los pa-íses industrializados y una revolución científica sustituye materias primas por productos elaborados artificialmente conformando una tendencia negativa para la colocación de nuestros productos.
La deuda externa, detonante de la crisis se ha convertido en el más poderoso instrumento de dominación para someter a nuestros paí-ses a las transnacionales y a la política im-perial yanqui (explosiones sociales en Cara-cas, Buenos Aires, San Pablo, Lima, Rosario, Tucumán, etc…).
El campo capitalista no tiene alternativas de salir de su onda recesiva y sus pers-pectivas son de recesión con los resultados de potenciar la crisis latinoamericana.
La política neoliberal impuesta a casi todos los países de la región, viene a agra-var sus contradicciones económicas, políticas y sociales. Al abrir más las economías al mercado internacional y debilitar el papel del Estado, se privilegia como nunca el capital transnacional, en detrimento de las pequeñas y medianas empresas.
Así el carácter de la actual crisis y la extrema polarización y extranjerización inhe-rente al modelo liberal acumulan una alta conflictividad que en muchos lugares conducirá a grandes estallidos sociales y al aumento de las potencialidades de lucha de las masas, al incremento de huelgas y de múltiples sig-nos de rebeldía y protestas de diversos sectores sociales.
Los resultados electorales alcanzados por la izquierda y centro izquierda en varios países son signos inequívocos del aumento de conciencia de la necesidad de un cambio y la certeza de la posibilidad.
“(…) América Latina hoy es un volcán. No está en erupción, pero está conmovida por inmensos ruidos subterráneos que anuncian su advenimiento. Es la certeza de la posibilidad del cambio revolucionario”. “En América Latina la revolución es hoy inevitable y este hecho no lo determina la voluntad de nadie. Está determinado por las espantosas condiciones de explotación y miseria en que vive el hombre latinoamericano, el desarrollo de la conciencia revolucionaria de las masas, la crisis irreversible y definitiva del capitalismo y el movimiento universal de lucha de los pueblos subyugados”.
“Se agitan las entrañas de un continente que ha sido testigo de cuatro siglos de explotación (…)”.
Hace 25 años que estos conceptos fueron vertidos por el Che, y la situación actual de América Latina -continente en Revolución- nos confirma su vigencia.
América Latina es hoy más dependiente del imperialismo y los países industrializados. Las multinacionales campean a su antojo. Amé-rica Latina se encuentra endeudada con la banca internacional por cifras de fantasía. Ci-fras impagables aun para los gobiernos más lacayunos. América Latina esta sumida en una profunda crisis, de la que no se saldrá sino por la lucha de los pueblos hacia el Socialismo.
La deuda externa alcanza los 410 mil millones de dólares (U$S 410.000.000.000). Ha caído la producción en un 10% en el último decenio. No se recibe inversión, y pese a la avidez de capitales, se exportan divisas mediante el pago de los intereses de la deuda. América Latina vende su patrimonio estatal y nacional intentando amortizar los intereses de la deuda. Se vende el oro y las tierras. La sujeción financiera, los mercados, los precios internacionales de los productos, y la tecnología, son los eslabones de la cadena de la dependencia. Las consecuencias sociales de esta, se miden en millones de niños que se mueren de hambre y por enfermedades cura-bles. En el retroceso del salario y en los índices de desocupación. En los recortes pre-supuestales a la enseñanza, la salud y la vivienda. Toda América Latina sufre las recetas fondomonetaristas con su secuela de receso y estancamiento, con medidas de contracción al gasto público, con el abatimiento al sala-rio y las jubilaciones. Se elimina paulatina-mente al Estado benefactor del ámbito econó-mico, para sustituirlo por la ley de la sel-va. El estado es suplantado por el más desen-frenado liberalismo: libre entrada y salida de capitales internacionales, libre entrada y salida de la inversión de las multinaciona-les, al antojo de éstas. Todo en función de estrategias decididas desde afuera, sin un proyecto global de desarrollo en función de las necesidades sociales. ¿Cuál es el saldo? Desocupación, creación del autoempleo, enfermedad y miseria generalizada.
Ante la profundización de la crisis ¿cuál ha sido y es la respuesta de los pueblos?
Los pueblos han ensayado varios métodos de lucha: gigantescos movimientos antiimperialistas y clasistas, frentes populares, frentes guerrilleros, todo junto o por separado, en la ciudad o en el campo, legales o ilegales, pero siempre en el marco de, la rebel-día y el compromiso con sus intereses.

América Central:
“tan cerca del imperialismo y tan lejos de Dios”
es un volcán en erupción

En GUATEMALA opera y se desarrolla un vasto movimiento antiimperialista, y dentro de él la Unión Revolucionarla Guerrillera Guatemal-teca, que es la coordinadora de varias orga-nizaciones armadas.
En HONDURAS, base de agresión imperialista, paraíso de la contra, y con tropas de elite de los EEUU estacionadas en el territorio, el pueblo gesta movilizaciones para que cese la agresión, por el retiro de las tropas ex-tranjeras, y también allí y pese a todo esto, opera el Frente Morazán, con las armas en la mano.
En PANAMA, donde EEUU ha masacrado al pueblo, mediante una invasión descarada, hija de la prepotencia, arrogancia y miopía histórica, dejando un saldo de miles de muertos, decenas de miles internados en campos de concentra-ción, persecuciones y destituciones, en éstas condiciones y pese a la defección de Noriega, se levantan organizaciones guerrilleras como la Organización Torrejista de Liberación Na-cional, al tiempo que proliferan comandos de resistencia.
En NICARAGUA se ha entregado el gobierno a la Uno en estos días. El Sandinismo conserva resortes de poder, pero comienza la cuenta regresiva. Desde el gobierno, el imperialismo tratará de desmontar el estado revoluciona-rio. Todos los días se avanza hacia la guerra civil. Seguramente, pasados éstos momentos difíciles, nos llegará la autocrítica de los errores cometidos por el Sandinismo, y esto revertirá el desconcierto de las fuerzas re-volucionarias del continente. Sin embargo co-rresponde que nos pronunciemos sobre algo fundamental en nuestra concepción: “Revolución Socialista o caricatura de revolución”, como dijera el Che. Al imperialismo, si se le cede una uña toma el dedo. Si se le da el dedo, toma la mano y así hasta arrancarnos la cabe-za. El pueblo sandinista en armas no permitirá retrocesos. Se cedieron espacios políticos y sociales que habían sido ganados con las armas en la mano. Decenas de miles de muertos es un altísimo costo para el pueblo nicara-güense para entregar las conquistas sociales. La confrontación se impone, la Contra existe, la amenaza imperialista estará adentro mismo del país, la UNO viene con recetas neolibera-les a desmantelar un conjunto de medidas so-ciales y a anular las fuerzas populares. El Sandinismo es la mayoría relativa en las cá-maras, dispone de un 42% del favor popular, y tiene ejército y milicias. La Revolución sigue en marcha. Sólo ha dado un traspié.
En EL SALVADOR, un proceso heroico de libera-ción ha costado 70 mil vidas. El FMLN, en su lucha por el poder ha demostrado una capaci-dad militar y una inserción en el pueblo, que hizo tambalear al gobierno de Cristiani, obligándolo a negociar, un las últimas elecciones el FMLN planteó su boicot, y la mayoría del pueblo acompañó. El FMLN encabeza las luchas populares, y junto a la Convergencia luchan por la paz y una auténtica democracia, sin bajar los brazos ni entregar las armas. El Salvador está sitiado, navegan barcos yanquis cerca de sus costas, tropas de elite de EEUU estacionadas en la frontera de Guatemala se aprestan a intervenir, 3.000 millones de dólares ha gastado el imperialismo para sostener un conflicto que no tiene salida militar para la derecha.
La estrategia del CHE cobra vigencia -crear dos, tres, muchos Vietnam-. Nicaragua desestabilizada, Panamá invadida.
El imperialismo interviene a diestra y siniestra, cosecha triunfos momentáneos. Está incubando rebeldías de pueblos enteros, y quién siembra vientos recoge tempestades. El pueblo salvadoreño persiste en el transito por la violencia, para lograr su liberación definitiva.
COLOMBIA se debate en plena crisis económica social y política el país de los atentados políticos, del asesinato indiscriminado a di-rigentes de izquierda, militantes políticos, campesinos, dirigentes gremiales. No hay perdón ni para los arrepentidos de la lucha armada. El comandante Pizarro asesinado, el can-didato presidencial de la Unión Patriótica asesinado, la coordinadora guerrillera Simón Bolívar mantiene en alto a través de la lucha armada los destinos del pueblo colombiano.
PERU país que se debate en un estado de cri-sis irreversible y en situación revoluciona-ria. 20 mil muertos en pocos años, una espi-ral de muertes y asesinatos. El accionar de Sendero Luminoso y el MRTA es apenas una punta de la gigantesca movilización popular por sus derechos económico-sociales postergados. Huelgas, manifestaciones, las opciones electorales fabricadas con candidatos neoliberales como Vargas Llosa, o pases mágicos de apolíticos, no pueden soslayar la angustiosa situa-ción de un pueblo con un salario mínimo de 10 dólares, hiperinflación y economía en ban-ca rota. El ejército viola sistemáticamente los Derechos Humanos en las zonas beligeran-tes con matanzas de campesinos. “Si de 100 campesinos muertos hay 2 senderistas, la tarea fue exitosa.” Afirman sin empacho los oficia-les.
En BOLIVIA a pocos meses de ser elegido Paz Zamora, impone el estado de sitio para enfrentar las múltiples movilizaciones y huelgas generalizadas por las recetas fondomonetaristas que aplica su gobierno. Huelgas de hambre de miles de sindicalistas, aparecen acciones armadas de un nuevo grupo guerrillero: FAR.
En CHILE hay una nueva democracia tutelada con continuismo económico y con resortes constitucionales donde Pinochet y las FFAA conti-núan detrás del trono. Tribunales consti-tucionales, senadores vitalicios. Poder Legislativo y Poder Ejecutivo maniatados.
Es el modelo ejemplar de democracia tutelada: ha quedado intacto el modelo de explo-tación y las FFAA represivas, intactas e im-punes. Pero bajo esta dictadura pinochetista se han gestado un conjunto de organizaciones armadas que comprenden la necesidad de com-binar los métodos de lucha. Todos los métodos de lucha: MIR, MAPU Lautaro y Frente Patrióti-co Manuel Rodríguez. Corresponde analizar en este muestreo de la situación de América del Sur las experiencias de gobierno que go-zan de propuestas políticas socialdemocráticas, en América Latina socialcristiana que gozan del apoyo ideológico y material de la internacional socialista.
Y tanto Andrés Pérez en Venezuela, como Alan García en el Perú, Alfonsín y Menem en Argentina, Paz Zamora en Bolivia han fraca-sado en sus proyectos populistas. Todos terminan imponiendo estados de sitio, deciden la represión a la profundidad de los cambios. Sus tibias medidas antiimperialistas se disuelven en agua de borraja y hocican ante las medidas de los organismos financieros internacionales.
América Latina es un continente en erupción.

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EL CONO SUR

ARGENTINA se ve envuelta en una densa masa de protestas y reclamos que demuestran que el descabezamiento del movimiento popular por la dictadura prolongará una apatía de las masas.
En plena recesión económica, con aumento de la desocupación, baja de salarios, la proliferación de la marginalidad, con planes económicos que duran tres meses y la tercera parte de la población sin las necesidades básicas cubiertas.
En los últimos meses, las masas alzaron sus voces y ganaron las calles. La marcha contra el hambre y la impunidad, la marcha de los estatales y la marcha de las Madres de Mayo, van forjando una historia de luchas que preanuncian la descomposición del peronismo de derecha y un avance de la izquierda.
También se han efectuado en Buenos Aires y otras ciudades acciones de las Juventudes Guevaristas y no están lejanos aun los ecos de la Tablada.
La violencia Iegítima de los sectores populares llega a nuestras costas para enfrentar una violencia de la clase dominante, con medidas de ajuste y shock, que desparraman la miseria para millones de argentinos.
BRASIL en las elecciones presidenciales, tras 29 años sin elecciones libres, llevaron al PT a una situación histórica: estuvo a punto de ser gobierno, junto al Frente Brasil Popu-lar. Se perfila y se consolida una opción de gobierno, una fuerza popular que se alimenta de todo tipo de movilizaciones -apoyándolas-como la toma de terrenos por los Sin Tierra, las luchas gremiales. Sus máximos dirigentes, Lula, Meneghibi, responden a los gremios más combativos y numerosos del país. El imperia-lismo forjó un nuevo producto de la televi-sión, Collor de Mello, este accedió al gobier-no por escaso margen. Los ajustes económicos brutales a los que sometió al pueblo garanti-zan que será otra área de conflictos sociales permanentes. Más allá de los síntomas actua-les como el saqueo de supermercados o los in-cendios de transportes. La situación económi-ca es dramática, la inflación del 1700%. Collor no dispone de un partido político homogéneo y su inestabilidad esta marcada por to-dos los vaivenes de las presiones de afuera y las luchas sociales dentro del país.
El PT, como organización de masas, haciendo política al interior del movimiento obrero ha aventado los modelos liberales de sus filas: el cretinismo parlamentario, el centralismo burocrático, el sectarismo doctrinario y el aparatismo. Camina firmemente hacia la opción de una democracia socialista.

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NUESTRO PAIS

NO ES UNA EXCEPCIÓN

Nuestro país ha transitado en los últimos 5 años por un modelo antinacional, antipopular. Hemos escuchado hasta el cansancio las cifras sobre la caída del salario y las jubilaciones, los Índices de desocupación y la falta de vi-vienda, el desmantelamiento de la salud y la enseñanza, el endeudamiento del pequeño y mediano productor. Se ha gobernado para unos pocos y fundamentalmente para el capital ex-tranjero.
El voto castigo a los colorados ha entronizado un gobierno supuestamente nacional. Pero el remedio es peor que la enfermedad. Los tarifazos y los despojos del ajuste son dra-máticos para ingresos ya vapuleados por la administración anterior.
Este gobierno “nacionalista”, y escribi-mos nacionalista entre comillas porque está llevando adelante una política entreguista y antinacional, este gobierno que pretende re-conocerse en una tradición iniciada por Oribe en la primera mitad del siglo pasado, debería recordar que Oribe, -por llevar adelante una política internacional independiente, ganándose la hostilidad inglesa y francesa, el ren-cor del partido unitario porteño, y generando el malestar en el Brasil.
Oribe envió a Jerónimo Villademoros al Brasil para exigir la devolución de tierras usurpadas, y para fijar claramente las fronteras. Esto le granjeó la enemistad de Brasil,
Oribe envió a Giró a Inglaterra a gestionar un préstamo de tres millones, para tapar las deudas heredadas de la desastrosa administración de Rivera. Los banqueros ingleses Ie dieron a Giró la cartilla de condiciones: al-tos intereses, arrendamiento de 300 leguas de campo a súbditos ingleses, privilegios para los ingleses residentes, y tratados a perpetuidad.
Y Oribe respondió que no. En medio de una guerra civil, recibió el gobierno con una deuda de $ 2.200.00, y cerró su balance dos anos más tarde con 90.000 pesos de deuda.
Si a Lacalle no le alcanza Oribe como fuente donde beber auténtico nacionalismo, podemos recordarle la gestión de otro blanco, Bernardo Berro, presidente en la década del ’60. Berro soportó con decisión y valentía la presión de Inglaterra y Francia para cobrar la deuda externa y las indemnizaciones por daños de guerra de súbditos ingleses y franceses.
En vez de pagar la deuda, recuperó la economía, el número de ganado bovino y ovino aumentó, se extendieron las plantaciones de trigo y maíz en el sur, se mejora la calidad de las razas de ganado, se creó la moneda nacional, se fijaron normas de protección para el trabajador rural, se poblaron las zonas fronterizas, se gravó con impuestos la exportación de carne para los saladeros de Río Grande en Brasil, protegiendo las fuentes de trabajo en el país. Se fijó la población rural mediante el reparto de tierras y estimulando el aumento de la producción.
Después de generar riquezas y empleo, amortizó la deuda en dos millones de pesos oro.
Oribe y Berro son dos antecedentes de gobiernos nacionalistas que enfrentaron a la banca internacional promoviendo desarrollo y mejorando las condiciones de vida de los orientales de su época.
¿Qué tiene que ver el gobierno Lacalle con éstos antecedentes?
La oligarquía tiene las mayorías parlamentarias para sacar adelante las leyes para pagar los intereses de la Deuda Externa, la liquidación de los entes autónomos, la eliminación de 35 mil funcionarios, la privatización de la seguridad social, la reglamentación sindical, la imposición de decretos de servicios esenciales y medidas prontas de seguridad y hasta la reforma constitucional.
Tiene todo, menos pueblo. Vamos hacia una confrontación. Vamos a recorrer un camino de sacrificios, de lágrimas y sangre. No lo hemos elegido: se nos ha impuesto.
Es falsa la afirmación de que la violencia esté sujeta a un probable golpe de Estado. Hay democracias burguesas en Colombia, Perú, Guatemala, El Salvador, Chile y sin embargo los pueblos se manifiestan a través de la violencia.
Es que el sistema en el cual vivimos es violento en su esencia.
Violencia son las razzias contra los jóvenes, las muertes en los locales policiales por tortura, los sin techo, los niños abandonados en las calles. Violencia es tener mente y brazos para trabajar y no encontrar empleo, violencia es la falta de asistencia médica, violencia es vivir con un salario mínimo de 70 mil pesos mientras el festín de la vida desparrama la abundancia entre 300 familias que disponen de todo. Violencia es tener que emigrar, mendigar, pedir.
La violencia no está sujeta a una democracia o una dictadura: la violencia está sujeta a la justicia o la injusticia.
La violencia de los de arriba se aplica sistemáticamente día a día.
Los entrenamientos “Absalon” tienen un norte: el movimiento popular organizado. Y hay que dar la batalla con los instrumentos que se ha dado el pueblo.
El FA como instrumento de organización y consciencia. Y el PIT-CNT como unificador, tras un programa clasista y popular de todos los sectores sociales.
Para enfrentar al bloque conservador (instrumento político de la oligarquía en la actual coyuntura), el FA, debe optar entre dos alternativas: o se traza una estrategia de poder y gobierno, o se convierte en un partido más dentro del proceso democrático burgués con un lenguaje de izquierda, con un programa socialdemócrata sin las condiciones materiales y económicas. Para lograr el éxito del modelo.
Para ser gobierno en el 94, se lo puede ser a cualquier precio, trabajando todos los días para captar más votos: se puede seguir rebajando el programa, se puede ampliar las políticas de alianza para generar un frente más amplio aún, reconciliando posiciones pro-gramáticas con el PGP y PDC y con futuros desprendimientos del ala populista del partido Nacional. Esta estrategia de acumulación de fuerzas como bloque alternativo a la reacción dispone de un talón de Aquiles: no tiene resuelto el tema del poder.
La burguesía y el imperialismo lo tienen bien claro -las FFAA son el brazo armado de la oligarquía-. Los programas de entrenamiento Absalon y los aviones yanquis recientemente denunciados, la mentalidad con que fueron he-chos estos ejercicios están dirigidos a una represión interna, a reprimir válidas mani-festaciones de lucha de pueblos hambreados que sufren ajustes recesivos, con desocupa-ción y miseria,.
Ante la alternativa de un triunfo frenteamplista en la realidad nacional, esta fuerza de paz y de cambios reales en que esta empeñada en ser el FA, choca contra una política imperialista agresora, agrandada, soberbia por el retroceso del campo socialista y esta claramente demostrado que quien en su programa toca las FFAA, los bancos centrales, los institutos estatales fundamentales se grangea el bloqueo, la conspiración y el terrorismo, de la clase dominante.
No hay alternativas viables para un go-bierno popular que no tenga en el centro de sus preocupaciones el tema del poder, o sea el tema de la fuerza militar popular que acompa-ñe e impulse o garantice un gobierno de pro-fundo contenido popular.
Si esto se pretende resolver confiando en la pasión democrática de la oficialidad de las FFAA, si este tema se enfoca, después de las experiencias del 73, de la conferencia de ejércitos americanos en Mar del Plata y los programas de entrenamientos actuales, si se supone que están arrepentidos de su aventura dictatorial, nos estamos equivocando de cabo a rabo.
Los oficiales de las FFAA están orgullo-sos de su deber cumplido. Ellos entienden que salvaron al país. hilos fueron al rescate de la nación para salvarnos de la subversión y el comunismo. Ellos no dicen que fueron uti-lizados por la oligarquía y el imperialismo para empobrecer a las masas de trabajadores y al pueblo en su conjunto y vender el país al extranjero. EL plebiscito de la impunidad otorgó una carta de crédito popular a su pa-sado, y volverán, porque sin castigo volverán. Y se preparan para ello.
No ver esta situación, no ver la reali-dad de las FFAA en el continente, enlazadas a los planes imperialistas, es la política del avestruz. No podemos darnos el lujo de obviar este tema. Nos deslizamos en una pendien-te que nos lleva indefectiblemente a repetir el proceso chileno (70-73).
EL FA, que ha gozado de un respaldo popular, gana la intendencia en los momentos de mayor dificultades internas y cuando los co-mités de base vivían el punto más bajo de desaliento y desmovilización en el 89. O sea cuando la fractura del FA y las discusiones de cúpula hablan marginado a las bases de su protagonismo. Sin embargo el programa, hom-bres, y una voluntad de cambio ante la polí-tica del gobierno colorado, en unión con sec-tores del partido nacional, posibilitó un as-censo en el caudal de votos.
La política económica, salarial y social de la coincidencia nacional promete un vuelco mayor de masas para el cambio en el 94, y no es impensable el triunfo de una coalición po-pular. Y podemos llegar o bien conciliar posiciones o a través de un firme papel opositor, ligándonos a los conflictos y movilizaciones que las medidas del gobierno preanuncian sin lugar a dudas.
El Frente Amplio no es un frente revolu-cionario de masas. Tal cono está elaborada su estrategia, de acumular en el marco de las reglas de juego que dicta la burguesía, se inhabilita para los grandes cambios.
Gobierno y poder implica relacionar y combinar la actividad política y el ejercicio de la violencia: combinar la legalidad y la ilegalidad, el movimiento de masas y el movi-miento armado y esto es el gran desafío para las fuerzas reales de cambio.
No plantearse la alternativa de la vio-lencia es condenarse a ser esclavos. Si no es así, si evitamos el transito por la violencia se harán los cambios a menor costo social. Pero si el enemigo, que lo hará, transita por la represión violenta, nos encontrará prepa-rados y con posibilidades de victoria, y si nos derrotan, nos levantaremos nuevamente, así hasta el triunfo final.
El centro de la actividad del FA recae en el trabajo parlamentario. Un trabajo parlamentario en medio de medidas de empobreci-miento generalizado y auge de la desocupación Y si la tarea del frente político se dará en una profundización de las luchas sociales en-tre el pueblo y las fuerzas conservadoras y reaccionarlas, si el período que estamos vi-viendo en nuestro país y en el área es de po-sibles estallidos espontáneos de violencia, saqueos, cano en Buenos Aires, Caracas, San Pablo, Rosario, etc., estamos en condiciones objetivas de neto corte prerevolucionario. Y cuando se viven momentos históricos prerevolucionarios, no se puede llevar una estrate-gia de acumulación en el campo de la legisla-ción obrera, sino ganando en las calles lo que nos van a negar 60 diputados y 20 sena-dores de la oligarquía, en las cámaras.
A nuestro entender el FA debe levantar consignas revolucionarias y de expropiación del latifundio y la banca, y de ninguna mane-ra rebajar el programa. Cada comité de base debería ser un destacamento de agitación y de lucha para impulsar al pueblo a ganar en las calles lo que el gobierno niega en el parlamento.
En la vida de los pueblos, los grandes problemas -y estamos buscando solución a grandes problemas- se han resuelto solo por la fuerza. Y los primeros en utilizarla, han si-do las clases que ven amenazados sus intere-ses y privilegios.
Y la tarea parlamentaria, entendemos, debe buscar objetivos revolucionarlos bien con-cretos: hacer comprender al pueblo la total ineficacia del parlamento como medio para la obtención de las reivindicaciones populares. Hoy la burguesía tiene, como dijimos, 60 diputados y 20 senadores. Una clara mayoría para defender sus intereses. Se podrá escuchar en el parlamento a representantes frenteamplistas capaces de cosechar votos, pero no de lo-grar mejoras concretas.
En vez de que las masas vayan al parlamento, los parlamentarios frenteamplistas de-ben ir al pueblo, a los conflictos, arriesgando a ser apaleados, promoviendo movilizacio-nes, apoyando tenias de terrenos, arriesgando la censura y el desafuero. Deben subvertir un orden que no les sirve a los trabajadores. Es en situaciones como esta donde se impone la combinación de lo legal con lo ilegal, de la lucha de masas con las formas de trabajo so-cial que linden en la violencia legítima del pueblo postergado.
Los parlamentarios frenteamplistas deben explicar que la liberación nacional y social no se conquista por vía parlamentaria mien-tras el poder efectivo permanezca en manos de la oligarquía a través de su aparato coercitivo. El parlamento debe ser tribuna para ex-plicar la lucha abierta de las masas popula-res contra el estado de la clase dominante, y que esa lucha debe perseguir la toma del poder para los humildes.
Los parlamentarios deben bregar por una democracia para la liberación, popular y obrera, y no convalidar una democracia tutelada recortada, una democracia burguesa, que en definitiva es una dictadura de clase burguesa.
Y ya hay síntomas de integración al sis-tema. Se deciden políticas que no podemos compartir. Recientemente se propuso el ajuste alternativo del FA al del gobierno Lacalle. Es-te implica pagar los intereses de la deuda externa. El FA, en su ajuste fiscal plantea pa-gar la mitad de los intereses de la deuda del sector privado (aprox. 5 millones de dóla-res) y el total de los intereses de la deuda del estado. En total casi 400 millones de dó-lares. Y esto no lo podemos compartir. Aquí comienzan las discrepancias de principios.

El Movimiento de Participación Popular (MPP)

Para revertir toda esta situación de falta de movilización, de renunciamientos programáticos, o las recientes votaciones lamentables de representantes frenteamplistas en temas militares, es que hemos apostado, hace un año ya al Movimiento de Participación Popular MPP, por la Liberación y el Socialismo.
EL MPP nace en pleno proceso electoral y el grueso de sus esfuerzos estuvieron diri-gidos al frente electoral y parlamentario. Por lo tanto el acuerdo fundacional de convertir-se en una referencia revolucionaria de masas, está por concretarse.
Partimos con 150 agrupaciones de base y una influencia de masas de 50 mil votos. Hoy se dispone de dos representantes en el parla-mento y un par de ediles. Existen pues, a ni-vel parlamentario, comunal y de bases, los canales de inserción y agitación.
Desde la salida de la dictadura, la pro-puesta revolucionaria se vio mediatizada por la necesaria recomposición de fuerzas y la fragmentación de grupos de intención revolu-cionaria, por el auge de la conciliación y la concertación, y por la presencia militar, di-rimiendo con amenazas.
La burguesía lideró esta salida, y fue feroz para aprovechar el momento de desmovilización, que se extendió a todo el movimiento popular. Se favoreció entonces una política dirigida a conseguir resultados electorales pa-ra el 89, mientras se desflecaba la moviliza-ción, la participación y la lucha. Hoy, el movimiento sindical reconoce dificultades para convocar, y la ausencia de una línea de tra-bajo que revierta la política salarial y de empleo del gobierno. Los comités de base no están participando en una dinámica frenteamplista ante los grandes temas actuales. La línea frenteamplista en el tema comunal, no es seguida por un trabajo militante en el puerta a puerta. El proyecto de los Centros Comuna-les Zonales es un primer paso de movilización y participación popular, pero hacen falta más. Y en cuanto al MPP, sólo están funcionando una parte de aquellas 150 agrupaciones, y en forma anémica.
Es decir, hemos acumulado votos, pero no se ha consolidado una propuesta revoluciona-rla de masas. Habíamos estimado en el MPP, que un primer escalón para el enfrentamiento a la política antipopular, era integrar a la vida política a grandes sectores del pueblo. De allí el nacimiento del MPP, para integrar a miles de luchadores hoy marginados de sindicatos y comités de base.
Al principio se consiguió, con un impul-so, expectativa y auténtica participación en las agrupaciones de base. Luego, a medida que se fue conformando el proyecto, fueron apare-ciendo visiones diferentes en su concepción, y quedó en claro una tendencia al hegemonismo político y a la coalición de fuerzas dentro del movimiento, que fue imponiendo criterios, hombres y programa.
Al no poderse concretar uno de los pun-tos fundamentales en la propuesta del MPP, la inserción social y el crecimiento con nuevos elementos y nuevas ideas, el MPP se estanca en una lucha ideológica y política interna, entre militantes partidizados, y donde la ma-yoría, que eran independientes, dan un paso atrás, o al costado.
Los resultados electorales, que se consideran auspiciosos, velan un poco las caren-cias en el desarrollo de las agrupaciones de base, y la falta de inserción social.
Hoy, la dirección del MPP está en una profunda parálisis que la incapacita para llevar adelante una discusión abierta de los problemas en los que estamos inmersos.
Hechos políticos nacionales e interna-cionales nos obligan a replanteamos líneas de trabajo, y hacer cumplir lo acordado. Se hace necesario el congreso fundacional, para el futuro del movimiento.
Si no se desnudan los problemas internos tanto del MPP como los que arrastra el FA, en un ámbito popular de discusión, corremos peligro de que el MPP asuma cada vez más fun-ciones de coalición electoral, que de movi-miento de masas para la liberación y el socialismo.
Han habido actitudes en estos meses que han ido desviando las intenciones primarias de participación popular. El MPP, en el perí-odo anterior analizó que el cupulismo genera-ba la marginación de las bases, y que los acuerdos de cuarto cerrado minaban la credibi-lidad del FA. Este, era un método incorrecto de trabajo. Se consideraba que la “mesa chi-ca” del PGP, PDC, PC, PS y Seregni fue incon-ducente para llevar a feliz término las dis-crepancias. Si se hubiera hecho abiertamente, y no en cúpulas, se entendía que el resultado hubiera sido diferente.
Pues bien. Desde el 6 de agosto no se reúne el Plenario Nacional del FA, que ahora ha sido citado para el 5 de mayo próximo. Dicho organismo se debería reunir cada 60 días, pe-ro fue sustituido por la Mesa Política.
Sobre el Plenario Nacional recae la res-ponsabilidad de generar las pautas, las lí-neas políticas, y a la Mesa le corresponde instrumentarlas.
Lo peor es que también la Mesa Política fue sustituida a su vez por una nueva “mesa chica”, formada por representantes de coaliciones parlamentarias, y en la que el MPP participó. Este organismo está fuera de los es-tatutos, y anula aun más la participación de las bases.
El MPP ha manifestado que no participa más de esta “mesa chica”, pero lo ha hecho, y se impone una autocrítica.
Está quedando al desnudo en el mundo la crisis de las metodologías de cúpula, burocráticas y centralizadas. EI MPP se funda al rescate de la participación, la germinación de opiniones diferentes, como un referente revulsivo de esquemas y dogmas, y sin embargo se compromete en una línea de trabajo de cúpula
Mal hecho, y se ha corregido. Mas allá de la excusa de que el compañero Seregni efectúe citaciones de este tipo a ciertos cros. en calidad de asesores o amigos.
Las ideas correctas están en el seno del pueblo, y las 38 coordinadoras han sido marginadas durante 9 meses de la participación. Hubo una campaña electoral, un triunfo frenteamplista en la comuna de Montevideo, la descomposición de toda una línea de trabajo internacional de los PC, que incide en las fuerzas internas del FA, (dado que Democracia Avanzada configura casi el 50% de las fuerzas frenteamplistas), se creó la coincidencia nacio-nal entre blancos y colorados, las medidas económicas del gobierno son alarmantes para el pueblo… y el comité central del FA, el Plenario Nacional? Mutis por el foro.
Cuando las bases están ausentes, hay un margen de error en la creación de la propues-ta, y las bases deben ser protagónicas en el proyecto del MPP.

¡Hacia un Frente Artiguista de Liberación Nacional (FALN) es la consigna!

Convencidos de que el FA tiene una firme vocación de gobierno, pero no de convertir esa fuerza político social en una fuerza re-volucionaria, queda reducido a un instrumento -poderoso sí- de organización y conciencia.
Entendiendo que el MPP está germinando en sus primeros brotes hacia un proyecto de liberación nacional y social, como referente de una propuesta revolucionaria de masas…
Entendiendo que será imposible efectuar los grandes cambios que el país necesita si no se constituye en los hechos, día a día, paso a paso un Frente Artiguista de Libera-ción Nacional, que unifique a todos aquellos dispuestos a transitar por todos los medios de lucha, y no se enajene la posibilidad de preparar al pueblo en la violencia, como par-tera de la historia, y legítima respuesta a la violencia cotidiana de un sistema injusto
El planteo de la Liberación Nacional y el Socialismo solo podrá instrumentarse por una vanguardia compartida, amplia y generosa, asumiendo la revolución antiimperialista y agraria de nuestro prócer José Artigas, para consolidarla en el proceso humano, justo y solidario del SOCIALISMO.
Hacia un FRENTE ARTIGUISTA DE LIBERACION NACIONAL es la consigna, para dotar al pueblo de una herramienta en un plano de igualdad a la soberbia, a la prepotencia y a la explota-ción a que nos tienen sumidos la oligarquía y el imperialismo.
En buen criollo, ningún cordero se salvó balando… y se nos vienen compañeros!.

VIVA LA REVOLUCION!
VIVA LA CLASE OBRERA!
VIVA EL 1° DE MAYO!
POR LA LIBERACION NACIONAL Y EL SOCIALISMO
VENCEREMOS!