Discurso 29 Aniversario (1a. Parte)

22.Nov.05    Actos aniversario
    ()

Discurso pronunciado el 27 de abril de 1990


Presentación

Compañeros y compañeras:
-compañeros dirigentes y militantes de organizaciones políticas hermanas, nacio-nales y de otros países;
-compañeros del movimiento sindical y social;
-compañeros frenteamplistas;
-compañeros todos:
Saludamos y agradecemos vuestra presencia y hacemos llegar a todos, presentes y oyentes, nuestro abrazo fraternal y solidario.
En este día 27 de abril, en los inicios de la década del 90, nos encontramos reunidos para conmemorar el 29° aniversario de la fundación de nuestro Movimiento.
A 29 anos de la histórica “Playa Girón”, primera y estrepitosa derrota político militar infligida al imperialismo yanqui por la Revolución Cubana.
A 104 años del martirologio de Chicago, y a 100 años de la declaración del 1° de mayo como día internacional de los trabajadores.
A 120 años del nacimiento de Lenin, conductor de la primer Revolución Socialista victoriosa en nuestro siglo.
A 18 años del asesinato de los 8 militantes del Partido Comunista del Uruguay, en la seccional 20, asesinato cruel e insensato, perpetrado por las fuerzas represivas como represalia a las emboscadas realizadas a integrantes del escuadrón de la muerte por parte de comandos Tupamaros…
…y a un año de la muerte de Raúl Sendic, jefe guerrillero, líder sindical, y conductor de masas, verdadero precursor de las luchas por la liberación definiti-va de nuestra Patria.
En esta reflexión colectiva que expondremos, intentaremos dar respuesta a gra-ves problemas en algunos casos, y a plantear dudas en otros. Los virajes, los cambios, los flujos y reflujos en que se debate la causa de los trabajadores y oprimi-dos en esta Tierra.

Introducción

Iniciaremos el estudio del capitalismo y sus formaciones sociales, en momentos en que se nos intenta ofrecer como modelos alternativos viables las democracias burguesas, ya sea las regidas por el neoliberalismo eco-nómico, o por las concepciones socialdemócratas. No son más que cantos de sirena, cuentas de colores para embaucar incautos, pero ante las cuales, gobiernos y pueblos del ex bloque socialista se muestran receptivos.
Para intentar dar una respuesta a los graves problemas económicos, sociales, políticos institucionales, internacionalmente y en nuestro país, es insoslayable el estudio de la situación mundial.
Uruguay está geográficamente, históricamente y culturalmente ligado a la Patria Grande. América Latina está situada en el mundo capitalista como zona periférica y dependiente, cono pieza clave del imperialismo.
El sistema capitalista funciona bajo la unidad articulada entre centros imperialistas y áreas y formaciones sociales dependientes. La principal potencia mundial de los centros imperialistas es EEUU, y América Latina, padece particularmente ataduras, coyundas y agre-siones que la convierten en “patio trasero”.
El imperialismo yanqui, enemigo principal del genero humano aplica una explotación des-piadada y cruel a Latinoamérica, y por esta causa, ésta es el escenario de un abanico de enfrentamientos donde se levantan variados programas y métodos de lucha por parte de los pueblos oprimidos.
La decada del 70 ha sido la década de los golpes de estado por parte de los militares o gobiernos cívico-militares, en el marco de la doctrina de la Seguridad Nacional, y la receta fue elaborada para frenar el auge de las luchas populares y de liberación nacional y social.
La década del 80, fue una etapa de instauración de procesos democráticos tutelados por las fuerzas represivas intactas e impunes, que suceden a dictaduras desprestigiadas con fuerte resistencia popular. Y esta nueva receta mantiene los niveles de explotación econó-mica más allá de que los gobiernos de tumo sean populistas de derecha, socialdemócratas o demócratas cristianos. El gatopardismo re-suelve la tensión social de dictaduras agota-das. El proceso chileno ha sido el último ca-pítulo de este libreto.
El estudio de la realidad internacional en su relación con el destino de nuestra pa-tria se hace imprescindible. La dimensión económica de nuestro país, pequeño y de poca po-ca población, contrasta entre dos países dependientes pero con mercados y recursos gran-diosos. Somos vulnerables, y los cambios rea-les, las transformaciones económico-sociales irán de la mano de los procesos políticos de los países vecinos.
El ideal de Patria Grande es el reflejo correcto y acertado del entorno material.

1

EL IMPERIALISMO

crisis irreversible

Se impone un análisis del imperialismo como fase superior del capitalismo. El mundo de los 90 vive los momentos más importantes de los últimos tiempos en materia de virajes, cambios, y transformaciones. Abarcan todas las contradicciones, profundizan crisis latentes, emergiendo nuevas caracterizaciones con resultados dramáticos para nuestros pueblos oprimidos.
La contradicción fundamental que está pautando la etapa en la cual vivimos es entre el capitalismo y el socialismo. Y esta contradicción es afectada en su correlación de fuerzas por los profundos cambios y retrocesos dentro del ex campo socialista.
Esta contradicción fundamental -entre ca-pitalismo y socialismo- es la que hace avan-zar el mundo, y se expresa en tres frentes principales: lo- entre los explotados y explotadores dentro de cada país capitalista, ya sea del centro o la periferia, desarrollado o en vías de desarrollo. 2°- entre el campo capitalista y el campo socialista, y 3° entre los movimientos de liberación nacional y social de los países oprimidos y el imperialismo.
Y esta contradicción entre imperialismo y países oprimidos, empobrecidos y saqueados del Tercer Mundo, es la que ha hecho avanzar al Socialismo en forma impetuosa. Así lo de-muestran las revoluciones victoriosas en esta crisis de onda larga expansiva del sistema (1945-75) en los continentes del Tercer Mundo. Revoluciones victoriosas en Cuba, Argelia, Vietnam, Laos, Camboya, Libia, Irán, Angola, Guinea Bissau, Mozambique, Cabo Verde, Nica-ragua, y todos los movimientos antiimperialistas como: Frente POLISARIO, FMLN, URGG, Coordinadora Simón Bolívar, Filipinas, Ceilán, Sudáfrica, Namibia.
Y esta contradicción principal -la de imperio y naciones oprimidas- es una contradic-ción antagónica e irreconciliable, que se di-rime por la violencia, que se agudiza ante la soberbia imperialista por la virtual desintegración del campo socialista. Por eso es la principal, porque es en el Tercer Mundo donde más avanza el socialismo.
Es en tres frentes donde se desarrolla la lucha por el socialismo, en los países capitalistas: los trabajadores organizados contra la burguesía, en los pueblos del Tercer Mundo: los movimientos de liberación nacional y social contra las oligarquías y el imperialismo, y los países que transitan por la construcción del socialismo.
Estas tres contradicciones que enfrentan al imperialismo se interinfluencian y tienen desarrollo desigual. Algunas avanzan, otras retroceden y hoy asistimos a un reflujo del ex campo socialista frente al campo capitalista que afecta la acumulación de fuerzas y aplaza el triunfo de los movimientos de liberación nacional y social.

El capitalismo en su fase superior -el imperialismo- está en crisis: una crisis definitiva e irreversible

Desde la década del 70 el sistema capita-lista se encuentra en una larga onda depresi-va. Ha sufrido varias recesiones, en los últimos veinte años, especialmente en los EEUU que inciden sobre el resto de los países capitalistas.
La actual fase depresiva, 75-90, presenta una tasa de crecimiento medio, que es la mi-tad del crecimiento durante la onda expansiva de los años 1945 al 75, se caracteriza por un aumento ininterrumpido del desempleo en los países industrializados. Desempleo que llega a los 40 millones de desocupados. No es una crisis permanente, hay recesión en los años 74-75 y 81-82 por ejemplo, pero los acompaña una recuperación 83-86. Esta fase depre-siva es producto de la tendencia a invertir cada vez menos en los sectores productivos.
Existe una superproducción generalizada, hay automóviles, aviones, electrodomésticos, servicios, computadores y miles de productos para vender, pero no hay quien los compre.
El sistema capitalista, a causa del capi-tal especulativo fluctuante se encamina hacia una gran depresión, a un caos, más allá del pragmatismo burgués y del socorro de los organismos financieros internacionales. Los “viernes negros”, los “lunes negros”, se suceden todos los años con las consecuentes caídas de los valores que son síntoma de una situa-ción incontrolable y explosiva.
Basta el ejemplo del 19 de octubre del 87. Ese “lunes negro” se acaba el crecimiento bursátil que se vivía desde el 82. Renace año a año el fantasma de la crisis del 29. Se pierden año a año miles de millones de dóla-res. Millones de trabajadores aumentan las filas de los desocupados. La fragilidad del sistema se desnuda en los ‘cracks’ de la Bolsa de Nueva York, que se propagan como un sismo a través del resto de las capitales de los países industrializados. Los cracks bursáti-les son el síntoma de una economía enferma debido a que lo especulativo ha desplazado a la inversión industrial.
En una semana se destruyen de pronto el 30% de las acciones a escala mundial. Se pierde el doble en recursos de lo que suman las deudas externas de los países del Tercer Mun-do. Miles de millones de dólares perdidos, millones de trabajadores despedidos. Y la especulación sigue.
En los últimos veinte años, en EEUU, el capitalismo se ha reestructurado desplazándo-se la riqueza desde la industria hacia las finanzas y los bienes raíces.
El capital financiero, especulativo e inmobiliario ha desplazado al sector de máquinas herramienta, y perdió su posición dominante el sector de computadores avanzados.
Se secaron las fuentes de empleo en la industria para los jóvenes de la clase trabajadora, y se los dirigió a trabajos menos remunerativos y/o a la economía informal (merce-narios, droga, etc.)
La emisión de títulos especulativos pasa de 1,1 billón a 45 billones de dólares en 1986.
Este auge de la economía de “papel” nace temblar todos los años a la bolsa, y genera un mercado de valores bursátiles inestable y fluctuante. El deterioro de la balanza co-mercial de EEUU, y el aumento de los déficit presupuestales, son dos manifestaciones cla-ras de la pérdida del poder industrial. Si estallamos las 400 fortunas mayores de EEUU vemos que 4 de cada 10 responden a ingresos por finanzas y propiedad inmobiliaria, 2 de cada 10 a la industria, 2 a los medios de co-municación y 1 de cada 10 a la tecnología y el comercio.
Las fortunas de los medios de comunica-ción, y esto importa, pasaron del 9 al 18%, porque éste sector ha pasado a ser parte in-tegral del control político y social.
El público deja de ser crítico y pasa a ser una audiencia pasiva (entretenimientos masificados). Artistas, deportistas y directores de noticieros se convierten en persona-jes públicos y hasta presidentes. La adminis-tración Reagan puso de relieve la importancia de la manipulación de los medios de comunicación a través del encumbramiento de figuras reaccionarias, y este modelo se traslada al resto de los países del Tercer Mundo.
Mientras los capitalistas del oro negro, del petróleo y del gas, otrora privilegiados, pasaron de ser el 17% en el 82 al 7% en el 88, los empleados de bienes raíces aumentaron en un 40% en bolsas y bancos, los valores au-mentaron en un 250%.
Las tendencias pronosticables son de in-versión negativa en la industria, lo que im-plica desempleo. En cambio se prevé empleo e inversión en el sector financiero. Entre 1983 y 1980 los ingresos de los corredores de bolsa y agentes de valores se multiplica-ron cuatro veces y media. El número de agencias se duplicó y los holding bancarios se cuadruplicaron.
Se ha dado la concentración y centraliza-ción del capital. Hay una fiebre de fusión de empresas en busca de ganancias a corto plazo. No se busca invertir en patrimonio y tec-nología para consolidar capitales, porque es-to implica inversiones a largo plazo. Los di-rigentes de empresa se vuelcan a ganancias a corto plazo para satisfacer a los accionis-tas, postergando el mejoramiento de la producción. Se cortan las inversiones en investiga-ción y desarrollo de nuevos productos empeo-rando la eficiencia del sistema, y las oportunidades de empleo.
La concentración masiva durante los últi-mos tres decenios ha aumentado las ventas y las utilidades netas, sin ningún aumento de la fuerza de trabajo. Las 500 firmas princi-pales clasificadas, muestran que sus ventas aumentaron por 13, y sus utilidades por 11, en tanto el número de empleados aumentó menos de un 50%.
La inestabilidad del mercado de acciones liderado por el sector financiero puede arrastrar en una recesión industrial a los grupos industriales asociados.
En el plano social, la merma de las opor-tunidades de trabajo ha generado la economía informal y el estado ha rebajado los gastos sociales por el déficit presupuestal. Esto ha llevado a los jóvenes a la droga, a la de-lincuencia, así como ha generado la prolife-ración de los sin techo, y en otro plano el aumento de las enfermedades mentales.
El capital especulativo, cuyas ganancias dependen del corte de cupones de títulos y bonos, dominan la política exterior e inte-rior de EEUU.
Es que es imposible para el capitalismo conocer un nuevo período de expansión y pros-peridad con pleno empleo, sin la inflación del crédito, sin la creación de papel moneda, en forma permanente, el crédito es el método con el cual se limita la creciente despropor-ción entre la producción de bienes y la capa-cidad de compra de los consumidores. Una fa-milia tipo tiene destinado un 25% de sus in-gresos para pago de créditos. Con el aumento de los desocupados por las recesiones, estas deudas se transforman en impagables.
La situación económica actual y las irra-cionalidades del sistema no permiten prever una recuperación, debido al endeudamiento del estado norteamericano, superior a la deuda extema del Tercer Mundo. Se genera un défi-cit cada año en aumento en la balanza comer-cial, causado por importaciones cada año su-periores a las exportaciones, a raíz de la pérdida de competitividad frente a Japón y Alemania Federal, en el mercado internacio-nal.
El relanzamiento expansivo profundo y a largo plazo de la economía mundial, no es po-sible, está excluido. Y esta constatación importa, porque con el desarrollo de la produc-ción en un ciclo expansivo, el imperialismo mediatiza sus contradicciones internas. Se expande en forma agresiva y es capaz de aso-ciarse en la explotación del Tercer Mundo con las oligarquías de turno, con un margen mayor de maniobra. Un ciclo expansivo conspira con-tra los intereses de las fuerzas que luchan por el socialismo.
Por lo tanto, estamos viviendo un ciclo depresivo, que alienta posibilidades de lucha cuyo efecto es agudizar las contradicciones internas del imperialismo por un lapso pro-longado.
La nueva Roma Imperial, Washington, capi-tal triunfante del imperialismo, debido a la imposición de la filosofía neoliberal en esta época de agresividad y soberbia, esta Roma Imperial es un centro de miseria, de desigual dad y racismo, con una población en su mayo-ría negra.
En ésta capital del crimen, un niño cada tres vive por debajo de la línea de po-breza. Bajo el ‘reaganismo’, el ingreso popular descendió un 10% mientras que el de los ricos aumentó un 24%. El salario mínimo no ha sido aumentado en los últimos ocho años. Todos los programas sociales fueron recortados. La droga domina, desmoronándose la base de la cultura negra y la familia. Cada familia dispone de 4 a 6 televisores y se consume un promedio de 7 horas diarias de televisión. No hay un libro en un hogar pobre. La televisión desplaza todo, inclusive a la madre. La alienación es total.
Washington es una muestra que se repite en el resto de las capitales estatales y en otras ciudades. Este programa se repite en capitales europeas, con ghetos de diferentes nacionalidades de inmigrantes.
En la otra punta del espectro social: la “revolución conservadora” de la era Keagan-Bush, produjo la mayor concentración de la riqueza de que se tenga memoria en los EEUU. El 10% de los norteamericanos detenta los dos tercios de la fortuna nacional. El 1% de los norteamericanos pasó a detentar del 25% al 35% de la riqueza nacional. Sin embargo 90 millones de hogares bajaron un 10% su poder adquisitivo. Las fortunas acumuladas de 400 norteamericanos, equivalen al ahorro colocado en bancos de todo el resto de la población.
Tal acumulación no refleja una prosperi-dad, ni las virtudes de la democracia estado-unidense. Son fortunas derivadas de la crea-ción de papeles, de especulaciones financie-ras, y de intermediaciones.
Para que sobreviva una democracia burgue-sa debe parecer que es equitativa. EEUU ya no lo parece. Los ricos son cada vez mas ri-cos y los pobres cada vez más pobres.
EL gobierno cínico e hipócrita de los EE-UU tiene sobre sí los más grandes crímenes contra la humanidad. Desde la bomba de Hiro-shima lanzada innecesariamente ya que la gue-rra estaba ganada, pasando por el mantenimiento de la esclavitud hasta 1860, el exterminio de los indígenas, la agresión, invasión e in-tervención en todo el mundo, como gendarme universal de los intereses capitalistas, que ha autorizado a su policía a arrestar y asesinar y secuestrar en cualquier lugar del planeta, que ha ocasionado y ocasiona miseria y hambre a las tres cuartas partes de la humanidad…
¿Puede erigirse como modelo de convivencia social? ¿Es esa la democracia para los lati-noamericanos? ¿Cómo viven los portorriqueños, los chicanos, los negros en EEUU? En la marginación y la pobreza, recibiendo migajas del banquete de la vida.
Si analizamos Europa, centro de los pro-cesos socialdemócratas, la desocupación afecta a casi veinte millones de trabajadores. Año a año se incrementa el desempleo y la insegu-ridad social. Los gobiernos socialdemócratas comienzan a adoptar estrategias económicas neoliberales, que implican recortes de gastos sociales, privatización de empresas estatales políticas recesivas, auge de la especulación en la bolsa de valores, llegando a tomar decisiones políticas que atentan contra libertades democráticas y derechos sindicales. Es reglamentando el derecho de huelga, con san-ciones económicas a las llamadas huelgas sal-vajes, es decir, huelgas sin la autorización de las autoridades gremiales constituidas, que se realizan a pesar del pacto obrero pa-tronal, impuesto por las concepciones social-demócratas.
La socialdemocracia europea, basada en una dependencia, financiera y comercial -pues EEUU es el mayor mercado mundial- no ofrece un modelo alternativo. La socialdemocracia esta integrada al modelo imperialista, y el pueblo goza de un cierto nivel económico, en función de la división internacional del tra-bajo y en la explotación cada vez mas salvaje del Tercer Mundo.
La competencia entre EEUU, Alemania, y Japón por la hegemonía, refleja la decadencia del monopolio mundial de EEUU, durante los últimos 50 años. Estos evitan llevar sus con-tradicciones a niveles de enfrentamiento, y los países industrializados coordinan sus es-fuerzos, repartiéndose zonas de influencia. EEUU opera fundamentalmente en América Latina, Alemania en Europa occidental y oriental, y Japón en Asia.
La influencia ideológica de EEUU no está sustentada en un crecimiento económico ni en una mejora del nivel de vida de las masas. Existe un divorcio entre la prédica y la realidad que por ahora está velada por la acción de los medios masivos de comunicación.
EL dogma de mercado libre, se impone en Europa occidental, y oriental, y en la mayor parte del Tercer Mundo, la cultura yanqui in-vade la sociedad formando normas de conducta, de vestimenta, de gustos y entretenimiento. La influencia ideológica crece mientras decrece su poderío económico.
El capitalismo y su máxima expresión, se encuentra pues en una crisis definitiva e irreversible, y una alternativa socialdemócrata está descalificada porque su vigencia está en el marco del modelo de explotación imperialista.

2

SOCIALISMO

Crisis de una vía muerta

Su vigencia

La antigua bipolaridad va dando paso a un mundo unipolar con el hegemonismo yanqui. Mientras los soviéticos se retiran de Afganistán, Camboya, Angola, los EEUU invaden Panamá, desestabilizan Nicaragua, e intervienen en Namibia, agreden a Libia y Granada, e intervienen y presionan sobre Puerto Rico, Haití, Filipinas, etc.
Europa del Este vive también la ofensiva socialdemocrática frente a la retirada soviética.
Por otra parte, las transformaciones que se están dando en Europa del Este, incluida la Unión Soviética, generan en algunos de estos países verdaderas regresiones y traumas de impredecibles consecuencias. Estas realidades aumentan la voracidad imperialista, en especial de los EEUU, que creen que ha llegado el fin del socialismo.
En no pocos países europeos del este, con matices, cobran fuerza valores económicos, ideológicos y políticos del capitalismo. Los errores pasados y presentes, cometidos en estos países con la conspiración e intervención imperialista desde dentro del socialismo, han generado el más rápido y desconcertante proceso de desestabilización, retroceso e incluso de fracturas estrepitosas del poder.
Mientras que términos como antiimperialismo parecen haber desaparecido del vocabulario político de esos países, se desarrolla un sentimiento anticomunista que se expresa con variantes, que van degenerando en algunos casos en deformaciones fascistas.
Una gigantesca ola contrarrevolucionaria, antisocialista y anticomunista se mueve desde muchos de los países del este europeo. Empezó enmascarada tras las consignas de reformar y perfeccionar el socialismo. El llamado campo socialista, hoy virtualmente no existe: sus fundamentos económicos, políticos y militares están en crisis, y sufre serias y peligrosas transformaciones que van en dirección a afectar su esencia misma.
Los métodos y las vías capitalistas no sirven para sacar a los países socialistas de sus grandes dificultades y menos servirán para vencer los errores cometidos. Las fórmulas capitalistas no son el remedio de la enfermedad. Mas bien, si se aplican, van a producir la asfixia y la muerte del socialismo en los países donde ello ocurra. El aliento a esos procesos y la euforia del imperialismo son un indicador convincente de las implicaciones que hasta el momento tienen tales cambios en el socialismo a favor de los intereses globales imperialistas.
Incluso, lo que ayer fue una teoría repudiada desde el socialismo, la supuesta convergencia de los dos sistemas –la socialdemocracia- se convierte en una tendencia real en varios países del este europeo y es exaltado cada vez más allí. El imperialismo por ello trabaja fervientemente por consolidar el curso de esos procesos y les ofrece como estímulo, entre otras cosas, participar en el saqueo de los países del tercer mundo y convertirse en receptores de esos capitales.
Los cambios políticos que han sucedido en Europa del Este –Polonia, Hungría, Checoslovaquia, RDA, Bulgaria y en Rumania- llevaron al poder a fuerzas de derecha. La burguesía y la reacción internacional buscan y trabajan para que no quede nada que pueda recordar al Socialismo. La propaganda imperialista presenta al socialismo como anacrónico, presenta al Comunismo como un fantasma que amenaza a los pueblos y no a la burguesía.
El proceso contrarrevolucionario en los países del este se realizó con el estímulo y la intervención de la reacción internacio-nal y la pasividad soviética en algunos casos y cuando no, el error burocrático de preser-var intereses.
También tuvo el apoyo de las masas, las cuales están desilusionadas por la dominación de una casta burocrática estalinista, por la represión y el estancamiento económico. Lo malo es que los pueblos lo toman como el re-sultado de un sistema Socialista y del marxismo-leninismo.
El burocratismo y el liberalismo que con-figuraron las taras en la construcción del Socialismo en la URSS, no fue combatido acre-centando el papel de las masas, forjando una Democracia Socialista, sino por la injerencia desde arriba en el reforzamiento del centra-lismo verticalista y las medidas correctivas no nacieron desde abajo y consolidaron la propia burocracia que deseaban combatir.
Los soviéticos combatieron al liberalismo por métodos administrativos, con dogmas y no con la confrontación de ideas y argumentos. Se contrapusieron principios generales y no soluciones a los problemas. Eso creó las con-diciones para que grupos e individuos princi-palmente de las filas de la inteligencia se despegaran del Socialismo, allí encontró la burguesía sus disidentes, allí encontraron las bandas socialdemócratas la base social.
Hoy, lo que está en crisis es un modelo burocrático que marginó a las masas del quehacer político y que por lo tanto se convirtió en una caricatura de Socialismo.

Ha entrado en crisis una forma autorita-ria y burocrática.
La descomposición de una burocracia dogmática, petrificada, trepadora y que se abraza a las multinacionales para sobrevivir como gerentes de turno no se puede asimilar a So-cialismo.
Las medidas económicas tomadas en Polonia, Hungría, etc., medidas de austeridad y liber-tad económica están destruyendo antiguos pro-gramas de seguridad social sin crecimiento económico. Un trabajador polaco, al ser liberado los precios, no accede a los artículos de la canasta básica con su salario, un jubi-lado con su mensualidad no alcanza a comprar 3 kilos de carne. Los precios de los alimentos han aumentado tanto que se prevé que niños y jóvenes polacos engendrarán taras biológicas por la alimentación deficiente al mejor estilo del tercer mundo. Cuatro, de los treinta y siete millones de polacos son favorecidos con tickets de racionamiento.
Las recetas fondomonetaristas en los paí-ses del este traerán resultados efímeros y se están gestando nuevos conflictos sociales, en las nuevas democracias inestables.
El hecho de que en un país triunfe un proceso revolucionario y se proclame la inten-ción de edificar una nueva sociedad, no garantiza de por sí que esto llegue a ser realidad.
Es preciso desarrollar una política que haga desaparecer concepciones e ideas de los explotadores, de los burgueses y de los pequeños burgueses, o sea desarrollar y aplicar las ideas de solidaridad y de sacrificio de los trabajadores. Esto requiere organizaciones revolucionarias, partidos Comunistas siempre jóvenes, impetuosos en su vinculación al pue-blo, nunca estancados. Una organización crea-dora y vinculada a las masas. Si no se cumplen premisas de principios Socialistas, se puede partir hacia el Socialismo, y no llegar, se puede frustrar un proyecto revolucionario, estancarlo y descomponerlo.
Si sobreviven en la etapa revolucionaria de construcción del Socialismo categorías y conceptos propios del sistema capitalista, si nos entregamos al camino fácil del interés material como palanca impulsora del sistema socialista. Si la mercancía es la célula eco-nómica, si el dinero se mantiene omnipresente en la nueva etapa, continuaran siendo estos los valores que predominen en la conciencia de los hombres.

“No se puede construir Socialismo con las armas melladas del capitalismo…” dijo el “CHE’, y si sobrevive el egoísmo y el indivi-dualismo (concepciones burguesas), entonces sobrevive el burocratismo. Y los burócratas se instalan en la sociedad para acomodarse y gozar de privilegiados. Si el Partido y la Organización Revolucionaria no ganan la bata-lla a la burocracia, si no se conjura ese pe-ligro en la formación del hombre nuevo, la Organización se burocratiza, se estanca y se pudre.
Y si el Partido Revolucionario se sumerge en la modorra burocrática, se consolida en la administración del estado y en la dirección política del Partido, como capa especial, a espalda de los trabajadores, y a perpetui-dad, esta capa social (que se aleja cada vez más de las masas, se divorcia del trabajo fecundo y productivo de quienes lo realizan), se convierte en un cuerpo de privilegiados incapaz de hacer avanzar al pueblo, incapaz de desarrollar la conciencia del pueblo hacia metas superiores. Cuando esto ocurre se ha renunciado a la construcción del Socialismo.

Al Socialismo se lo defiende con más So-cialismo.
Y quien asuma, este desafío, cosechará no solo las iras del imperialismo, sino también la agresión solapada desde las filas del ex campo Socialista, de los que se avergüenzan de su pasado Socialista, que borran símbolos, banderas, nombres y tratan de hacer conducta para recibir migajas del capital financiero internacional.

Cuba

Quien trate de defender el Socialismo con más Socialismo, como el proceso cubano, cose-chará el bloqueo, el hostigamiento y la agre-sión imperialista. Pero no está sólo.
Quien piense que Cuba está sola -atenazada por el imperialismo y abandonada por el ex campo socialista-, se equivoca. Quién defien-de una causa como la que está defendiendo Cu-ba revolucionaria, nunca estará solo. La teo-ría de la soledad no sirve para pueblos heroicos e internacionalistas.
Cuba es una auténtica Democracia Popular, Democracia integral donde todo el pueblo accede a las necesidades vitales en un plano de igualdad y las diferencias se han reducido a su mínima expresión. Donde la igualdad de elegir y ser elegido está sustentada en la igualdad económica y de oportunidades.-
El pueblo cubano está armado hasta los dientes, tiene la capacidad revolucionaria para tirar abajo un gobierno antipopular, algo que es impensable para los fariseos burgueses que hacen gárgaras democráticas de protagonismos populares manteniendo la desigualdad odiosa del explotador y el explotado y con sus ejércitos profesionales-mercenarios para pre-servar sus tierras, fábricas y privilegios. Una Democracia burguesa es una dictadura de clase burguesa. No hay igualdad posible entre quien se sienta al Banquete de la vida y quién recibe las migajas.-
La Revolución Cubana, en sus 30 años de existencia, ha multiplicado por 7 la genera-ción de energía eléctrica, por 16 la. produc-ción de acero y ha duplicado la producción de níquel, se ha desarrollado la ganadería y diversificado la agricultura, dándole un notable impulso a la industria azucarera, que se ha mecanizado en un 70%.
Han surgido ramas industriales nuevas, como la construcción de maquinarias, la elec-trónica y la electrotécnica y hoy se producen plantas completas de ómnibus de maquinaria agrícola, de motores y minicomputadores, así como de equipos médicos, entre otros renglo-nes.
El consumo per cápita diario de calorías asciende a 3000 y el de proteínas a 78. Hay un médico cada 400 habitantes, la mortalidad infantil es de un 12 por 1000 y la expectati-va de vida es de 75 años. Uno de cada 3 cuba-nos está matriculado en los diferentes nive-les y tipo de enseñanza.
Para lograr estos resultados se ha pagado el precio que pagan todas las revoluciones, porque una Revolución exige el esfuerzo sos-tenido del trabajo voluntario y jornadas de 14 y 15 horas, de la coordinación de la inte-ligencia y la voluntad.
En definitiva del espíritu de sacrificio.
Para un revolucionario el sacrificio sig-nifica hacer lo que debe hacer. Lo realiza con amor y se siente feliz por ello. El pue-blo cubano bien ha sabido de sacrificios, pero ha cosechado satisfacciones espirituales, mo-rales y materiales que compensan lo dado.
Esta, nuestra Revolución cubana, que vela por la pureza ideológica, que sin pedirlo, las circunstancias históricas le han puesto sobre sus hombros la consecuencia en la defensa de los principios del socialismo, no se ha embarcado en el consumismo, y practica una solidaridad internacionalista ejemplarizante.
La imagen del CHE, impregna la construc-ción del hombre nuevo cubano y se busca que el ser humano sea más solidario más altruista más tecnificado y más internacionalista.
Así la Revolución sandinista, necesitaba 1000 maestros y se presentaron 30.000 voluntarios. Y esto es válido también para el pro-ceso revolucionario de Angola. Hay médicos cubanos en casi 30 países del Tercer Mundo.
Miles de cubanos han regado con su sangre la causa de los pueblos oprimidos en el cumplimiento de misiones internacionalistas.
Y hoy asistimos a la solidaridad combatiente y victoriosa del internacionalismo cubano en Angola, y por la Independencia definitiva de Namibia, ambas nietas han sido logradas.
En vez de estar satisfecho con lo hecho, Gobierno Partido y Pueblo se encuentran abo-cados a un proceso autocrítico de rectifica-ción. Rectificación de tendencias negativas en el seno de la sociedad para un mejor con-trol de los recursos de aprovechamiento de la jornada laboral y de lucha contra la moli-cie y el burocratismo, y por ampliación de los espacios de participación popular.
Para quienes entendemos que no hay países guías, no hay partidos guías, no hay hombres guías, sino que solamente hay ideas guías, la Revolución cubana es un ejemplo permanente de aportes para la teoría y práctica revolu-cionaria.
Las enseñanzas de la Revolución cubana han sido muchas, nos ayudan en la lucha de cada día. Pero hay tres grandes enseñanzas que por su importancia marcan hitos históri-cos y que los revolucionarios latinoamericanos siempre debemos tener presente.
La primera enseñanza es que es posible derrotar al Imperialismo y construir la sociedad socialista.
La segunda enseñanza es que la lucha por la Liberación Nacional forma parte de un único proceso ininterrumpido que conduce a la construcción del Socialismo. No hay Socialismo sin Liberación Nacional ni Liberación Na-cional sin Socialismo.
La tercera enseñanza es que solamente si se combina la práctica de todos los méto-dos de lucha, adjudicando valor estratégico a la lucha armada revolucionaria, es posible la conquista del poder por parte de los trabajadores. Y esta Revolución cubana, firme en la defensa de la construcción del Socialismo, cosecha desde las filas del ex bloque so-cialista críticas, bloqueos y presiones de toda índole para que reconozca la economía de mercado la propiedad privada y el pluripartidismo.
Nosotros, los latinoamericanos, los que integramos el Tercer Mundo, sabemos perfecta-mente lo que nos da el sistema capitalista. La miseria, el hambre, la mortalidad infan-til, la desnutrición y las enfermedades curables, la falta de vivienda, la carencia de asistencia medica, la permanente violación de los Derechos Humanos y el desconocimiento de los derechos políticos y sociales del pue-blo.
Una burguesía, estigma del socialismo, se ensaña con el proceso cubano, una burocra-cia que dilapidó los recursos del pueblo en privilegios y aventuras internacionales, una burocracia que antes de ser barrida esta dis-puesta a traicionar los principios socialis-tas. La Revolución cubana también es nuestra, ¡solidaridad para con ella!. Y más que nunca confíenos en nuestras propias fuerzas frente a la descomposición del ex bloque socialista, para enfrentar al imperialismo y sus personeros en la lucha por la Liberación Nacional y el Socialismo.