Declaración de la Coordinadora Guevarista Internacionalista: Repudio al golpe en Paraguay

30.Jun.12 :: Declaraciones

La asonada parlamentaria en Paraguay da cuenta de una situación particularmente compleja para el hermano pueblo paraguayo. Fernando Lugo fue hasta hace poco el más fiel representante de la oligarquía paraguaya y los intereses imperialistas. A tono con el color político de la región, la clase dominante optó por una cara nueva para los tradicionales representantes del poder, logrando renovar en importantes sectores de las masas populares la confianza en las instituciones, que garantizaron la opresión y expoliación del pueblo paraguayo por décadas.

El gobierno de Lugo se caracterizó por la mayor tibieza y conservadurismo en relación a sus pares reformistas y populistas del cono sur; política que fue más evidente a raíz de la extrema situación de pobreza y exclusión que sufren los trabajadores y campesinos pobres del Paraguay. Lejos de las primeras ilusiones de cambio y apertura política a la participación popular, el gobierno de Fernando Lugo desde sus primeros pasos dejó bien claro quiénes eran sus aliados y qué intereses no tocaría; justamente los intereses del imperialismo y la clase dominante paraguaya. Ante los asesinatos de campesinos en Caraguaty, Lugo declaró su apoyo manifiesto a las fuerzas armadas y su labor para “defender y preservar la ley”, en definitiva, defender la propiedad privada de unos pocos y privar de tierra a la mayoría del pueblo paraguayo.

La permanencia de las contradicciones fundamentales y la urgencia de transformaciones en la base misma de la sociedad paraguaya fueron llevando a importantes sectores de masas a recorrer un camino independiente, que la experiencia de nuestros pueblos ha mostrado como el único que conduce a la emancipación de los oprimidos. En Paraguay 500 familias poseen el 90 por ciento de las tierras, 351 mil propietarios concentran 9.7 millones de hectáreas, y 351 mil familias carecen de éstas. Las luchas de las organizaciones campesinas y el surgimiento de una nueva insurgencia armada en Paraguay dejaron en claro cuál era el posicionamiento de Lugo ante las aspiraciones populares: represión, apoyo al ejército y a las guardias blancas de los terratenientes y condena abierta al movimiento revolucionario y popular.

La reciente masacre de campesinos y la incapacidad del ex presidente para frenar la organización y la lucha del pueblo paraguayo, llevaron a la oligarquía a retomar las recetas tradicionales y mediante nuevas formas de golpes de Estado Como en Honduras, colocando en el poder ejecutivo a alguien menos vacilante y timorato a la hora de reprimir; lo que puede dar lugar a una situación similar a la de Colombia: un gobierno abiertamente oligárquico (sin demagogia progresista) y la represión abierta, legal e ilegal contra el movimiento de masas.

El fascismo de la burguesía paraguaya resurge ante el agotamiento de la mascarada progresista y la decisión de la clase dominante de avanzar contra el movimiento de masas.
Ante esta coyuntura no debemos abrigar ninguna clase de ilusiones o esperanzas en uno u otro caudillo progresista, la historia y la actualidad dejan más que claro que la democracia no es una abstracción o un ideal y que la democracia burguesa es opresión y miseria para los trabajadores y las masas populares. La verdadera solución para nuestros hermanos paraguayos vendrá con el fin del capitalismo en Paraguay y en toda Nuestramérica. La única democracia que terminará con el hambre es la democracia de los trabajadores. Será la revolución socialista.

Nuestra más firme solidaridad con el pueblo paraguayo y sus organizaciones

¡Libertad a los presos políticos!

¡Viva la insurgencia popular paraguaya!

Por la revolución socialista en Nuestramerica y el mundo

COORDINADORA GUEVARISTA INTERNACIONALISTA
Por la unidad de los revolucionarios

Brigadas de Solidaridad y por la Paz (Brisop) - Italia
Movimiento Revolucionario Oriental (MRO) - Uruguay
Frente de Acción Revolucionaria (FAR) - Argentina

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