Declaración del V Encuentro Guevarista sobre la situación de Argentina

24.Feb.12    Encuentro Guevarista
   

Buenos Aires, 12 de febrero de 2012

Declaración sobre la situación argentina

La aplicación de las políticas neoliberales en los ‘90 provocó una de las más profundas crisis en la historia del país, que hundió a millones de seres humanos en situación de desocupación y pobreza. La lucha del pueblo tuvo como pico máximo las heroicas jornadas del 19 y 20 de diciembre y su consecuencia fue el fin de un modelo que significó la salida de la convertibilidad y el paso a la devaluación.

En ese marco y producto del viento de cola de la situación económica internacional, con el kirchnerismo en el gobierno se reactivó la economía con un crecimiento a un promedio del 7% anual, situación que implicó el aumento del empleo, el mejoramiento parcial de las condiciones de vida y una política de asistencialismo por medio de insuficientes planes sociales. Pero lo que no hubo fue redistribución de la riqueza ya que los distintos sectores de la burguesía imperialista obtuvieron ganancias extraordinarias como pocas veces en la historia. Según el mismo Indec, intervenido por el kirchnerismo desde el 2007, en el tercer trimestre de 2011 el 20% más pobre del país se llevaba el 4,2% del PBI, mientras el 20% más rico se quedaba con el 48,2%, después de ocho años de administración K. Por otro lado, no se solucionó ninguno de los problemas estructurales. Es decir, alrededor del 40% de la clase trabajadora está en negro, existe un alto porcentaje de desocupación (según el Indec, un poco más del 7%, más un 9% de subocupación, lo que totaliza un 16% de la población activa con problemas ocupacionales), el 70% de los jubilados cobra un cuarto de la canasta familiar, existe un déficit habitacional de 3,5 millones de viviendas, se deterioró considerablemente la educación y la salud públicas y el 70% de los trabajadores gana menos de $2300 según la Encuesta Permanente de Hogares del tercer trimestre de 2011 del Indec, lo que, teniendo en cuenta que según la Central de Trabajadores Argentina la Canasta Familiar ronda los $6500, nos da la verdadera dimensión de la pobreza en nuestro país. Por eso, a lo largo de estos ocho años, el pueblo trabajador dio innumerables luchas en los distintos sectores: por condiciones laborales y salario, educación, salud, cultura, vivienda, dando sobradas muestras de que la rica historia de lucha por la dignidad de nuestro pueblo sigue intacta.

En ese marco, el fin de las condiciones internacionales que dieron aire y posibilitaron el populismo kirchnerista, trae aparejada la caída de la máscara progresista del gobierno nacional. Desde su discurso de asunción, Cristina Fernández se posicionó abiertamente (más que antes) contra todo reclamo salarial y lucha que ponga en cuestión las cuantiosas ganancias capitalistas.

El intento de imponer un techo salarial, las medidas de ajuste, los aumentos en los servicios públicos más elementales y los despidos que se acrecentarán con la profundización de la crisis, dejan claro, si es que todavía alguien no lo vio, cuáles son los intereses que defiende el actual gobierno. La sintonía fina es ajuste, represión y deterioro en las condiciones de vida para el pueblo. La protesta contra el saqueo y la depredación de las multinacionales en gran parte de nuestro país y los reclamos salariales que vienen, desde antes de la reelección presidencial, dejaron en claro que nuestro pueblo no se dejará expoliar mansamente y que los triunfos electorales no son cheques en blanco para el ajuste. Y como el gobierno sabe muy bien de esta disposición de lucha, es que la tropa propia de legisladores, incluidos aquellos reformistas “que están a la izquierda del kirchnerismo”, sancionaron la ley “Antiterrorista” con el objetivo de generar las estructuras legales para intentar contener las luchas del pueblo trabajador por medio de la criminalización de la protesta.

Esta nueva etapa, que traerá una creciente resistencia popular, nos encuentra a los luchadores y militantes revolucionarios con la rica experiencia de las luchas sociales que llevaron a la rebelión de 2001, pero con un importante grado de dispersión en los espacios reivindicativos y fundamentalmente sin un espacio político común de los grupos y organizaciones con intenciones revolucionarias.

Esa experiencia de lucha y las perspectivas de mayor sufrimiento para nuestro pueblo, si no superamos la actual dispersión, nos llaman a poner en la agenda política el problema de la unidad, amplia y flexible en la lucha reivindicativa y táctica, pero fundamentalmente a dar los pasos necesarios para la unidad estratégica entre las organizaciones que abrevamos en el marxismo y sostenemos consecuentemente la independencia de clase.
Forjar espacios de coordinación, de unidad de acción e intervención política común son las tareas que nos impone la hora.

Ese es el llamamiento que hacemos desde la Coordinadora Guevarista Internacionalista (CGI) y el Vº Encuentro Guevarista Internacional y el compromiso que asumimos para continuar en la lucha por la unidad y la revolución socialista.

Vº Encuentro Guevarista Internacional

Movimiento Revolucionario Oriental (MRO) – Uruguay
Comisiones Unitarias Artiguistas Antiimperialistas (COMUNA) - Uruguay
Brigadas de Solidaridad y por la Paz (BRISOP) – Italia
Partido Comunista de los Trabajadores (PCT) - Argentina
Trabajadores Organizados para la Revolución (TORRE) - Argentina
Movimiento Teresa Rodríguez (MTR) - Chaco, Argentina
Agrupación Estudiantil Mariano Moreno - Chaco, Argentina
Frente de Acción Revolucionaria (FAR) - Argentina