Ante las Rebeliones Populares del Medio Oriente y en particular del Pueblo Libio

11.Mar.11    Declaraciones
   

DECLARACIÓN DEL COMITÉ EJECUTIVO DEL MRO-FRAS (8 DE MARZO 2011),


El régimen político actual de Libia no tiene nada que ver con el pasado relativamente independiente y antiimperialista de los primeros años. Desde hace más de 20 años, Kadafi se convirtió en aliado del imperialismo británico, pactó con los yanquis y permitió que grandes transnacionales como ENI, Total, Repsol YPF, y BP se apoderaran del petróleo y el gas. Además, firmó sucesivos pactos con el FMI y el BM pasando a convertirse en pieza clave en los últimos años, junto al depuesto Mubarak de Egipto para garantizar el mantenimiento del sometimiento del pueblo palestino en la Franja de Gaza.
El régimen de Gadaffi se inició como una rebelión de coroneles que depuso un rey e instauró un régimen con rasgos nacionalistas y altamente burocrático que contó, al principio, con amplias simpatías en las masas. El régimen promovió el control estatal en la industria petrolera captando la mayor parte de la renta de este negocio y proponiéndose niveles elementales de desarrollo económico y social en el país (educación, vivienda, etc.) llevándolo a grandes roces con el imperialismo. Brindó solidaridad militante a procesos anticolonialistas y antiimperialistas en Africa, Asia y América Latina, cosechando bloqueos, sanciones y agresiones militares de los países imperialistas (EEUU e Inglaterra)
Pero, por las propias características de las burguesías nacionales, por el carácter de antiimperialismo burgués del régimen, nunca hubo un genuino proceso revolucionario de lucha por el socialismo en Libia. No hubo una expulsión de los capitales imperialistas ni la eliminación de la burguesía, solo se amplió el papel estatal en la economía y se operó una limitada redistribución de tierras y la entrega de unas doscientas empresas a los trabajadores y gerentes. El régimen instaurado fue el de un poder político en manos de una casta de militares y allegados de Gadaffí, una farsa de democracia directa con la existencia de instancias locales llamadas Consejos Populares, que no tienen ningún poder real de decisión. No hay libertades políticas, no se pueden hacer partidos políticos, no hay sindicatos independientes del Estado ni de las empresas, no se pueden hacer periódicos propios de los trabajadores o campesinos, no hay libertades de movilización, organización o huelga para las masas trabajadoras, el gobierno central, que controla todas las decisiones económicas, políticas y militares es inamovible. Esa es la naturaleza del régimen dictatorial libio, convertido al neoliberalismo, aliado de EEUU y Europa en la “lucha contra el terrorismo”, manteniendo una brutal opresión de las masas, donde la casta gobernante se ha enriquecido en base al nepotismo, el poder corporativo de los militares y el control del aparato del Estado, mientras el pueblo padece necesidades.
La rebelión Libia es parte de la gran irrupción de las masas en los países árabes por libertades democráticas, rescate de la soberanía y demandas elementales como alimentos, trabajo, educación, vivienda, etc., cuya fuerza y magnitud ha sorprendido a los gobiernos imperialistas aliados de estos gobiernos, incluído el de Gadaffi.
Es así que los gobiernos imperialistas tratan de reubicarse ante la magnitud de los acontecimientos condenando la respuesta represiva de la dictadura de Gadaffi, mientras preparan una invasión militar disfrazada de “tropas de paz” y “ayuda humanitaria” .
El imperialismo yanqui, el europeo y el sionismo hacen gala de su inigualable cinismo, su enorme descaro y su insuperable doble moral al pretender aparecer “horrorizados” ante la represión de Gadaffi al pueblo libio. Pues hace mucho tiempo que Gadaffi se adaptó a la ofensiva imperialista neoliberal y a la “guerra contra el terrorismo”. Sino que además todos los países imperialistas tienen su propia larga y actual historia de horrores, masacres y genocidios a los pueblos, su larga historia de apoyo y sostenimiento de dictaduras terroristas que les han garantizado sus intereses en las naciones pobres.
No debe haber lugar a dudas: Es condenable la represión del gobierno libio contra las masas que se le oponen, pero no son los países imperialistas los que tienen moral alguna para cuestionarlo, para aparecer como “democráticos”, “tolerantes” o “pacíficos”
Conquistar, masacrar y asesinar, es parte de la esencia imperialista y por eso las manos de todos estos gobiernos están llenas de ríos de sangre de los pueblos del mundo. Es ilimitada la hipocresía de estos gobiernos, aún más la del Estado terrorista de Israel, que mantiene un verdadero apartheid contra el pueblo palestino con incontables masacres, constituyendo una sistemática y permanente violación de los derechos más elementales, apareciendo ahora denunciando el accionar de Gadaffi
Después de haber hecho muy buenos negocios con el régimen libio en los últimos años, ahora los imperialistas quieren crear las condiciones para intervenir directa o indirectamente en defensa de sus intereses económicos y tomar el control de los recursos petrolíferos del país, provocando una nueva escalada especulativa sobre los precios de las materias primas y alimentos, sumiendo en mayor miseria a los pobres del mundo.
Somos los trabajadores, estudiantes y campesinos y las organizaciones que defendemos sin cortapisas sus intereses, quienes tenemos moral para cuestionar y repudiar la brutal opresión y represión de la casta burocrático-militar que gobierna Libia, también condenar al sector de las fuerzas de oposición que son marionetas imperialistas y convocar la solidaridad internacional militante al legítimo levantamiento por soberanía y libertades democráticas del pueblo libio
Llamamos a todos los trabajadores de la ciudad y el campo, a los estudiantes y al pueblo a llenar de solidaridad la lucha de los pueblos árabes, contra el imperialismo y sus viejos y nuevos lacayos.

No a la intervención imperialista en Libia

Juicio y Castigo a Gadafi y sus coroneles asesinos del pueblo libio.

NO a la pérfida oposición liderada por quienes aspiran a aceptar la tutela imperialista.

Por una rebelión auténticamente soberana y democrática del pueblo libio

Por la autodeterminación de los pueblos

Por la liberación nacional y el socialismo

MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO ORIENTAL