Historia del Movimiento Obrero Uruguayo. (III)

HISTORIA DEL MOVIMIENTO OBRERO URUGUAYO
TERCERA PARTE: 1958-1973



Este periodo se caracterizo por un avance hacia niveles de unidad crecientes en el movimiento obrero. Unidad para luchar ante una situación de crisis económica que se agudizaba y una represión del Estado que cada vez mas feroz. Proceso de unidad que terminara por plasmarse programática y orgánicamente, pero que estará marcado siempre por la lucha de tendencias, donde precisamente las mayoritarias eran tendencias de corte reformista que le imprimieron su sello vacilante y limitado al proceso.
Así, el proceso de unificación del movimiento obrero no era pensado por la tendencia mayoritaria en el marco de una maduración de la conciencia de la clase hacia un proceso revolucionario, sino en el de las luchas dentro de la legalidad burguesa y como apoyo a la lucha parlamentaria.
De esta manera los logros de la unidad programática y organizativa no dieron todo lo que podría esperarse como impulso de la lucha de la clase, ya que fue la tendencia reformista dentro del movimiento obrero la que logro imponer su dominio y muchas veces esa unidad orgánica fue usada para frenar y no para impulsar la lucha de la clase.

Los procesos de luchas que vive la clase obrera impulsan la maduración de la conciencia en lo que refiere a la necesidad de unificar sus luchas en torno a un programa común que permitiera abordar las soluciones de fondo para su situación.
La unidad orgánica que termina plasmándose en la CNT solo tiene sentido al acompañar una unificación programática y una apertura de las distintas corrientes a la aceptación de las diferentes formas de lucha que el pueblo ha ido manifestando en el proceso.
Esta unidad orgánica al ser vaciada de su cometido de convertirse en herramienta de lucha por el programa, se convierte en un freno y no en un acelerador del desarrollo de la conciencia de la clase.

Entre 1958-1973 la lucha de clases alcanzara niveles de polarización extremos en nuestro país. La lucha entre oligarcas y pueblo nunca había quedado tan claramente desnudada en su naturaleza antagónica como en este periodo.
Es un periodo donde todas las tendencias dentro del movimiento obrero y popular serán puestas a prueba en la práctica ante situaciones límite.

Sin embargo continuará siendo el reformismo la tendencia predominante en la conducción del movimiento obrero y por lo tanto, pese a la radicalización de la lucha de las masas, el desenlace de la situación favorecerá a la oligarquía y significara una terrible derrota para los trabajadores y sus aliados.

La derrota de la huelga general que enfrento a la dictadura muestra, por un lado las limitaciones insuperables de la lucha sindical, que por si sola es incapaz de triunfar en una lucha política de fondo, y por otro lado, la inexistencia de un proyecto revolucionario integral, con influencia de masas que, incluyendo la lucha sindical, le diera perspectivas revolucionarias.

SITUACION INTERNACIONAL

El periodo estudiado es de profundos contradicciones entre el imperialismo y los países coloniales.
La revolución China marca un punto importantísimo en la lucha de los países coloniales contra el imperio y refuerza las tendencias hacia el socialismo.
En la URSS se da un proceso de revisión critica del periodo Estalinista, aunque en los hechos la política de coexistencia pacifica no se altera.
En América Latina, en particular, es un periodo de avance del imperialismo norteamericano, aumentando las condiciones de explotación, y de intento de aplastar la resistencia popular. El gobierno Peronista cae en 1955 en Argentina y se desata una terrible represión contra el movimiento obrero. Es también época de triunfos resonantes para las fuerzas antiimperialistas, como la revolución cubana en 1959, dirigida por Fidel Castro, Camilo Cienfuegos y el Che Guevara
Se dan en este periodo también varios procesos nacionalistas como en Bolivia y Perú.
Surgen movimientos armados en toda Latinoamérica. Se genera la OLAS, pretendiendo comenzar a gestar la coordinación estratégica de la revolución en el continente.
La lucha antiimperialista y anticapitalista se extiende a nivel mundial. La guerra de Vietnam coloca al imperialismo yanqui en una atasco, en Europa el movimiento estudiantil estalla en el mayo del 68.
Sobre el final del periodo el imperialismo consigue afianzarse en la mayoría de los piases de América Latina mediante dictaduras militares. Brasil, Argentina, Bolivia, Chile, vivirán experiencias similares a la de nuestro país.

SITUACIÓN ECONÓMICA

A mediados de la década del 50 la etapa de crecimiento industrial propiciada por la política Batllista se detiene.
El régimen de propiedad de la tierra, que continuó estructurado en base a latifundios y minifundios, llevo al estancamiento de la producción agropecuaria, ya que los grandes terratenientes, que eran los únicos que estaban en condiciones de invertir para aumentar la productividad, no tenían interés en hacerlo y la pequeña unidad de producción no poseía la capacidad de inversión necesaria.

Por otro lado la política de protección industrial por parte del Estado, sin una planificación que ordenara la producción, canalizara la inversión y mantuviera bajo su control los sectores claves de la economía, llevo a una sobre inversión estructural en varios sectores de la producción. La importación de la tecnología de los países desarrollados, sin que se impulsara un desarrollo nacional en el sector, la estrechez del mercado interno y las condicionantes del capitalismo internacional, fueron determinando que a mediados de la década del 50 la expansión industrial comenzara a reducirse drásticamente.
A partir de 1955 comienzan las dificultades en la balanza comercial y de pagos, debidas a la caída de las exportaciones. Este proceso se acentuó a partir de 1957. Para mantener el nivel de importaciones, a pesar de la caída de las exportaciones, se utilizaron las reservas de oro y divisas y luego se comienza un proceso de endeudamiento del país.

El país entra en un periodo de estancamiento de todos los sectores de la producción: agro, industria manufacturera, construcción, lo que desencadena una crisis económica caracterizada por un proceso inflacionario de una magnitud y una duración que no se había conocido hasta ese momento. Del 6% anual de inflación que se daba en el periodo 1950-1955 se pasa a un promedio del 21% en el quinquenio siguiente.

El triunfo electoral del Partido Nacional en 1958 se apoyo en una creciente movilización popular que esperaba soluciones a esta situación. Sin embargo este gobierno es el primero en firmar una Carta Intención con el FMI, en 1959. De esta manera, mientras el estancamiento económico se acentuó y la crisis económica se agravó, como consecuencia del progresivo endeudamiento, los sucesivos gobiernos se dedicaron a profundizar una distribución del ingreso que beneficiaba a los sectores del gran capital y perjudicaba a los sectores populares.

El PBI continua cayendo en los 60, el descenso de la actividad económica es generalizado y se agrava la situación financiera del país. El endeudamiento externo se duplica entre 1955 y 1962. Las devaluaciones se suceden, entre comienzos de 1962 y 1965 (Quiebra del Banco Transatlántico) el dólar pasa de $11 a $70.

En 1966 se firma una nueva Carta Intención con el FMI, acentuando la extranjerización de la economía y la vinculación de la oligarquía con el imperialismo.

El nuevo gobierno del Partido Colorado, surgido de las elecciones lleva al General Gestido a la presidencia. La misma pasará, ante la muerte de este, a manos del vicepresidente Pacheco, quien da paso a la intervención directa de representantes de los organismos del imperio y personalidades patronales y del sector financiero, en el gobierno y reafirma la línea económica que se venia aplicando, al mismo tiempo que lleva adelante una línea de dura represión contra la resistencia popular.
A fines de 1966 se da una nueva devaluación que lleva el dólar a $200, los precios al consumo aumentan un 136%.
El desempleo cunde (en 1966 se llega a la cifra record de 200 000 desempleados), los emigrantes se cuentan por miles.
La lucha popular, que experimentara todas sus formas, será la constante en este periodo, la escalada represiva del Estado también.

ESTRUCTURA SOCIAL:

La expansión industrial y de la administración estatal que se dieron en el periodo previo determinó la formación de un numeroso sector de empleados y obreros
En 1963 de la población ocupada, que ascendía a 907.200 personas, solo trabajaban en el sector agrícola 170.500 personas, mientras que 711.400 lo hacían fuera del agro, de los cuales más de 300 mil eran obreros, más de 200 mil empleados y vendedores y casi 150 mil trabajadores artesanales.
El proletariado esta concentrado en fabricas grandes, lo que le da una capacidad de acción importante. En 1963 un 4,5 % de las empresas ocupan a un 60% de los trabajadores y de ellas 0,78% ocupan al 43%, 3% de las empresas producen el 80% del producto industrial.

La crisis económica ira cambiando esta situación aumentando el desempleo y expulsando del país por motivos económicos o políticos a miles de trabajadores. Pero lo que seguirá siendo la constante del periodo es la concentración de la población y en particular de los trabajadores, en los centros urbanos, así como la concentración de los obreros en algunos grandes centros industriales.

En este periodo el desarrollo del movimiento obrero estará marcado por su crecimiento desde diversas vertientes, en particular desde sectores de trabajadores estatales, capas medias, que ven sus condiciones de vida deteriorarse tanto en el plano económico como ante el avance represivo del Estado, y que se vuelcan hacia la lucha sindical.
También en este periodo se da el surgimiento del movimiento de los trabajadores agrícolas, siendo el mayor emblema del mismo la lucha de los cañeros, que no solo tuvo enormes repercusiones en el seno del movimiento obrero, sino también a nivel político, dadas su vinculación con el surgimiento del MLN y la figura de Raúl Sendic.
Es en estos años donde también adquiere especial protagonismo la lucha estudiantil, que empieza con la lucha por la ley orgánica de la Universidad a fines de los 50, otro síntoma de la radicalización de las capas medias, y que continuará con la incorporación de los estudiantes secundarios en la década del 60, como parte importante del conjunto de luchas populares del periodo.

LA SITUACION POLITICA

El proceso batllista previo, el largo periodo de democracia burguesa, la incorporación de vastos sectores de capas medias al integrarse los trabajadores estatales al movimiento obrero, generan las condiciones para que las tendencias reformistas sean las que prevalezcan en el mismo. Sumado a esto, el reformismo estaba encarnado en estructuras políticas fuertes y con larga historia en el movimiento obrero, especialmente a través del Partido Comunista, mientras que las tendencias revolucionarias estaban encarnadas principalmente en organizaciones pequeñas, jóvenes y dispersas. A esta situación se le suma la desviación izquierdista (de origen pequeño burgués al igual que el reformismo), encarnada por el MLN, que adquiere un importante desarrollo en el periodo.

En este periodo el desarrollo de las organizaciones de la izquierda uruguaya fue profundamente marcado por las repercusiones del triunfo de la Revolución Cubana.
La Revolución Cubana puso en evidencia tres aspectos. 1) Que la unión política de los pueblos de América Latina sólo se alcanzará por medio de la revolución antiimperialista y anti oligárquica. 2) Que la revolución deberá ser socialista y no burguesa; y 3) Que el camino para llegar a ella es la lucha armada del pueblo.
La identificación o no con la Revolución Cubana, el debate entre lucha electoral y acción revolucionaria y la posición respecto a la lucha armada, fueron configurando en el conjunto de América Latina dos izquierdas diferenciadas: la izquierda revolucionaria y la izquierda reformista. La primera, dispersa en diferentes organizaciones y emocionalmente vinculada al triunfo del proceso revolucionario cubano, consideraba que la vía al socialismo necesariamente precisaba del desarrollo de la violencia revolucionaria. Por el contrario, la izquierda reformista, representada, salvo excepciones, por los Partidos Comunistas en cada país (y en particular por el Partido Comunista del Uruguay), concebía el proceso revolucionario en dos etapas.
Así, defendía la necesidad de profundizar la democracia burguesa, como paso previo hacia el socialismo, lo que hizo centrar sus esfuerzos fundamentalmente en el terreno electoral.
El deterioro de la situación económica y de las condiciones de vida de amplias capas populares genera una fuerte tendencia a la movilización y a la lucha, que chocara contra la represión cada vez mas desenfrenada del gobierno, lo que marcara la política que deberán llevar adelante tanto reformistas, como clasistas.

Esta situación de polarización de la lucha de clases empujará a las organizaciones de izquierda y antiimperialistas a avanzar en procesos de unidad.

LA LUCHA DE TENDENCIAS EN EL SENO DEL MOVIMIENTO OBRERO

En el movimiento obrero la lucha de tendencias se dará entre el reformismo encarnado sobre todo por el aparato del Partido Comunista y las tendencias clasistas de diferentes orígenes políticos que se manifiestan principalmente a través de la Tendencia Clasista.

En el marco de esta lucha política y de tendencias dentro del movimiento obrero es que se dará el proceso de unidad para luchar que culmina con la creación de la CNT.

En el terreno político las organizaciones que tuvieron mayor protagonismo en el periodo fueron el Partido Comunista y por otro lado el MLN tupamaros, sobre todo a partir de la mitad de la década del 60.
El primero, de línea reformista, con una fuerte presencia en el movimiento obrero y con la actividad parlamentaria como centro de su accionar, el segundo, dominado por una tendencia militarista, despreciando la lucha contra el reformismo en el seno del movimiento obrero, así como la actividad parlamentaria.
El MLN no enfrentó teórica y políticamente al reformismo, consideraba que las masas se volcarían a él por el deslumbramiento y crecimiento de conciencia de las acciones militares. La estrategia era insurreccional a través de la guerrilla urbana.

En el terreno del movimiento obrero la lucha de tendencias quedará dada entonces, entre los sectores que responden al PC, que ocuparon la mayoría de las direcciones sindicales y los sectores clasistas agrupados en gran parte en la Tendencia Clasista y que provenían de diversas tendencias políticas, pero que carecían de un instrumento político unificado, lo que les resto fuerza en su lucha y perspectiva estratégica en su planteo.

LA LINEA DEL PARTIDO COMUNISTA

Si bien, acompasando el revisionismo de la política anterior que se había desarrollado en el PC de la URSS, y manteniendo su total alineamiento con el, el PC del Uruguay hace un balance critico de su accionar en los años anteriores por su seguidismo a los gobiernos de turno, la línea política que reivindica continua siendo reformista.
En su XVI Congreso el PC definía claramente su estrategia para los próximos años. En los documentos del mismo se señalaba claramente que la principal tarea a la que se abocaría el partido seria la de impulsar al movimiento de masas hacia la concreción de un Frente Democrático de Liberación Nacional.
“”La realidad muestra que fuerzas cada vez más amplias entran en conflicto diverso -más o menos agudo- con la dominación norteamericana; comprenden que la política de los bloque militares de apropiación barata de las materias primas con pretextos político militares, las imposiciones yanquis en materia de comercio exterior, encubren la más cínica explotación de nuestra naciones y precipitan a los países de América Latina a la catástrofe.”
“Crecen así las condiciones para que las fuerzas cada vez más considerables se persuadan de que sólo con un vasto frente democrático de liberación nacional, dirigido a lograr la expulsión de los imperialistas yanquis y a la destrucción del régimen actual de terratenientes y grandes capitalistas, se podrán resolver finalmente los problemas de América Latina.” ……..
La acción de masas es lo decisivo
“Masas cada vez más considerables, expresan su descontento por la situación económica y social del país, por la carestía inaguantable, por las empeoradas condiciones de existencia y aspiran clara o confusamente a un cambio.
Estos elementos del despertar acentuado de grandes masas a la lucha, y en primer término de radicalización y de unidad creciente del proletariado, deben ser advertidos claramente por nuestro Partido, como el carácter más importante de la situación nacional, rasgo a tener en cuenta por todos nuestros militantes para ponerse al frente, con audacia y combatividad, sin sectarismos y sin disquisiciones esquemáticas, de las luchas reivindicativas de la clase obrera, de los campesinos, de las amplias masas populares, para elevarlas políticamente y poner en marcha así, por todos los caminos, la formación del Frente Democrático de Liberación Nacional.”
“Dentro de la política general de frente único nuestro Partido ha de prestar atención especial a sus relaciones con el Partido socialista que, si bien no posee una influencia profunda en el seno de la clase obrera, tiene determinada irradiación en algunos sectores populares y de las capas medias”……………. “Nuestro partido debe proponer al Partido Socialista la acción en común en defensa de la paz, contra la colonización yanqui, en salvaguarda de las libertades democráticas y derechos sindicales, por las reivindicaciones económicas y sociales de los trabajadores y de las masas populares. Debemos proponerle, en particular, tener una preocupación común de ambos Partidos por la unidad de la clase obrera y el reforzamiento de los sindicatos.”
………………….
“Un gran descontento recorre el país. La mayoría indiscutible de nuestro pueblo aspira a un cambio en la situación económico-social. Maduran en nuestra patria las condiciones para la organización del Frente Democrático de Liberación Nacional. La cuestión consiste en saber cómo nuestro partido une a la clase obrera y a las masas populares, encabeza su lucha reivindicativa y facilita su pasaje a las posiciones revolucionarias, es decir, como organiza el gran movimiento de liberación contra el imperialismo yanqui y la oligarquía vendepatria que oprimen a nuestro pueblo.
La tarea central del Partido en estas condiciones, es hallar las vías concretas para unir a las grandes masas, aún dispersas, y encauzadas por los distintos senderos de su propia lucha, hacia el gran caudal del Frente Democrático de Liberación Nacional”
(Fragmento del informe al XVI congreso del Partido comunista del Uruguay. Setiembre de 1955)

El movimiento obrero era puesto en esta concepción al servicio de un proyecto de construcción de Frente político con sectores burgueses para actuar en el marco democrático burgués. Se sellaban de esta manera los marcos en los cuales se debería mover el movimiento obrero: Este debía ser el movimiento de masas que diera sustancia a ese frente político. En palabras burdas pero claras, se colocaba al movimiento obrero como furgón de cola del proyecto político reformista del PC.

Esta línea se desarrollada bajo la tesis de la revolución por etapas, donde primero se debía hacer un proceso revolucionario democrático burgués, para impulsar un desarrollo nacional que permitiera el desarrollo de las fuerzas productivas bajo el capitalismo y llevara a la clase obrera, al cabo de un tiempo indeterminado, a la posibilidad de enfrentarse por fin a la burguesía para hacer la revolución socialista.

Esta línea será mantenida y profundizada en el siguiente congreso: “ a) El Documento parte de que no habrá soluciones efectivas sin un cambio revolucionario de la estructura económica y social del país y del régimen político. Esta transformación es la revolución agraria y antiimperialista. Esta caracterización de la revolución corresponde al estudio objetivo de la realidad uruguaya y coincide con las indicaciones de Lenin acerca de la diferencia entre el carácter de la revolución en los países imperialistas y aquel de los países dependientes del imperialismo.
La persistencia de la opresión nacional y de tareas económicas - sociales de la revolución democrática – burguesa en el aspecto agrario, definen el doble carácter de la revolución y de las fuerzas que se le alinean.”
……
“b)……Los objetivos de la revolución consisten, primero, en la liberación económica total del país de la dominación imperialista; se asegura así una base sólida para una política consecuente de paz e independencia. De este modo, liquida a la vez, toda forma de subyugamiento a los monopolios imperialistas, particularmente norteamericanos y el conjunto de pactos y medidas políticas y militares que comprometen la República a la política bélica norteamericana. Los objetivos antiimperialistas (nacionales), de la revolución se entrelazan con sus objetivos agrarios y antifeudales (democráticos): ……..
La revolución deja en pie y garantiza legalmente, en esta etapa, la propiedad de la burguesía nacional, de los agricultores y ganaderos no latifundistas y de los pequeños productores artesanos, comerciantes, talleristas, etc.”
…………………..
” c) ………………..El carácter ya señalado de la estructura económica condiciona la disposición general de las clases y capas sociales: por un lado un puñado de grandes terratenientes antinacionales; por otro, la mayoría de la población; la clase obrera, los campesinos, las grandes masas trabajadoras y la pequeña burguesía urbana, la intelectualidad, la burguesía nacional y todos los sectores patrióticos. ………..”La revolución nacional liberadora en nuestro país es una porción de la revolución antiimperialista de toda América Latina, en particular de los países del sur, la que se integra a su vez, en la revolución anticolonialista mundial. La dirección de la clase obrera eslabona esta revolución con la revolución socialista internacional.”
………………………..
“d) La transformación radical de la estructura económica – social del país por la revolución agraria y antiimperialista sólo puede ser consecuente de un proceso histórico, de una muy amplia experiencia de las masas y de las distintas clases y capas sociales adversas al imperialismo y a la minoría de grandes terratenientes y grandes capitalistas vende patrias. Se trata de una experiencia de multitudes, en cuyo centro está, en primer término, la unidad de la clase obrera , la formación de la alianza obrero – campesina, el desarrollo de las luchas del frente único de todas las fuerzas sociales y grupos políticos interesados objetivamente en los fines de la revolución. La maduración ideológica de la clase obrera y la formación de un gran Partido Comunista son condiciones inexcusables en este proceso.
La política de nuestro partido se subordina, y se integra en todas sus partes, a éste, nuestro objetivo estratégico y táctico fundamental: la formación del Frente Democrático de Liberación Nacional.”

…………………………….

“ Una característica de las luchas sindicales consiste sin duda, en que no se han limitado al plano reivindicativo económico. Muchas de ellas se han transformado en verdaderas batallas de la clase obrera contra el imperialismo y la reacción (frigoríficos, CICCSA); numerosos sindicatos participaron en pronunciamientos por al paz, contra la agresión a Suez y a El Líbano, por el comercio con la URSS, China y otros Estados, en solidaridad con los trabajadores perseguidos de otros países, contra medidas reaccionarias y por leyes de beneficio a los trabajadores, etc.
La principal tarea que hoy encara el movimiento sindical consiste sin duda, en la construcción de una central única de los trabajadores, en elevar la unidad de acción y las medidas solidarias a un plano superior de unidad orgánica, lo que supone la discusión amplia en todo el movimiento obrero, en las fábricas y talleres, de la plataforma y el Estatuto de esa central.
La concreción de una Central Única de Trabajadores no equivale sólo a la yuxtaposición de diversos sindicatos o a la unión más o menos prolongada por algunas reivindicaciones parciales. Ello llevaría a rebajar las tareas generales del movimiento obrero al nivel de sus sectores más atrasados. Es característico del movimiento sindical uruguayo la existencia en sectores muy importantes de una posición clasista, expresada en plataformas y programas que abarcan no sólo las cuestiones del salario o la legislación social sino los objetivos de la paz, la democracia y la independencia nacional, la reforma agraria y las reivindicaciones de la unidad con los campesinos y el pueblo en general.”
(Fragmento del informe al XVII congreso del Partido comunista del Uruguay. Agosto de 1958)

De esta manera la línea del PC se podría resumir en lo siguiente: impulsar un gran movimiento de masas, para lo cual era necesaria la unidad con todas las tendencias dentro del movimiento obrero y popular. Pero poniendo ese movimiento de masas al servicio de la construcción de un frente democrático con sectores de la burguesía. De esta manera se puede entender la línea zigzagueante que impulsa el PC en esos años: Por un lado buscando acercarse a los sectores mas combativos y clasistas, luchando con ellos y llegando a sellar alianzas donde se cristaliza incluso la unidad orgánica con la fundación de la CNT, llegando a la unidad programática con un claro y radical programa de liberación nacional antiimperialista y en muchos aspectos anticapitalista. Pero al mismo tiempo buscando asegurarse las posiciones en la dirección de ese moviendo para dirigirlo de manera que la lucha definitiva por ese programa y el lanzamiento de luchas unificadas, utilizando al máximo la fuerzas reunidas, nunca se llegaran a dar, ya que lo que se buscaba era canalizar toda esa energía hacia el potenciamiento de un Frente Democrático con la burguesía que diera una salida parlamentaria a la situación del país.
El planteo guía del PC en esos años era el de que la tarea central del movimiento consistía en preservar las organizaciones obreras ya que el Estado procuraba destruirlas. De esto deducía que no se debía generalizar las luchas que se planteaban para no dar excusas al Estado para avanzar en una ofensiva general contra el conjunto de las organizaciones populares. De esta manera una y otra vez las direcciones sindicales que respondían al Partido Comunista aislaron las luchas que se producían y combatieron a los que planteaban la necesaria unificación de los conflictos

El daño que el PC le hace al movimiento obrero es enorme debido a su línea reformista. Impulsa y pasa a dirigir un enorme movimiento de masas no para ligarlo a un movimiento político revolucionario que se proponga superar la lucha meramente reivindicativa y que pudiera darle una salida revolucionaria al problema de cómo concretar el programa, enfrentando al estado burgués para derrocarlo. Sino que impulsa y dirige al movimiento de masas para colocarlo al servicio de una propuesta que se auto enmarca en los limites democráticos burgueses, es decir una vía sin salida. El Partido Comunista se propuso lanzar al pueblo a la calle para que fuera meramente un apoyo a la lucha parlamentaria. Es decir que saco al pueblo a la calle para entregarlo desarmado al enemigo

LA LINEA DE LA OPOSICION DENTRO DEL MOVIMIENTO OBRERO.

En este periodo existe una tendencia alternativa a la mayoritaria conciliadora. Era una tendencia heterogénea conformada por militantes de diversos orígenes políticos, pero que en general coincidieron en oponerse a la política del Partido Comunista de aislar los conflictos y poner el movimiento obrero a rastras de su estrategia electoralista.

Su línea fue la de impulsar la generalización de los conflictos, buscando llegar a instancias decisivas, en particular a la huelga general, en la lucha por concretar la conquista de la totalidad del programa.
Los militantes de este sector tenían los más diversos orígenes políticos. Señalamos algunas de las organizaciones con mayor actividad en la época

FAU (FEDERACION ANARQUISTA DEL URUGUAY): consideraba la necesidad de disputarle al reformismo la clase obrera y demás sectores populares, y teniendo una estrategia insurreccional, esta sería el resultado de un centro político que impulsara la acción directa de masas, una organización militar de acciones superiores de lucha y un trabajo político en las FFAA. Rechazan los puntos 4 y 7.
Rechazan las tesis de acumulación electoralistas, no alientan ninguna esperanza que no devenga de la movilización, la lucha y la autogestión de las propias fuerzas. Son un afluente importante en la tendencia sindical clasista y combativa.
MRO (MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO ORIENTAL): levantaba una estrategia regional y a largo plazo, considerando la lucha urbana solamente como auxiliar de la regional y la insurrección de la capital sería el broche final de la región liberada. Ponía ejemplos de levantamientos en ciudades que eran ahogadas en sangre en varios países de Latinoamérica. Acumulaba fuerzas en el trabajo de masas (FER estudiantil, tendencia clasista) y electoral (Corriente) enfrentando al reformismo y desarrollaba la lucha armada urbana ligado a un plan regional.
PS (Partido Socialista), mantenía sus posturas reformistas, a pesar del surgimiento en su seno de tendencias mas combativas (participa en acuerdo de Época y en la Tendencia).
GAU (Grupos de Acción Unificadora) Afluente importante de la tendencia clasista y combativa y movimiento estudiantil, planteaba la sustitución de los partidos políticos por los sindicatos y organizaciones populares como órganos centrales en la lucha revolucionaria.

EL PROCESO DE CONSTRUCCION DE LA UNIDAD PARA LUCHAR

Como decíamos al principio, la unidad para luchar del movimiento obrero encarnada en la CNT y su programa se dio en el marco de la lucha de tendencias y en el del deterioro de la situación económica y social del país, así como del endurecimiento de la represión por parte del gobierno.
El proceso de construcción de la unidad orgánica no fue el descubrimiento de un fetiche sino una tarea larga y ardua, plagada de contradicciones, asumida conscientemente por militantes de diferentes tendencias, para afrontar una situación histórica concreta.
Se resumen aquí algunos hechos sobresalientes en ese proceso:
En 1956, dos luchas son emblemáticas, la de los arroceros de Treinta y Tres que precedió al 1º de mayo, y la de la Federación de la Carne, iniciada unos días después. Luchas que despertaron una gran solidaridad que contribuyó a generar un clima unitario. Por otro lado, en lo programático atacaron temas esenciales para el país, la tenencia de la tierra y los frigoríficos.
A raíz de la huelga frigorífica de ese año, se realizó una tentativa de unificación de las centrales y sindicatos autónomos que existían en ese momento, pero la misma fracasó. De cualquier forma, se dio un paso en el proceso de la unidad sindical con la creación de una Comisión Coordinadora pro Central Única. Esta se limitó a coordinar acciones solidarias. La unidad seguía lejana, ese mismo 1º de mayo se realizan cinco actos diferentes y si bien la unidad fue consigna en todos, la misma quedo solo en eso por el momento.
En 1958 se realizó un nuevo esfuerzo en este proceso de unificación con la creación de la Comisión Intersindical de Solidaridad. En ese mismo año, a su vez, la FEUU convocó a un plenario obrero-estudiantil, que elaboró una plataforma reivindicativa para el conjunto del movimiento.
En 1959 tuvo lugar una Asamblea consultiva de sindicatos. En ese año se inaugura, a su vez, el Congreso Constituyente de la Central de Trabajadores del Uruguay, que funciona hasta 1961, año en que se crea oficialmente la CTU
El gobierno seguía atacando a los trabajadores que sin embargo no cejaban en sus luchas. Así es que los gobiernos recurrieron sistemáticamente a las medidas prontas de seguridad (1959, 1963, 1965 dos veces, 1967 también en dos oportunidades) contra el movimiento sindical.
En este periodo surge la Central de Trabajadores de Uruguay (CTU) en 1961. A ella se integraron los sindicatos de la UGT y otros como textiles, gastronómicos, municipales, Salud Publica, FUECI, SUANP. Este fue un paso importante hacia la unidad pero un avance mucho mayor se dio en mayo de 1964 cuando los obreros gráficos y de FUNSA acuerdan con la CTU la convocatoria a una Convención Nacional de Trabajadores, a impulsos del agravamiento de las condiciones económicas y los amagues de golpe de Estado. La primera sesión de septiembre de 1964 resolvió constituirse en organismo permanente, convocar a un paro nacional por soluciones y convocar a un Congreso del Pueblo.

El 6 de abril de 1965 se realiza el gigantesco paro general en reclamo de soluciones de fondo para la crisis del país. En agosto de ese año se reúne el Congreso del Pueblo con la asistencia de 707 organizaciones, expresado en 1376 delegados, que representaban a más de 800 mil personas. Ese congreso constituye una expresión fundamental del proceso de búsqueda de la unidad popular en torno a un vasto programa de soluciones de fondo.
En enero de 1966 se reúne una Asamblea Nacional de Sindicatos, convocada por la CNT, en la que el tema fundamental es la unidad orgánica del movimiento sindical, para lo cual se procuraría ajustar las bases programáticas y estatutarias de la Convención.
Como consecuencia de la reunión anterior se realiza, entre el 28 de setiembre y el 1º de octubre de 1966, el Congreso de Unificación Sindical en que la CNT pasa definitivamente de organismo coordinador a central sindical, culminando de esta manera el proceso fundacional de la Convención. Este Congreso de Unificación Sindical aprueba el Programa de principios, adopta el programa del Congreso del Pueblo y decide un Estatuto que se modifica en el Segundo Congreso de 1971.
En medio de intensas luchas y de acciones represivas para contener a los sindicatos (redacción de leyes de reglamentación sindical y aplicación de medidas prontas de seguridad), la necesidad de superar la fragmentación se imponía al movimiento obrero.

LA AGUDIZACION DE LA LUCHA DE CLASES, EL GOLPE DE ESTADO Y LA HUELGA GENERAL.

El periodo que estamos estudiando se caracterizó por la agudización de la lucha de clases, provocada por la política antipopular llevada adelante por los sucesivos gobiernos pro imperialistas y pro oligarcas y por la consiguiente resistencia popular.

Este proceso desembocará en una agudización tal de la lucha que el velo democrático con el que se cubría la dictadura de clase de la burguesía es levantado, instaurándose la dictadura abierta a través de los militares, pero que siguió respondiendo a la oligarquía y al imperio.
También la clase obrera pondrá en juego diversas formas de lucha, incluso la fundamental, la lucha armada, pero sin llegar a gestarse una estrategia integral de poder, ya se encarnara en un partido o frente de partidos, por lo que en realidad la dictadura de la burguesía nunca estuvo cuestionada en este periodo.

DESARROLLO CRONOLOGICO: 1958-1973

En setiembre de 1958 culminando un proceso de huelgas que se han sucedido desde 1956 se produce una gran numero de movilizaciones que confluyen en un movimiento unitario: Textiles, metalúrgicos, cuero, madera, construcción se movilizan contra la crisis y la disminución del nivel de vida de los trabajadores.

El auge de movilizaciones logra previo a las elecciones una serie de leyes sociales sobre maternidad, salud y desocupación.
Es en la Universidad donde se da uno de los procesos más significativos en este periodo con la lucha por la nueva ley orgánica, que consagre autonomía y cogobierno, que agrupo junto a estudiantes y docentes al conjunto del movimiento obrero.
En las elecciones de 1958 el PC y el PS reciben en conjunto el 6,2% de los votos, El PS sobrepasa por segunda vez al PC.

LA UTAA
A comienzos de 1962 se funda la unión de trabajadores azucareros de Artigas, a partir del trabajo de organización llevado adelante por Raúl Sendic.
Las acciones de este sindicato, con sus marchas a Montevideo, sus duros enfrentamientos con la represión, la ruptura con la legalidad y sus planteos programáticos, que pusieron el problema de la tenencia de la tierra en el tapete, tuvieron una enorme repercusión a nivel nacional.

PRIMEROS FRENTES ELECTORALES DE IZQUIERDA
La búsqueda de una flexibilización y ampliación de las estructuras electorales de los partidos y corrientes de izquierda generó las primeras experiencias unitarias electorales.
Hacia 1962 el PS, que mantenía su rechazo a cualquier alianza con el PC genera una experiencia unitaria con algunos sectores provenientes del Partido Nacional, de la Unión Cívica y de la Unión Popular que fracasa electoralmente obteniendo menos votos en 1962 que el PS solo en 1958.
Por otro lado el PC organiza el FIDEL logrando generar un proceso de unificación mucho mas abierto que obtiene 40 000 votos, 13 000 mas que el PC solo en 1958. Sin embargo la Unión Popular y el FIDEL juntos no alcanzan el 6% de los votos

En enero y febrero de 1963 la huelga de los trabajadores de UTE, por salarios con ocupación de la empresa, es reprimida por el ejército y la policía. Los trabajadores expulsados por la fuerza reciben el apoyo de la población, resisten las medidas prontas de seguridad y las medidas administrativas para retornar al trabajo. El plenario obrero-estudiantil convoca a un paro general.

En el 64 aparecen comandos de derecha en la Universidad y otros sectores. Un golpe militar comienza a gestarse en el ejercito y se realiza un paro general contra el. En setiembre el gobierno rompe relaciones diplomáticas con Cuba, a pesar de que se realizan movilizaciones para impedirlo.
Los organismos militares, de la Policía, de Inteligencia, el Poder Ejecutivo, van tomando cada día más atribuciones. El Parlamento se convierte cada vez más en figura decorativa.
Surgen grupos estudiantiles de auto defensa, algunos piquetes de huelga organizan acciones ilegales, decididas secretamente. Los cañeros realizan medias que desbordan la legalidad, asalto de bancos, secuestro de armas. La lucha de clases pasa a etapas superiores de polarización.

En 1965 los empleados bancarios movilizados ante la quiebra del Banca Trasatlántico, reclaman medidas de nacionalización contra la creciente extranjerización de la banca.
En el paro general de abril se marcan los objetivos de lucha contra la crisis, la carestía, la desocupación, en defensa de las libertades.

El congreso del pueblo llama a la lucha por “soluciones radicales”, reformas y nacionalizaciones, democratización, contra el imperialismo.

La Mesa Por la Unidad del Pueblo formada por los grupos políticos y militantes de izquierda fracasa en el intento de presentar una propuesta unitaria a las elecciones de 1966 a raíz de la resistencia del PS a establecer una alianza con el PC.

LA CONFERENCIA DE LA ORGANIZACIÓN LATINOAMERICANA DE SOLIDARIDAD (OLAS)

El Comité Nacional Uruguayo de la OLAS, encargado de convocar las reuniones preparatorias de cara a la Conferencia, fue hegemonizado desde un inicio por el FIDEL.
La fuerza mayoritaria de la coalición, el Partido Comunista Uruguayo, se negó a ampliar el Comité a aquellos grupos que no estuvieran integrados a este frente. De esta manera, quedaron fuera del Comité uruguayo el grueso de la izquierda revolucionaria del país, como FAU, MIR, MUSP y MLN, única organización que en ese momento desarrollaba en Uruguay una actividad armada reconocida. Tan sólo por intervención directa de Salvador Allende, se consiguió la incorporación final del Partido Socialista Uruguayo.
Las disputas en el seno del Comité uruguayo, lejos de desaparecer se incrementaron durante el desarrollo de la Conferencia. Pese a los intentos del PCU por monopolizar el Comité, en él se plantearon con claridad dos tendencias. El sector mayoritario del Comité, que respaldaba las tesis del PCU, estaba conformado, además de los comunistas, por la Agrupación Avanzar, el Movimiento de Participación Unitaria, la Agrupación Unitaria de Trabajadores de Maldonado, y tres organizaciones sectoriales vinculada al PCU. El sector minoritario del Comité uruguayo lo componían el MRO, el Movimiento Batllista 26 de Octubre –miembro del FIDEL-, y el Partido Socialista Uruguayo. Estos tres grupos respaldaban las tesis mayoritarias de la OLAS.
La Conferencia de la OLAS refrendó las tesis guevaristas del desarrollo continental de la lucha guerrillera frente a las posiciones de los Partidos Comunistas, proclamando la lucha armada como línea fundamental de la revolución en América Latina, el marxismo-leninismo como base ideológica y Cuba como vanguardia del movimiento antiimperialista latinoamericano, como símbolo del triunfo del movimiento revolucionario armado.
Sin embargo, la izquierda reformista -representada fundamentalmente por las delegaciones de Uruguay y Chile, dominadas por los Partidos Comunistas de ambos países-, consiguió que la OLAS admitiera dos excepciones a las disposiciones generales. Arismendi, por el Comité uruguayo, y Luis Corvalán, por el chileno, defendían que por el pasado democrático de ambos países y por el carácter democrático de sus Fuerzas Armadas no era previsible un golpe de Estado, por lo que establecían una vía pacífica al socialismo, a través de un frente electoral y de la lucha de masas.

La Conferencia de la OLAS actuó como un elemento polarizador entre la izquierda reformista y la izquierda revolucionaria. Pero al mismo tiempo sirvió de elemento unificador para las organizaciones que se movían en el campo revolucionario. Esta unión se concretó pocos meses después de la conclusión de la Conferencia, con la reaparición del diario Época el 7 de diciembre de 1967 y la firma del Acuerdo de Época, tres días antes, entre MRO, FAU, MIR, PSU, MAPU y el Grupo de Independientes de Época.

EL ACUERDO DE ÉPOCA
El primer periodo de vida del diario Época se había dado entre 1962 y 1967,
Configurándose como una experiencia unitaria de las organizaciones de la izquierda uruguaya, a excepción del Partido Comunista, que editaba El Popular.
A diferencia de su primera etapa, donde el diario servía como soporte para que cada organización expusiera de forma independiente sus posiciones políticas coyunturales, Época surgía ahora con una línea unificada cuyo objetivo principal era desarrollar en Uruguay la línea política de la Primera Conferencia Latinoamericana de Solidaridad.
Esa unidad se concretó el 4 de diciembre de 1967 con la firma de un acuerdo estratégico por parte de FAU, MIR, MAPU, MRO y PSU, conocido como Acuerdo de Época. Los firmantes del Acuerdo se comprometían a desarrollar las resoluciones políticas de la OLAS en el plano nacional, fijando como principal objetivo la maduración de las condiciones para la revolución en el Uruguay. El Acuerdo identificaba capitalismo e imperialismo como enemigos principales, cuya derrota sólo sería posible mediante la lucha armada. En el plano sindical, Época se adscribía al programa del Congreso del Pueblo y de la CNT, promoviendo una conciencia clasista y socialista entre los trabajadores, y asumiendo una postura de enfrentamiento ante las concepciones reformistas.
El diario Época reapareció el 7 de diciembre y sólo cinco días después, tras haber publicado cinco números desde su salida, era clausurado por un decreto del Poder Ejecutivo, que cerraba también el semanario socialista El Sol, y ordenaba la detención del Consejo Editorial de Época. Junto al cierre de ambas publicaciones, el Poder Ejecutivo ilegalizaba a las organizaciones firmantes del Acuerdo de Época.

En octubre, en diciembre, paros y movilizaciones son enfrentados por el Consejo Nacional de Gobierno con las medidas prontas de seguridad. Las huelgas de los trabajadores Estatales son prohibidas.
La policía y el ejército allanan locales sindicales y políticos, deteniendo a participantes de asambleas y reuniones
A fines de 1966, precedido de meses de asambleas y reuniones se reúne el Congreso Constitutivo de la CNT.

En las elecciones de 1966 el FIDEL, identificado con una vocación unitaria, recoge 70.000 votos, casi el doble que en 1962 mientras que el PS y sus aliados poco más de 11.000, perdiendo, a causa de sus actitudes sectarias alrededor de 15.000 votos respecto a las elecciones previas.
En conjunto ambos sectores obtienen un 6,5 % de los votos manteniendo la debilidad que arrastran de décadas.
Surgen en este periodo los GAU: Grupos de Acción Unificadora, planteaba la necesidad de privilegiar los sindicatos por sobre los partidos políticos como conductores de la lucha revolucionaria

La situación social no cambia con el nuevo gobierno, la violencia represiva no ceja y la defensa de las conquistas del movimiento obrero va siendo dada cada vez más en el terreno de los enfrentamientos violentos.

En este contexto, a partir del movimiento de los cañeros y de sectores provenientes de las capas medias, surge el MLN Tupamaros. Es una organización que realizará acciones guerrilleras espectaculares y centrara toda su política en el plano militar, despreciando el accionar político legal y la lucha contra el reformismo en el movimiento obrero.
El MLN fue un movimiento guerrillero urbano. A fines de 1966 se producen sus primeros enfrentamientos con la policía.

La solidaridad con Vietnam se convierte en un nuevo centro movilizador y de resistencia al imperialismo norteamericano. Una manifestación obrero y estudiantil impide al presidente de EEUU Johnson entrar en Montevideo y debe ser reembarcado a Punta del Este.
Una nueva devaluación que lleva al dólar a los 200 pesos y una nueva refinanciación de la deuda con el FMI tienen lugar. Los precios al consumo aumentan un 136%.

Pacheco asume en diciembre ante la muerte de Gestido. La ilegalización de una docena de Partidos Políticos y la clausura del diario Época y del semanario EL SOL son unas de sus primeras medidas.
Las fuerzas armadas ejercen cada vez mayor protagonismo en la vida del país, y a la interna es barrida cualquier posibilidad del desarrollo de una tendencia que se oponga a la línea de guerra contra el pueblo, al servicio del imperialismo. A fines de 1969 se pasa a retiro al General Seregni, jefe de la Primera Región Militar, identificado con sectores opositores dentro del ejercito. Las Fuerzas armadas actúan sin vacilaciones y no existe ninguna posibilidad seria de que surja con fuerza una corriente opositora en su interior.

El 13 de junio de 1968, después de grandes luchas de empleados públicos y Municipales con ocupaciones de lugares de trabajo y acciones de estudiantes, el gobierno decreta las Medidas Prontas de Seguridad.
Varios ministerios cambian de manos y el gobierno queda integrado ya en su totalidad por grandes banqueros, ganaderos, comercializadores, ligados al imperialismo. La oligarquía, ante la crisis toma directamente en sus manos el gobierno.
Los salarios son congelados, el local de la CNT allanado, militantes obreros detenidos, la publicación de noticias referidas a las luchas obreras es prohibida.
Los trabajadores del Banco Republica y el Central, de UTE, de ANCAP, de telecomunicaciones y de aguas corrientes, son militarizados.

Las patronales de la industria, el comercio, la banca y la Federación rural aplauden las medidas. La CNT llama a paros generales el 18 de junio y el 2 de julio.
Las Medidas Prontas de Seguridad se mantienen hasta abril de 1969. Durante todo el periodo la movilización popular no se detiene.
El 14 de agosto es asesinado el estudiante Líber Arce, al día siguiente su entierro se convierte en una movilización extraordinaria.
Hay centenares de heridos en las sucesivas manifestaciones y en setiembre otros dos estudiantes, Susana Pintos y Hugo de los Santos son asesinados.
El gobierno interviene la Universidad procurando quebrar la insistente resistencia estudiantil.

En mayo de 1969 se reúne el 1º Congreso de la CNT, la lucha de las diferentes tendencias, en particular entre el PC y la Tendencia se centra en la táctica a aplicar.
El problema estaba planteado en dos caminos: la acumulación de fuerzas para algún futuro, como proponía el PC, lo que redundaba en un desgastante proceso de conflictos aislados, o la utilización de todo el potencial de lucha del movimiento obrero en ese momento para quebrar la línea del gobierno y evitar que la correlación de fuerzas se continuara deteriorando, como proponía la Tendencia.

La línea que efectivamente aplicara la CNT en los años siguientes responderá a la que marcaba el PC y llevará al movimiento obrero a una derrota catastrófica en la Huelga General de 1973, cuando ante el golpe militar se de el enfrentamiento decisivo e inevitable en condiciones sumamente desventajosas para los trabajadores.

Un mes después del Congreso de la CNT el gobierno decreta de nuevo las Medidas Prontas de Seguridad. El 24 de junio militariza a los trabajadores de UTE deteniendo a militantes sindicales y políticos. Se declara la huelga por parte de los delegados que están en libertad, pero no hay la más mínima preparación para una acción de este tipo, en el marco de la ilegalidad y la represión abierta contra los trabajadores. Si bien se logra dejar Montevideo a oscuras el 26 y el 27, la huelga no se puede mantener y la misma es levantada en derrota el 1º de julio.

A fines de julio los empleados de la banca privada, también militarizada se lanzan a una lucha de mes y medio. La actividad bancaria no pudo ser restablecida.
El Parlamento levanta la medida de militarización pero el Poder Ejecutivo la restableció de inmediato. El conflicto termina en derrota, se reanuda la actividad, hay 180 despedidos, ninguna de las reivindicaciones se ha conseguido.

Durante todo este periodo, por cuatro meses, se viene desarrollando la huelga de los trabajadores de la carne. En el Cerro la solidaridad popular con los obreros se expresa en combates callejeros en barricadas y granadas caseras contra las fuerzas represivas. Estudiantes realizan peajes en apoyo a los huelguistas. El Parlamento censura al Ministro de Industria, que renuncia.
En este contexto el Congreso Obrero Textil propone la huelga general, pero la dirección de la CNT la rechaza.

Ya son varios los grupos armados que combaten al gobierno, aunque con mucho menor poder militar que el MLN operan las Fuerzas Armadas Orientales (FARO) brazo armado del MRO, y la OPR 33, anarquista.
Sin embargo, más allá de algunas acciones de solidaridad puntuales, todos los esfuerzos por construir un frente común, tendientes al objetivo estratégico de generar un Frente de Liberación Nacional, chocan con la actitud sectaria de la dirección del MNL.

La lucha va llegando a instancias definitorias para volcar definitivamente la correlación de fuerzas para el lado del gobierno.
Mientras el mismo responde concentrando toda su fuerza contra cada conflicto parcial, la unidad del movimiento obrero no existe en los hechos. La dirección de la CNT esta en manos del Partido Comunista y su política consiste en aislar cada conflicto no en generalizarlos para responder con mas fuerza a los ataques del gobierno. El movimiento obrero retrocede día a día en sus posiciones, el gobierno avanza.

En la FEUU, cuya dirección también esta en manos del PC, pasa algo similar y se llega a la ruptura al surgir la Interagrupacional que expresaba a sectores vinculados a la Tendencia y que buscaban la posibilidad de avanzar en enfrentamientos más duros con el gobierno.
Los estudiantes liceales viven en esta época un auge de movilizaciones. Surgen varios agrupamientos: la Coordinadora de Estudiantes Secundarios (CESU) vinculada al Partido Comunista, por otro lado el Frente Estudiantil Revolucionario (FER) vinculado a la Interagrupacional y a la Tendencia.

En octubre el MLN intenta ocupar la ciudad de Pando, la acción es derrotada. En el movimiento obrero solo la Tendencia se solidariza con esa acción guerrillera.
El Gobierno aprovecha la ocasión para avanzar en la aplicación de mayores métodos represivos y sobre todo preparando el terreno para la eliminación de todo vestigio democrático.

En 1970 se da un gran número de conflictos pero siguen siendo mantenidos por la dirección mayoritaria de la CNT en el aislamiento. Metalúrgicos, construcción, textiles, salud, puerto, petróleo, aguas corrientes, ferroviarios y municipales van a la lucha ese año.

Magisterio y aguas corrientes se incorporan a la CNT de la que sin embargo siguen separados sectores tan importantes como ferroviarios, carne y obras públicas.

Ese año se da la intervención de la educación secundaria. Los estudiantes y profesores rodeados de un gran movimiento de masas resisten la medida. La comisión interventora clausura los liceos.
En los locales sindicales, clubes de barrio y parroquias se organizan liceos populares como respuesta.
El 14 de octubre se organiza un masivo paro general, pero sin embargo la dirección mayoritaria de la CNT continúa frenando la unificación de las luchas, manteniendo la línea de medidas y conflictos aislados

EL FRENTE AMPLIO

La polarización extrema a la que estaba llegando la lucha de clases, el autoritarismo, la represión, la políticas netamente pro imperialistas y oligárquicas llevadas adelante por el gobierno, la reducción del Parlamento a una figura decorativa, generan las condiciones en las que amplios sectores de los partidos tradicionales identificados con sectores de capas medias, con intereses anti oligárquicos y nacionalistas, con la defensa de las libertades democráticas, confluyeran en intereses con los partidos y organizaciones de izquierda.

Se dan en ese momento las condiciones para el surgimiento de un frente anti oligárquico, poli clasista, que reuniría a fuerzas políticas de diversos orígenes, cuya finalidad es combatir la política de la oligarquía y al imperialismo, fundamentalmente en el marco de la democracia burguesa.
Es ese el surgimiento del Frente Amplio. No se trata de un Frente de Liberación Nacional que pudiera dirigir un proceso revolucionario, sino una alianza mucho más amplia y menos profunda, que podría permitir a los sectores revolucionarios avanzar en la defensa del programa, en la organización popular y hasta facilitar el desarrollo de otras alianzas de tipo estratégico.

Es así que a mediados de 1970 un grupo de personalidades agrupadas alrededor del semanario Marcha convocan a la formación de un frente político sin exclusiones, para impulsar, más allá de las instancias electorales un programa político antiimperialista y anti oligárquico.

El 5 de febrero de 1971 se constituye el Frente Amplio. El 26 de marzo 100 mil personas asisten a su primer acto público.
El Partido Comunista ve cristalizar su aspiración de constituir un Frente Democrático que le permita acceder al gobierno, las tesis de sus congresos XVI y XVII lo afirman en su estrategia de usar al movimiento obrero como fuerza motriz del proyecto electoral.

La CNT elabora un plan de movilizaciones como respaldo a la campaña electoral. El II Congreso de la CNT es escenario de reproches contra la dirección por este rumbo de sometimiento del movimiento obrero a un proyecto partidario. Sin embargo la correlación de fuerzas en el mismo sigue siendo favorable al PC y se vuelve a ratificar la línea.

Las elecciones son ganadas por el colorado Bordaberry gracias a la ley de lemas, ya que el nacionalista Ferreira Aldunate es quien recibe más votos. El FA obtiene un 18% quedando en tercer lugar.
Hay un avance en el terreno electoral para las fuerzas de la izquierda, pero este avance en un Parlamento que ya cada vez tiene menos peso es acompañado por un retroceso en todos los frentes del movimiento sindical, la derrota de la guerrilla, y el descenso continuado y dramático de las condiciones de vida de los sectores populares. El dólar cotiza en 700 pesos, la deuda externa llega a 800 millones de dólares, hay aumentos brutales en los precios de los artículos de primera necesidad, la desocupación campea, la represión arrecia.

EL CAMINO AL GOLPE

Las Fuerzas Armadas, represoras del movimiento obrero y de la izquierda van ampliando cada vez más sus facultades en la maquinaria del Estado.
La Junta de Comandantes en Jefe emite en setiembre de 1971 un comunicado adjudicándose ya atributos de un cuasi doble poder. Existen escuadrones de la muerte actuando como aparatos paramilitares llevando a cabo una acción terrorista contra el pueblo.
Sin embargo las organizaciones de izquierda de mayor peso realizan una caracterización que pronto probaría ser fatal para el movimiento obrero.
Tanto el Partido Comunista, como el MLN especulaban con la existencia en el interior de las FFAA, de sectores nacionalistas, institucionalistas, con los que se podría contar para actuar como freno a la acción de los sectores golpistas afines a la línea dura de guerra contra el pueblo y afines al imperialismo y la oligarquía.

Sin dudas que existían entre las filas de las fuerzas represivas algunas de esas tendencias pero los hechos rompían los ojos demostrando cada día que esas tendencias estaban aplastadas por la línea que imponía el mando.

En esa misma línea de análisis subjetivo, alejado de todo análisis científico de la sociedad, el MLN lanza una ofensiva en 1972, sin tener en cuenta que el movimiento obrero y popular estaba en pleno retroceso.

La represión avanza. El gobierno declara el Estado de Guerra interno. El local central del Partido Comunista es atacado por la policía y dos días después ocho militantes comunistas son masacrados en una seccional.

El Poder Ejecutivo presenta a través de su Ministro de Educación Julio María Sanguinetti un proyecto de Ley General de Educación que acaba con la autonomía de cada Rama, poniendo bajo control directo del Ejecutivo toda la enseñanza del país.

A fines de julio de 1972 el Parlamento aprueba una Ley de Seguridad del Estado que aumentaba aun más el poder de los militares. Se resolvía por ejemplo que los tribunales militares juzgaran a civiles, en contradicción expresa con la Constitución vigente. Colorados y Blancos votaban el proyecto.

La represión contra el movimiento obrero y la izquierda arrecia. La guerrilla es completamente derrotada.
En enero de 1973 la Junta de Comandantes en Jefe denuncia públicamente actos de corrupción en la Junta Departamental de Montevideo responsabilizando al Poder Ejecutivo.
Estas denuncias ya habían sido hechas por el Frente Amplio y el MLN. La acción busca dos objetivos: ganar popularidad señalando la corrupción del régimen y colocarse por encima de la autoridad del gobierno. Ya antes los militares habían impuesto la garantía de que ningún alto mando seria cambiado sin el acuerdo colectivo de los comandantes en jefe, jefes de región y Estados Mayores.
El proceso que llega al golpe de estado se desarrolla inexorablemente. Los militares se presentan ante la opinión publica como contrarios a la orientación del gobierno, al mismo tiempo que avanzan ocupando posiciones clave, como la designación por ellos del Ministro de Defensa y del Interior, así como la conformación del Consejo de Seguridad Nacional.
La Junta de Comandantes en Jefe emite, mediante los comunicados 4 y 7, un mensaje programático hacia la población, donde se apropia de varias reivindicaciones populares de cuño nacionalista. Los sectores reformistas se apresuran en ver en esto una señal de que se podía contar con fuertes tendencias nacionalistas en el seno de las fuerzas armadas y que estas, o importantes sectores de las mismas, podrían llegar a convertirse en aliados de las fuerzas antiimperialistas y anti oligárquicas.
Sin embargo la realidad era que el comando de las FFAA estaba preparando con esos mensajes el terreno ante la opinión pública para avanzar en su ascenso al poder.

La lucha de tendencias en el movimiento obrero se centra en la interpretación de los pasos que estaban tomando los militares y la política a adoptar. Mientras los sectores de la Tendencia reclamaban tomar medias ante un inminente golpe. La mayoría en manos del Partido Comunista convoca a un primero de mayo festivo y mantiene la línea de aislar las luchas.

En el Frente Amplio sucede algo similar, mientras los sectores mayoritarios siguen abrigando esperanzas en una salida institucional, los sectores mas combativos, agrupados en “La Corriente” reclaman acciones mas activas ante la situación política.

La situación política se hace cada vez mas grave. El FA y la CNT reclaman la renuncia de Bordaberry
A fines de abril la justicia militar pide el desafuero del senador Erro por su vinculación con el MLN. El Senado rechaza el pedido. En la madrugada del 27 de junio de 1973 en acuerdo entre la Junta de Comandantes en Jefe y el Presidente, se anuncia la disolución del Parlamento, se ordena la captura de Erro, se crea un Consejo de Estado, se instala la censura de prensa.
A las 5 de la mañana se anuncian las medidas en cadena de radio. A las 6 los obreros de los primeros turnos, en asambleas deciden las primeras ocupaciones de los lugares de trabajo.
Durante el resto del día la huelga se generaliza y se extiende al interior.
El secretariado de la CNT se plantea 5 objetivos: plena vigencia de las libertades sindicales, políticas y de expresión, restablecimiento de garantías y derechos constitucionales, nacionalización de la banca, comercio exterior e industria frigorífica, aumentos reales de salario y erradicación de las bandas fascistas en la enseñanza.

Seregni, en nombre del FA plantea el reclamo de la restitución de los mandatos parlamentarios, destitución de Bordaberry, elecciones inmediatas.

La represión se endurece con el paso de los días, hay detenciones selectivas de militantes, el cilindro municipal se convierte en centro de detención de mas de 2 000 personas.
La resistencia se endurece en los barrios que rodean las fábricas y se debilita en los sectores de servicios.

El gobierno va a fondo con la represión, el centro de Montevideo es declarado zona de guerra, asesinan a un manifestante de la CNT, Seregni y otros dirigentes del FA son detenidos.

La Federación de la Carne levanta la huelga el 9 de julio. El 11 de julio la dirección de la CNT, da por terminada la huelga.

El movimiento obrero ha sufrido una dura derrota que representa la culminación de un proceso de años en los que el enemigo de clase fue fortaleciéndose mientras las organizaciones obreras retrocedían y se debilitaban en luchas aisladas.
La huelga general no se dio como iniciativa de la clase obrera sino que fue una respuesta defensiva ante una acción enemiga. Esta medida se tomo en un momento de retroceso de las fuerzas, donde el enemigo avanzaba en todos los frentes, (político y militar) y estaba en su momento de mayor fortaleza. En varias ocasiones en los años anteriores el movimiento obrero se encontró en situaciones favorables para dar luchas de fondo, con medidas decisivas como la huelga general, para torcer la política del gobierno en el marco institucional de la democracia burguesa. Lejos de eso su dirección conciliadora, reformista, impidió la unificación de las luchas y disperso y aisló los conflictos cuando precisamente había oportunidades de arrancarle mejoras a la burguesía.
La huelga general en el momento en que se realiza, se realiza ante una medida política de fondo por parte de los agentes de la oligarquía y el imperio y por lo tanto es incapaz por si s

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