Cuadernillo de Formación Militante N.5

Conceptos sobre los cuadros de Stalin



SELECCIÓN DE MATERIALES EMANADOS DE PROCESOS REVOLUCIONARIOS DESTINADOS A INCENTIVAR LA FORMACIÓN DEL CUADRO POLITICO.

Este material de los procesos revolucionarios, no debe separarse de la coyuntura histórica en que fue escrito. La revolución cubana, de la cual conocemos más elementos, nos ejemplifica, que la formación del cuadro política varía de acuerdo al desarrollo del proceso revolucionario. Antes de la toma del poder, un cuadro político cubano se desarrollaba en medio de la guerra de guerrillas enfrentando a la dictadura de Batista; posteriormente se debe a los problemas de la construcción del socialismo y un internacionalismo combatiente; mas tarde sufre la influencia soviética de la “copiandina”; luego, con la caída de la URSS, el cuadro político se debe al “período especial”; hoy está abocado a defender los principios y logros de la revolución y enmarcado en misiones internacionalistas de salud, educación, etc.
El material que se ofrece, no implica el peso ideológico, político y organizativo a copiar en forma mecánica, sino al conocimiento de un materialismo histórico, para sacar elementos que permitan avanzar de acuerdo a la realidad y a la necesidad del actual desarrollo de la lucha de clases en nuestro país y de nuestro movimiento. No es para considerar, que es una meta inalcanzable, sino para apreciar el papel del cuadro en el proceso político y que este se forma a partir de las condiciones objetivas de la lucha de clases y la capacidad de la organización de estar a la altura de los desafíos revolucionarios.


FRAGMENTOS DE “CUESTIONES DEL LENINISMO” – STALIN – EN LO ORGANIZATIVO

A) LA SELECCIÓN DE LOS CUADROS.
La regularización de la composición del partido y el acercamiento de los órganos directivos a la labor de base no era ni podían ser el único medio para seguir reforzando el partido y su dirección. Otro medio de reforzamiento del Partido, durante el período del que informamos, ha sido mejorar radicalmente la labor referente a los cuadros, mejorar la obra de selección de cuadros, de su promoción, su distribución y su control en el proceso de trabajo.
Los cuadros del partido son los mandos del partido y, puesto que nuestro partido se halla en el poder, son también los mandos de los órganos dirigentes del estado.
Una vez elaborada una línea política acertada, comprobada en la práctica, los cuadros del partido vienen a ser la fuerza decisiva para la dirección del partido y del estado. Tener una línea política acertada es, claro está, lo primordial y esencial. Pero aún no es suficiente. Una línea política acertada es necesaria, no para hacer declaraciones, sino para llevarla a la práctica. Más, para llevarla a la práctica una línea política acertada, es necesario cuadros, se necesitan hombres que comprendan, que la conciban como una línea propia, que estén dispuestos a llevarla en la práctica, que sepan hacerlo y sean capaces de hacerse responsables a ella, de defenderla y luchar por ella. Sin esto, una línea política acertada corre el riesgo de quedarse sobre el papel.
Aquí es precisamente es precisamente donde se plantea el problema de la selección acertada de los cuadros, de su educación, de la promoción de nuevos hombres, de la distribución acertada de los cuadros, de su control en el proceso de trabajo que realizan.
¿Qué significa seleccionar acertadamente los cuadros?
Seleccionar acertadamente los cuadros no quiere decir proveerse de adjuntos y sustitutos, abrir una oficina y lanzar desde ella toda clase de directivas. Tampoco quiere decir abusar de su poder, mover sin tino, sin orden a decenas y centenares de hombres de un lugar a otro y viceversa, haciendo interminables “reorganizaciones”
Seleccionar acertadamente los cuadros significa:
Primero: apreciar los cuadros como el fondo de oro del partido y el estado, valorarlos y respetarlos.
Segundo: conocer los cuadros, estudiar minuciosamente los méritos y defectos de cada uno de ellos, saber en qué puesto pueden desarrollarse con mayor facilidad las aptitudes de cada militante responsable.
Tercero: formar solícitamente los cuadros, ayudar a elevarse a cada uno de los militantes que progresan, no regatear al tiempo para “cuidar” pacientemente a estos militantes y acelerar su avance.
Cuarto: promover oportunamente u audazmente nuevos cuadros, jóvenes, sin darles la posibilidad de estancarse en los viejos puestos, sin dejarles tiempo para enmohecerse.
Quinto: distribuir a los militantes en sus puestos de tal modo, que cada uno sienta que ocupa el lugar que le corresponde, que cada militante pueda aprobar a nuestra obra común el máximo de lo que, en general, es capaz de aportar por sus cualidades personales; de tal modo que la tendencia general en la obra de distribución de los cuadros, esté de completo acuerdo con las exigencias de la línea política, en nombre de la cual se realiza esta distribución.
Aquí adquiere una importancia especial la cuestión de la promoción audaz y oportuna de nuevos cuadros jóvenes.
Creo que nuestros hombres no ven todavía con claridad este problema. Unos consideran que, al seleccionar a los hombres, es necesario orientarse, ante todo, hacia los viejos cuadros. Otros, a la inversa, piensan orientarse, principalmente hacia los cuadros jóvenes. Me parece que se equivocan, tanto unos como los otros. Los cuadros viejos representan, naturalmente, una gran riqueza para el partido y para el estado. Poseen lo que les falta a los cuadros jóvenes, una inmensa experiencia en la dirección, un temple marxista leninista en los principios, conocimiento del trabajo, fuerza de orientación. Pero, en primer lugar, los cuadros viejos siempre son escasos, son menos de los que se necesitan y, en parte, ya comienzan a quedar fuera de combate, en virtud de las leyes normales de la naturaleza.
En segundo lugar, una parte de los viejos cuadros, padece, a veces, de la inclinación a mirar obstinadamente hacia el pasado, a atascarse en el pasado, en lo viejo, sin percibir lo nuevo de la vida. Esto se llama pérdida del sentido de lo nuevo. Este es un defecto muy grave y peligroso.
En cuanto a los cuadros jóvenes, estos no poseen claro está, la experiencia ni el temple ni el conocimiento del trabajo, ni la fuerza de orientación que tienen los cuadros viejos. Pero, primeramente, los cuadros jóvenes constituyen la inmensa mayoría; segundo: son jóvenes, y por ahora, no corren el peligro de quedar fuera de combate; tercero; rebosa en ellos el sentido de lo nuevo, cualidad preciosa para todo militante bolchevique; y cuarto, crecen y se instruyen tan rápidamente, van subiendo pujantes con la impetuosidad, que ya no estará lejos que alcanzarán a los viejos, se pondrán a la par con ellos y constituirán un digno relevo. Por lo tanto, la tarea no consiste en orientarse sobre los cuadros viejos o los jóvenes, sino mantener el rumbo a la armonía, a la fusión de los cuadros viejos y los jóvenes, en una sola orquesta de la labor dirigente del partido y del estado.
He aquí porque es necesario promover oportunamente y audazmente a los cuadros jóvenes a los puestos de dirección.
¿En qué consiste la tarea actual?
Consiste en concentrar completamente en una sola mano la obra de la selección de cuadros, desde abajo hacia arriba y elevarla a la debida altura científica bolchevique.
Para esto, es necesario acabar con el método de desperdigar el estudio, la promoción y selección de los cuadros por diversos sectores y secciones y concentrarlo en un solo lugar.

B) LA PROPAGANDA DEL PARTIDO, LA EDUCACION MARXISTA LENINISTA DE LOS AFILIADOS Y DE LOS CUADROS DEL PARTIDO
1) Existe otra rama de trabajo de partido, de mucha importancia y responsabilidad, que, en el período del que informamos, ha afianzado al partido y a sus órganos directivos; la propaganda y agitación del partido; verbal y escrita; la labor de educación de los afiliados al partido y de los cuadros del mismo en el espíritu del marxismo leninismo, el trabajo para la elevación del nivel político y teórico del partido y de sus militantes.
Es posible organizar satisfactoriamente la regularización de la composición del partido y del acercamiento de los órganos directivos al trabajo de base; se puede organizar satisfactoriamente la promoción de cuadros, su selección y distribución; pero si con todo ello nuestra propaganda de partido comienza cojear por una u otra causa, si comienza a languidecer, la obra de la educación marxista leninista, si flaquea nuestra labor de elevación del nivel político y teórico de estos cuadros, y éstos últimos, en relación con ello, dejan de interesarse en la perspectiva de nuestro avance, dejan de comprender la justicia de nuestra causa y se convierten en rutinarios sin perspectivas que cumplen ciega y mecánicamente indicaciones de arriba; entonces, toda nuestra labor del estado y del partido deben inevitablemente languidecer. Es necesario reconocer como axioma que cuanto mas elevado es el nivel político y el grado de conciencia marxista leninista de los trabajadores de cualquier rama de la labor de estado y del partido, tanto más elevado y fructífero es el propio trabajo, tanto son más eficientes los resultados del mismo, y, el grado de conciencia marxista leninista de los trabajadores; tanto más probables son las fallas y los fracasos en el trabajo, tanto más probable la mezquindad y la degradación de los militantes, que se convierten en cicateros rutinarios, tanto más probable en su degeneración. Se puede afirmar con seguridad que, si pudiéramos educar ideológicamente a nuestros cuadros en todos los dominios del trabajo y templarlos políticamente de modo que llegasen a orientarse fácilmente en la situación interior y exterior, si lográramos convertirlos en marxistas leninistas completamente maduros, capaces de resolver los problemas de la dirección del país sin cometer errores graves, tendríamos todos los motivos para considerar ya resueltas las nueve décimas de todos nuestros problemas.
2) La educación y formación de cuadros jóvenes, generalmente la realizamos en las diversas ramas de las ciencias y de la técnica, de acuerdo con las especialidades. Esto es necesario y conveniente. No hay necesidad de que un médico especializado lo sea, al mismo tiempo, también en física o en botánica o viceversa. Pero hay una rama de la ciencia, cuyo conocimiento debe ser obligatorio para los bolcheviques de todas las ramas científicas: la ciencia marxista leninista sobre la sociedad, sobre las leyes del desarrollo de la edificación socialista, sobre el triunfo del comunismo.
No puede ser considerado como leninista verdadero, el que se denomina leninista pero que se ha encastillado en su especialidad, que se ha encastillado por ejemplo, en las matemáticas, en la botánica o en la química, y que no ve nada más allá de su especialidad. Un leninista no puede ser solamente un especialista de la ciencia de su predilección, sino que debe ser, al mismo tiempo, un hombre activo en la vida política y social, que se interese vivamente por los destinos de su país, que conoce las leyes del desarrollo social, que sabe utilizarlas y aspira a tomar parte activa en la dirección política del país.
3) La tarea de la propaganda del partido, la tarea de la educación marxista leninista de los cuadros, consiste en ayudar a nuestros cuadros de todas las ramas del trabajo a dominar la ciencia marxista leninista sobre las leyes del desarrollo de la sociedad.
4) Para mejorar la obra de la educación marxista-leninista de los afiliados y de los cuadros Stalin opinaba: consideramos equivocado el entusiasmo excesivo por el sistema de propaganda a través de los círculos y juzgando más útil el método de sistema individual de los fundamentos del marxismo leninismo por los afiliados del partido, concentrando la atención del partido en la propaganda, en la prensa, así como en la organización de un sistema de propaganda por medio de conferencias. Organizar en cada centro regional, cursos anuales para el perfeccionamiento de nuestros cuadros. Organizar, en varios centros de nuestro país, Escuelas Leninistas con cursos de dos años para nuestros cuadros del grupo intermedio. Organizar una Escuela Superior de Marxismo-Leninismo, para formar cuadros teóricos calificados del Partido, cursos de seis meses para el perfecciona miento de los profesores de marxismo leninismo en las universidades. No cabe duda de que la realización de estas medidas que ya se están llevándose a la práctica, pero todavía en proporción insuficiente, no tardará en dar resultados positivos.
5) Citaba a Lenin: “nosotros no consideramos en absoluto, la teoría de Marx como algo acabado e inmutable: estamos convencidos, por el contrario, de que esta teoría no ha hecho sino colocar la piedras angulares de las ciencias que los socialistas deben impulsar en todos los sentidos, siempre que no quieran quedar rezagados en la vida”
6) No se puede exigir de los clásicos del marxismo, separados de nuestra época, por un período de largos años, que hayan previsto para un futuro lejano todos y cada uno de los casos de zigzag de la historia de cada país por separado. Sería ridículo exigir que los clásicos del marxisdmo leninismo hubiera elaborado soluciones hechas para nosotros, para todos y cada uno de los problemas teóricos que pudiesen surgir para tal o cual país, cincuenta o 100 años más tarde, para que nosotros, sucesores de los clásicos del marxismo, tuviéramos la posibilidad de quedarnos tranquilamente con los brazos cruzados y rumiando las soluciones hechas. Pero podemos, y debemos exigir de los m-l de nuestra época que no se limiten a aprender de memoria algunas tesis generales del marxismo, que penetren en el fondo del marxismo, que aprendan finalmente a concretar apoyándose en la experiencia del estado socialista de nuestro país y basándose en la esencia del marxismo, algunas tesis generales del marxismo, puntualizarlas y mejorarlas.
7) Nuestra tarea en cuanto al fortalecimiento ulterior del partido son:
a) mejorar sistemáticamente la composición del partido, elevando el nivel de conciencia de los miembros del partido y admitiendo en las filas del partido, mediante una selección individual solamente a camaradas probados y entregados a la causa del comunismo.
b) acercar los órganos dirigentes al trabajo de base, con el objetivo de que su trabajo directivo sea más concreto y efectivo con menor ajetreo de reuniones y burocratismo
c) centralizar la labor de dirección de cuadros, cultivándolos solícitamente. Estudiando cuidadosamente los méritos y los defectos de los militantes, promover más audazmente a jóvenes militantes, adaptar la labor de selección y de distribución de los cuadros a las necesidades y exigencias de la línea política del partido.
d) centralizar la labor de propaganda y agitación del partido, extender la propaganda de las ideas del marxismo leninismo, elevar el nivel teórico y el temple político de nuestros cuadros.

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