Cuadernillo de Formación Militante N.14

Sobre la lucha contra el burocratismo



SELECCIÓN DE MATERIALES EMANADOS DE PROCESOS REVOLUCIONARIOS DESTINADOS A INCENTIVAR LA FORMACIÓN DEL CUADRO POLITICO.

Este material de los procesos revolucionarios, no separarse de la coyuntura histórica en que fue escrito. La revolución cubana, de la cual conocemos más elementos, nos ejemplifica, que la formación del cuadro política varía de acuerdo al desarrollo del proceso revolucionario. Antes de la toma del poder, un cuadro político cubano se desarrollaba en medio de la guerra de guerrillas enfrentando a la dictadura de Batista; posteriormente se debe a los problemas de la construcción del socialismo y un internacionalismo combatiente; mas tarde sufre la influencia soviética de la “copiandina”; luego, con la caída de la URSS, el cuadro político se debe al “período especial”; hoy está abocado a defender los principios y logros de la revolución y enmarcado en misiones internacionalistas de salud, educación, etc.
El material que se ofrece, no implica el peso ideológico, político y organizativo a copiar en forma mecánica, sino al conocimiento de un materialismo histórico, para sacar elementos que permitan avanzar de acuerdo a la realidad y a la necesidad del actual desarrollo de la lucha de clases en nuestro país y de nuestro movimiento. No es para considerar, que es una meta inalcanzable, sino para apreciar el papel del cuadro en el proceso político y que este se forma a partir de las condiciones objetivas de la lucha de clases y la capacidad de la organización de estar a la altura de los desafíos revolucionarios.


EXTRAIDO DE AMERICA LATINA N. 1 - ACERCA DEL ARTICULO “LA LUCHA CONTRA EL BUROCRATISMO: TAREA DECISIVA”

1) La lucha contra el burocratismo es decisiva para el avance de la revolución. Fidel la define así: “ … la batalla contra el espíritu burocrático es casi una batalla tan difícil como la batalla contra el imperialismo. Y, por supuesto más difícil que la batalla contra los terratenientes, porque los grandes terratenientes eran menos, y los que tienen mentalidad burocrática en este país son muchos más”
2) El burocratismo es herencia del sistema capitalista. Para poder alcanzar un triunfo completo de la revolución es imprescindible su eliminación total y radical. Sólo si tomamos una clara conciencia del peligro que representa la concepción pequeño burguesa dentro del aparato estatal, podremos entender cabalmente, en toda su magnitud, la importancia de esta batalla fundamental de la revolución que se propone llevar hasta el final el comunismo. Por eso no podemos quedarnos solamente en la lucha contra los aspectos más evidentes y cuantitativos de este mal. Podría ocurrir que en un lugar determinado redujéramos todo el personal sin contenido de trabajo, y que al dejar un mínimo de empleados y funcionarios, supervivieran, sin embargo, el trabajo burocrático, el freno a la acción, el divorcio con el pueblo y con los problemas reales. Esto demuestra que el problema tiene raíces ideológicas, que se trata de una concepción y un espíritu.
3) Que no es solo exceso de personal administrativo. Al respecto Fidel dice: “la causa principal es el espíritu pequeño burgués, es la falta de conciencia de lo que significa los recursos materiales de un país” Por eso es que tenemos que plantearnos junto a la lucha contra las manifestaciones externas de la burocracia, que son, entre otras, la proliferación de personal administrativo, la inacción, los trámites dilatorios, “el peloteo”, etc.; la batalla ideológica contra la concepción que las engendra, la concepción pequeño burguesa del estado revolucionario.
4) ¿dónde y cuándo apareció la burocracia? ¿Qué sistema social la engendró? Esto es lo primero que debemos analizar. El surgimiento de la burocracia está estrechamente vinculado al sistema capitalista. Su desarrollo ha corrido parejo con el ascenso de la burguesía hasta convertirse en la clase dominante de los estados capitalistas contemporáneos. Aunque en als sociedades anteriores se dieron algunas formas incipientes de trabajo burocrático, como el representado por los funcionarios, escribanos y sacerdotes, no podemos afirmar que en la esclavitud o en el feudalismo existiese, en forma desarrollada, el fenómeno de la burocracia. ¿ Por qué hacemos esta afirmación? Porque en aquellas sociedades tal actividad no dio lugar al nacimiento y consolidación de una capa social estable que ejerciera el poder a nombre de la clase dominante.
5) Los amos, propietarios de grandes extensiones de tierra y de esclavos durante el régimen esclavista, estaban relevados de todo tipo de trabajo físico productivo; este quedaba para las masas productoras y era desdeñado como una actividad indigna “de los verdaderos hombres”. Lo mismo ocurrió en el régimen feudal, en que la aristocracia dueña de la tierra consideraba indigno el trabajo agrícola, realizada por los campesinos siervos.
6) En el capitalismo, la burguesía desarrolla y ahonda aún más esta separación. La burocracia por ella creada está impregnada profundamente de esta concepción sobre el trabajo manual. Educada en la ideología pequeño burguesa, consideraba despreciable la actividad productiva y se consideraba así misma como una capa intelectual situada junto a la burguesía y por encima del pueblo trabajador.
7) En la sociedad burguesa, encontramos ese sector parasitario (burocrático) por las mayores complejidades que plantea la administración y gobierno de un estado centralizado donde se dan múltiples formas de relaciones monetarias y mercantiles, determinadas por la existencia de un activo comercio interior y mundial, que exige numerosas operaciones de control; un gobierno que requiere un complejo sistema fiscal, y, en fin, un aparato de estado que requiere formas de organización más complicadas de acuerdo con el carácter velado que tienen las relaciones de explotación entre las clases de ese régimen.
8) ¿Dónde pudo encontrar la burguesía la base social a utilizar para crear esta capa burocrática?
9) La burguesía necesita de una base social más amplia que le sirva de apoyo, que sea afín a sus ideas y que la pueda utilizar para el ejercicio de su dictadura de clase como instrumento directo contra las clases trabajadoras. La creación de una capa burocrática fue una de las soluciones a estas necesidades. Junto a ella, y con el mismo propósito de extender su base de influencia social, tenemos la aristocracia obrera.
10) Burocracia y aristocracia obrera, han sido bajo el régimen burgués prolongaciones de la clase capitalista dentro de los sectores medios y del proletariado. Ambas han servido como soportes a su dominación, apoyando la politiquería, la división del movimiento obrero y el freno a todo el movimiento popular.
11) El burócrata recibe la garantía de una existencia asegurada y devuelve a cambio de esto, el sometimiento absoluto a los designios de la burguesía. Por todo ello la burocracia nació y vivió identificada a la ideología de la clase capitalista, posiblemente en mayor grado que cualquier otro sector de la pequeño burguesía.
12) ¿Qué es, pues la burocracia? Como señalara Lenin es “la capa particular que posee el poder …”
13) Es un intermediario al que la clase dominante encarga el manejo de los asuntos del estado y la labor administrativa dentro de las empresas capitalistas. Intermediarios en el que viven el modo de pensar y las concepciones propias de la clase capitalista. La burocracia constituye en el régimen burgués una capa social que juega un papel de subordinación a la autoridad política y administrativa de la clase dominante. Es una capa intermediaria del poder de los empleados y funcionarios, colocados entre los capitalistas y las masas trabajadoras. Esta capa tiene en sus manos poder y gobierno, pero las tiene por delegación de la clase explotadora a la cual sirve. Definimos lo que es la burocracia por sus relaciones con la clase capitalista y su participación en el gobierno de esa clase más que por la función administrativa concreta que desempeña. Como dijera Lenin • … toda burocracia es tanto por su origen histórico como por sus fuentes contemporáneas y por su misión una institución pura y exclusivamente burguesa”.
14) Nacida por y para la burguesía alcanza, bajo el imperialismo los límites de su carácter reaccionario y antipopular. El imperialismo lleva a su máxima expresión el desarrollo de esta capa; la impersonalización propia de las funciones burocráticas alcanza su grado más alto de de deshumanización.
15) El fenómeno iniciado desde los comienzos del capitalismos e profundiza: en la industria y el comercio, en los sindicatos, en las instituciones sociales por todas parte se afirma y echa raíces la burocracia. Y en todas partes su fin es el mismo: alienar al trabajador, convertirlo en un objeto, en un número, en una mercancía más, dejando als vías expeditivas para la explotación del hombre por el hombre.
16) La burocracia se vincula a la corrupción administrativa. Ya no solo sirve la base social a la burguesía sino que llega a convertirse en base social internacional de la política y la explotación imperialista.
17) Consideremos profundamente los problemas que plantea la existencia de una capa burocrática para el proceso de construcción del socialismo y el comunismo. Este es un fenómeno con validez universal. Es un peligro que debemos conjurar en la revolución porque su eliminación depende, en buena parte de su éxito.
18) La burocracia constituye, sin duda alguna, una capa especial que tiene una relación determinada por los medios de producción. Podemos afirmar que, con el triunfo de la revolución socialista, la burocracia adquiere una cualidad nueva. ¿Por qué hacemos esta afirmación? En el capitalismo la burocracia ocupa las mismas posiciones y tiene aparentemente las mismas relaciones con los medios de producción. Sin embargo, en ese régimen, desempeña un papel de subordinación al poder y la autoridad administrativa y política de la clase dominante: la burguesía.. La burocracia capitalista está formada por los empleados públicos estatales y los funcionarios de empresas privadas. Tanto uno como otros están alejados de als decisiones políticas o de gobierno. Incluso, se les educa a los funcionarios y empleados públicos privados en la idea de que ellos tienen una idea especializada y profesional, alejada de la política, e inclusive con desdén hacia la actividad política. La burocracia capitalista es intermediaria, está sometida totalmente a la dominación de la burguesía. Ahora ¿qué ocurre al triunfar una revolución? En primer lugar, toda la burocracia que antes se hallaba dispersa, fraccionada es vertebrada en sentido vertical por el aparato del estado y, en cierto modo organizada y fortalecida. Si a esto se suma el problema de ignorancia en los revolucionarios, la tendencia centralizadora o la aplicación de esquemas foráneos burocratizados, comprenderemos fácilmente que la burocracia crece, se desarrolla y fortalece en los primeros años de poder revolucionario. Pero hay mucho más que eso. Además de su organización y crecimiento numérico la burocracia adquiere una nueva cualidad en su relación con los medios de producción y, por tanto, con la actividad política.
19) Al triunfar la revolución y pasar a manos del estado, la dirección de la economía, la burocracia interviene en la dirección de la producción, en el control y gobierno de los recursos materiales y humanos del país. De funcionarios subalternos, sin posibilidades en la decisión de problemas políticos y administrativos, pasan a ocupar posiciones decisivas sobre los medios de producción y la política, es decir, se ha producido un cambio en sus relaciones con toda la vida del país. El hecho de que muchos trabajadores pasen a ocupar las funciones administrativas no les da un contenido de clase a la dirección del estado. Por el contrario, cuando ese obrero o campesino pasa a la función administrativa, se está en peligro de que el trabajo de dirección le influya políticamente, lo conforme ideológicamente y lo convierta, por consiguiente, en un funcionario burocrático más. Porque un trabajador, transformado en un dirigente de la producción, de por sí, no está dirigiendo a la clase obrera.
20) Mientras que permanezca el estado como institución y mientras la organización administrativa y política no sea, plenamente, de tipo comunista, existirá el peligro de que se vaya formando una capa especial de ciudadanos en el seno del aparato burocrático, administrativo y de dirección. Ese aparato tiene una determinada con los medios de producción, diferenciada del resto de la población, que puede convertir las posiciones burocráticas en sitio de acomodamiento, estancamiento o privilegio. He aquí el problema más profundo e importante en la lucha contra el burocratismo.
21) Para llegar al socialismo y al comunismo es necesario combinar dos factores esenciales, el desarrollo de un hombre nuevo, con una conciencia y una actitud nueva ante la vida; y el avance de la técnica, capaz de multiplicar la productividad y gestar la abundancia de bienes. Para alcanzar esta meta elevada de la sociedad humana, es preciso ejercer una política consecuente con los principios del marxismo-leninismo, a los principios planteados por Marx, Engels, Lenin y otros grandes conductores de la clase obrera. Es preciso ejercer una política tal que conduzca a la desaparición de las concepciones y la ideología de las clases explotadoras y el espíritu pequeño-burgués. Esto requiere de un partido siempre joven, siempre impetuoso, nunca estancado. Un partido siempre creador y fundido a las masas, nunca un partido que se resigne a intentar repetir lo que ya otros han hecho, sin antes valorarlo críticamente y ponerlo a la luz de las condiciones concretas en que tiene que ejercer su función dirigente y orientadora.
22) Si supervive la ideología individualista y pequeño burguesa, supervivirá también el espíritu burocrático y la concepción burocrática dentro de la administración y la política. Con el agravante de que ahora esa concepción tendrá vigencia dentro de una capa especial de hombres, cuya relación con los medios de producción y las decisiones políticas nos sitúen en una posición dirigente. Nada hay, de extraño en que se mantenga vivo el interés por instalarse en esa capa burocrática de esta sociedad y ésta se convierta en un objetivo material de acomodamiento y privilegio. Si el partido no gana esta batalla a la burocracia, sino se conjura este peligro mediante la formación de un hombre nuevo y la aplicación de una intransigente política consecuente con los principios del marxismo leninismo, el partido terminará burocratizándose a si mismo. Y un partido que se estanque es un partido que se pudre. ¿Y qué ocurre, entonces? ¿Y qué ocurre si ese partido se sumerge en esa modorra burocrática? Ocurre que se consolidad en la administración y dirección política, una capa especial con ambiciones de perpetuidad que se aleja cada vez más y más de als masas, se divorcia del trabajo fecundo y productivo y de quienes lo realizan. Se convierte en un cuerpo privilegiado incapaz de desarrollar la conciencia del pueblo hacia niveles superiores y cuando esto ocurre, se ha renunciado a la construcción del socialismo y el comunismo.
23) Mientras existan determinadas funciones administrativas, necesaria en la etapa de tránsito, algunas medidas pueden ayudar a evitar este peligro. Una de ellas es la movilidad de los funcionarios administrativos y empleados públicos de los cargos, para que éstos no se fosilicen y no se vaya estatuyendo una capa especial.
24) Existe el peligro que en el seno de las organizaciones políticas y del propio partido se vaya constituyendo, a través de los cuadros profesionales, una categoría especial de ciudadanos diferenciada del resto de la población. Es un peligro que tenemos que valorara y tener en cuenta. Porque el proceso social e histórico se produce con arreglo de determinada leyes y determinados principios sobre los cuales debemos estar claros, so pena de caer en graves errores. La manera de evitar que esos funcionarios o cuadros profesionales del partido se conviertan en una capa especial está en vincularlos directamente con los problemas que afrontan en la producción.
25) La burocracia es un freno para la acción revolucionaria, por ello la revolución barrió con el robo de los fondos del estado, suprimió la corrupción administrativa y moralizó hasta la raíz toda la administración pública. Esto fue un logro importante de los primeros momentos del flujo revolucionario. Pero, claro está, no pudo entonces el joven poder revolucionario eliminar de la misma forma la concepción burocrática y el espíritu pequeño burgués en la dirección y en la administración del nuevo estado al servicio de los obreros y los campesinos.
26) Dirigentes revolucionarios colocados al frente de importantes responsabilidades y que, sencillamente, no sabían como organizar y hacer eficiente el trabajo revolucionario administrativo y trataban de solucionar la falta de operatividad, el retraso constante, la ausencia de controles y las trabas burocráticas, no ocurriéndoseles nada mejor que crear nuevos departamentos, aumentar el personal y oficinas, nombrar más y más funcionarios e inventar todos los días un modelo nuevo, lo que realmente hacía era echarle leña añ fuego y esta candela la sufría el pueblo.
27) Lenin señaló, al asumir los revolucionarios las tareas de dirección, si estos no tienen una cultura y concepciones que oponer a la burocracia, esta continúa dominando por su mayor cultura y su mayor conocimiento de “cómo hacer las cosas”, claro está, por el patrón capitalista.
28) La burocracia, en cierta medida, nos impuso “su cultura”, sus concepciones de cómo organizar el nuevo estado, sobre con qué instituciones hacerlo.
29) El compañero Fidel con sus palabras, señala: “ ….lo primero que hicimos fue imitar todas las cosas que hacían los burgueses, los capitalistas, el viejo estado, todas esas cosas. Es la verdad. Inconscientemente estábamos influidos por la idea de que un ministerio era un ministerio, que un ministro era un ministro, y que un despacho es un despacho y que un organigrama era un organigrama y que el mundo marchaba detrás de todo eso. El mundo marchaba, y todo el mundo se dejó llevar por esa concepción, se dejó llevar por esas ideas.
30) Conforme, observamos el burocratismo tiene mucho que ver con la concepción que tengamos respecto a ese estado.
31) La burocracia tiene mucho que ver con las categorías económicas que rijan en esa sociedad. Tiene mucho que ver con las estructuras que se creen en ese estado. La burocracia nace con el capitalismo. Su origen la vincula íntimamente a la existencia de una economía mercantil, a las operaciones del comercio y al sistema de impuestos propio del sistema fiscal burgués,
32) Para la liquidación gradual de la burocracia tenemos que transformar el aparato estatal recibido del capitalismo en un instrumento cabal del socialismo. Esto requiere eliminar gradualmente la acción de esas categorías heredadas de nuestra sociedad.
33) En la misma medida que nuestra concepción económica se aparte de las normas y métodos que rigen la economía capitalista y adaptemos métodos verdaderamente revolucionarios en nuestro camino hacia el comunismo, estaremos dando golpes decisivos para la eliminación del burocratismo.
34) Fidel señala: “Cuando nosotros decimos burocracia – entiéndase bien – no devcíamos administración, sino hipèrtrofia de las tareas administrativas, concentración masiva e inútil, parasitaria e improductiva …” Es decir, no debemos menoscabar la importancia que tienen las tareas administrativas. Una administración ágil, dinámica, vinculada a la técnica y a los problemas concretos de la producción en la base tiene un valor político extraordinario.
35) Es necesario que la lucha contra el espíritu burocrático, pequeño burgués, no se convierta en incomprensión o desprecio hacia la necesidad e importancia de la organización y el control de las actividades de producción y servicios sociales.
36) Uno de los problemas fundamentales de la lucha contra el burocratismo radica en encontrar los hombres capaces para acometer en forma entusiasta, apasionada e incansable los planes de la revolución. Y decimos encontrar no como un problema de casualidad o de azar sino como una política bien concreta capaz de formar hombres de esta naturaleza y con un estilo de trabajo agresivo y directo. Es decir, confiar menos en los esquemas, en als organizaciones teóricas, y poner nuestra confianza en la calidad práctica y ejecutiva de los hombres que impulsan las tareas y las controlan eficientemente sin necesidad de aparato burocrático. La experiencia nos enseña que no hay mejor control que el que garantiza un hombre capaz puesto al frente de una tarea, impregnado de espíritu revolucionario y deseoso de hacer avanzar la construcción de la nueva vida. Lo que no pueden todos los organigramas, todos los modelos y todos los “sesudos”, de la burocracia juntos, lo puede un cuadro revolucionario ligado a las masas que tiene que dirigir, y enamorado de los problemas de la producción y la técnica.
37) Un hombre ejecutivo, inconforme, rebelde ante las debilidades, puesto al frente de un plan, vale más que cualquier control que se pueda establecer siguiendo las vías tradicionales.
38) Es necesario que los cuadros más competentes, salvo los colocados en algunas funciones centrales, estén lo más cerca posible de la producción misma o del servicio mismo.
39) Nadie debe hacerse ilusiones o pensar que la batalla de la revolución contra el burocratismo podrá ganarse en unos meses. Esta es una lucha compleja y difícil. Tiene aspectos prácticos y operativos, los más directos e inmediatos; pero también aspectos ideológicos donde no es tan fácil obtener rápidamente la victoria. Se requiere pues la preparación de todas las fuerzas revolucionarias, de nuestro movimiento obrero, de nuestras mujeres y jóvenes, bajo la dirección del partido, para golpear al burocratismo en todos los frentes y en todas sus manifestaciones. El hecho de ser una lucha ideológica no quiere decir que el problema se resuelva con campañas de propaganda, levantando consignas o slogans. Además de esta necesaria divulgación y propaganda, se precisa un trabajo serio capaz de desarrollar en nuestras masas la conciencia clara de lo que representa esa hipertrofia y esa concepción pequeño burguesa dentro de los estados revolucionarios.
40) Tenemos que oponer frente a la burocracia las fuerzas de la clase trabajadora. Las experiencias de las luchas contra este mal evidencian que la burocracia tiende a actuar como una nueva clase. Entre los burócratas se establecen vínculos, nexos y relaciones similares a los que puede tener cualquier otra clase social. Unos a otros se apañan y defienden en contra de las leyes revolucionarias. Si el partido y los revolucionarios se duermen, si bajan la guardia un solo momento, el burocratismo renace, las disposiciones se violan, los burócratas se reinstalan nuevamente, y ocurre así, porque los funcionarios burocráticos no tienen otra cosa que defender más que sus propias situaciones y la defienden como una clase.
41) Contra todo esto tenemos que levantar un programa de acción revolucionaria y prepararnos para luchar día tras día, mes tras mes, y todo el tiempo que sea necesario hasta eliminar esa costra que frena y entorpece el avance de la revolución. En primer lugar, la mayor consideración social, el rango más elevado, debe corresponder a los trabajadores de la producción, debe corresponder a los técnicos, a los obreros campesinos. Ellos son los que realizan el trabajo más útil y más duro, el que resuelve en verdad los problemas fundamentales de la construcción socialista.

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