Intervención Central en acto 47 aniversario del MRO

05.May.08 :: Actos aniversario

Intervención del Cro. Mario Rossi Garretano, Secretario Político del MRO, en el acto 47 aniversario del Movimiento.



CONTRA EL GOBIERNO NEOLIBERAL Y CONTINUISTA
POLITICA DE LUCHA DE CLASES
CONSTRUYENDO ALTERNATIVA POPULAR

Un saludo fraterno, en este 47 aniversario, a todos, militantes y representantes de organizaciones sociales y políticas hermanas, que nos están acompañando y a quienes desde la distancia nos han hecho llegar sus adhesiones.

En estos años, nos hemos referido, en cada acto aniversario, a la situación política de la lucha de clases a nivel internacional analizando el imperialismo, los distintos procesos latinoamericanos, nuestra solidaridad inquebrantable con la revolución cubana, la valoración política de la lucha de clases en nuestro país, el incuestionable derrotero fondomonetarista, neoliberal y continuista del gobierno encuentrista terminado siempre en la necesidad de la unidad del espacio revolucionario levantando el programa histórico de liberación nacional y social.

Esta prédica constante, año a año, desde el año 1993, en la que decidimos retirarnos del FA, considerando de que se iba a rebajar el programa, a forjar alianzas con cualquiera para alcanzar mayorías y esas metas obligaban a las cúpulas frenteamplistas a eliminar la participación de las bases, nos llevó a la sobrevivencia política, a abrazarnos a legítimas banderas que estaban siendo arriadas, a convertirnos en un grupo testimonial, con inserción en las filas del pueblo, en un grupo de mujeres y hombres estoicos, acerados por nuestras convicciones políticas, dispuestos a dejar de existir políticamente antes que dejar de ser revolucionarios. Era el “acto”, donde se derivaban los lineamientos políticos para el quehacer del año.

Hemos sido y somos consecuentes con la revolución y el socialismo, hemos sido y somos profundamente agradecidos con la clase trabajadora y demás sectores populares que nos ayudaron a corregir nuestros errores y avanzar conjuntamente con sus luchas. Gracias al pueblo, hemos sobrevivido 47 años de una vida política azarosa, utilizando todos los métodos de lucha contra el imperialismo y la oligarquía, legales e ilegalizados, en democracia burguesa y en dictadura terrorista de estado, en la clandestinidad, en las cárceles, en el exilio, pero siempre bajo el cobijo del pueblo.

No menos dura ha sido la lucha ideológica política contra los cantos de sirena de la socialdemocracia y el social liberalismo enquistado en el Progresismo criollo. No duelen los golpes del enemigo, esos golpes enaltecen, riegan con sacrificio la causa justa, pero sí, duelen, generan indignación, confusión, decepción los golpes de quienes los considerabas compañeros de ruta.

Capítulo aparte es la solidaridad militante de otras organizaciones revolucionarias hermanas en la región y en nuestro país, que algunas de ellas hoy están presentes, esa solidaridad siempre presente que alentó nuestra convicción estratégica de la unidad en el espacio revolucionario y con quienes soportamos el vendaval de la conciliación, la claudicación y la entrega.

En el cuarto año de gobierno progresista, no solamente sectores de la militancia, sino grandes sectores populares han tenido que soportar los efectos de empobrecimiento, carestía, emigración económica, represión a las luchas, saqueo de los ingresos populares, decretos de servicios esenciales, leyes que penalizan las ocupaciones, año a año crecen los conflictos por salario, por convenios, por desconocimiento de leyes sindicales, por defensa de los puestos de trabajo, por presupuesto, por entrega de la soberanía nacional, etc.

Las luchas populares originadas por la coyunda imperialista y gobiernos de turno cómplices se mantienen, el pájaro las ha puesto de manifiesto en su intervención, mas de lo mismo, pero la respuesta no debe ni puede ser igual. Este gobierno es el legítimo resultado de varias generaciones de luchadores sociales, que han sido traicionados por un conjunto de dirigentes que han renegado del programa histórico de liberación nacional y social.

La respuesta no puede ni debe ser la misma porque la ingente tarea de reconstrucción de una izquierda clasista y revolucionaria, está íntimamente ligada a la conformación de una nueva dirección clasista y participación plena de los trabajadores en la defensa de sus intereses de clase, porque nadie los puede sustituir en la tarea de liberación.

La respuesta no puede ni debe ser la misma, porque es preciso construir un instrumento político cuya lucha por la revolución y el socialismo se debe vertebrar bajo un gobierno que generó grandes expectativas y que se autodenominaba de izquierda.

Es una etapa histórica diferente y eso lleva a tareas cualitativamente diferentes.

La izquierda del espacio revolucionario está fragmentada hemos trabajado (FRAS-CUR) y trabajamos para su unificación.

Por eso, es que no habrá en esta intervención un análisis del imperialismo, ni de América Latina ni de coyuntura nacional, pues lo haremos con los compañeros de organizaciones política hermanas, organizaciones sociales e independientes, como hemos transitado juntos en las luchas populares, en las recientes mesas redondas, en este cabildo artiguista es que ya no debemos ni tenemos que sobrevivir políticamente en medio de la doble pinza de la burguesía y el reformismo. Hemos sobrevivido.

Hoy la unidad de los revolucionarios se está gestando en los hechos, en ámbitos de participación y fraternidad revolucionaria, con la real posibilidad de salir de testimoniales y referentes de una ética política, de una consecuencia programática para convertirnos de cara al pueblo, como una opción táctica programática electoral y sobre todo como un instrumento político por la revolución y el socialismo.

Nada ni nadie nos hará apartar del sendero de la unidad y la lucha.

Si la lucha en todos planos importa, también importa el tema la unidad de los revolucionarios junto al pueblo.

Todos los movimientos, partidos, grupos y militantes del espacio de intención revolucionaria se han pronunciado sobre la importancia de la unidad de los revolucionarios.

La unidad, entonces, es una aspiración legítima, pues parte de una actualidad de dispersión y fragmentación, no podemos ser ingenuos ante la cruda realidad; pero esa realidad se ha ido modificando. Nos fuimos encontrando en las movilizaciones sociales de los espacios radicales (DDHH, conflictos, tendencia clasista, radios comunitarias, ocupaciones, cortes de calles y rutas, desocupados, en la defensa del plebiscito del agua, contra el tratado de protección de inversiones, contra el de libre comercio con los EEUU, contra las plantas de celulosa, apoyando la ocupación en bella unión, por la liberación de los presos del 4 de noviembre, por el desprocesamiento de los luchadores sociales, etc.); es hora al decir del CHE “de atemperar nuestras diferencias y unificar nuestros proyectos revolucionarios”

Somos conscientes de las diferencias ideológicas, de las estructuras organizativas dispares y de los distintos tiempos políticos, pero todos estos argumentos no deben justificar la falta de un trabajo cotidiano de encontrarnos al calor de la lucha de clases. Se nos abren grandes posibilidades de vincularnos con vastos sectores populares; las propuestas alternativas al neoliberalismo de corte socialdemócrata y progresistas están signadas por el fracaso, si estamos convencidos de ello; hoy, entonces, la historia nos exige estar a la altura de la responsabilidad de participar en las futuras y predecible luchas populares por la frustración generalizada causada por los progresistas, entonces, tenemos que estar mas unidos, mas confiados, más combativos, mas fuertes fruto de una unidad consciente haciendo pesar los puntos en los cuales estamos de acuerdo mas allá de aquellos puntos que hoy circunstancialmente nos separan.

Nada ni nadie nos hará desviar de esta ruta de unidad. Las descalificaciones y las difamaciones las echaremos al basurero de la historia, los sectarismos los combatiremos con amplitud de criterio y participación democrática, las actitudes de soberbia las combatiremos con una herramienta fundamental de la clase trabajadora: la modestia y la generosidad; los que quieran unificar este espacio fragmentado a partir de una verdad revelada la retrasarán.

Es la tarea del momento, es una construcción colectiva, donde es necesario dar lo mejor de sí como organización y como personas. Hemos sobrevivido, cada vez hay más compañeros de ruta y un pueblo irredento, hambriento y sediento de justicia, solo nos espera junto al pueblo avanzar en conjunto hacia la victoria.

VIVA NUESTRO MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO ORIENTAL

VIVA EL FRENTE REVOLUCIONARIO POR UNA ALTERNATIVA SOCIALISTA

VIVA LA COORDINADORA DE UNIDAD REVOLUCIONARIA

VIVA LA CLASE TRABAJADORA

VIVA EL 1º DE MAYO

POR LA LIBERACION NACIONAL Y EL SOCIALISMO VENCEREMOS

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