¿Cuál CHE?

Del Che se ha fabricado un mito, por la izquierda y por la derecha. Desde la izquierda hubo una exaltación retórica, mas tarde se pasó al culto del héroe, casi de origen sobrenatural, para terminar silenciando su pensamiento, sin analizar críticamente la integridad de su obra.



El Che ha sido utilizado a continuación de su muerte mas que interpretado, así se fue creando un mito de médico guerrillero o primer ministro que renuncia para irse a las selvas bolivianas, se reiteran valores éticos personales, alejándolo de valores éticos universales por los cuales luchó y murió.
Un Che adorno, un Che extrahumano, un Che perfecto, válido para el futuro; un santo revolucionario para rendirle culto cuando se acerca una fecha, mas inofensivo que el mito planteado por los burgueses. El mito burgués por lo menos demuestra el miedo al Che. La prensa burguesa lo mató muchas veces antes que ello sucediera.
La maquinaria ideológica cultural del imperialismo trata de quitarle al Che sus fermentos subversivos. Es Cristo, Quijote, Cid, Robin Hood o Garibaldi. Un hombre noble, bueno, aventurero. Un rostro en un pulóver, en una bandera deportiva o en cualquier escaparate.
Hay quienes en su afán de no comprometerse y perdurar en sus puestos de dirigente, de burócratas o de oportunistas tratan de hablar poco, escribir menos y no firmar nada. Hay quienes para preservar sus intereses y privilegios, para ocultar debilidades y mezquindades no dicen lo que piensan y menos aún, no actúan como hablan.
EL CHE HABLO, ESCRIBIO Y FIRMO. HABLO DE ACUERDO A SUS PENSAMIENTOS Y PROCEDIO DE ACUERDO A SUS DICHOS.
Con paso firme, fue creciendo ante los ojos asombrados del mundo como un record inalcanzable de la estatura humana, cuando en realidad, sencillamente eligió el sendero revolucionario sin apartarse un centímetro, sin dudar un segundo y midiendo el alcance de sus actos hasta las últimas consecuencias. Se graduó con los mas altos honores en la mas difícil tarea del género humano: se graduó con los mas altos honores en su condición de revolucionario.
El revolucionario no concibe cosas imposibles, el revolucionario concibe cosas posibles. Pero la voluntad del revolucionario no se detiene jamás ante lo que considera posible, y es un problema de voluntad, de firmeza, de convicción y confianza.
Los hombres y mujeres que conciben cosas posibles con la inteligencia y no las impulsan con la voluntad no son revolucionarios. Revolucionarios son aquellos que la conciben con la inteligencia y la realizan con la voluntad. El revolucionario se prepara para la adversidad y la lucha.
Asume una responsabilidad histórica en condiciones adversas y los peligros inmediatos los neutraliza con la mas firme convicción de que será redimido en el avance majestuoso del pueblo por sus legítimas banderas de liberación nacional y social.
¿Es entonces el Che una meta inalcanzable? ¿Es un fuera de serie, un destello fugaz de la humanidad? NO, mil veces NO.
Su mensaje de vida y muerte, es la posibilidad, aquí en la tierra de que es posible encontrar la felicidad genuina en tanto como ser humano al convertirse en ser social, al servicio de la causa del socialismo.
Para luchar contra el imperialismo, cuyos recursos técnicos, militares y económicos se hacen sentir en todo el mundo, es necesario revolucionarios – hombres y mujeres – de los que habló y predicó con su ejemplo el Che.
Un revolucionario como el Che, debe asumir en su seno al marxista, al economista, al político, al educador humanista y al luchador revolucionario. ¿Es posible asumir este compromiso?
AMERICA LATINA ESTA ANEGADA EN SANGRE DE REVOLUCIONARIOS COMO EL CHE. SI. ES UNA MEDIDA ALCANZABLE PARA TODO HOMBRE Y MUJER QUE FIJE DEFINITIVAMENTE SU SUERTE CON LOS POBRES Y CON EL SOCIALISMO.

“El municipal” Setiembre-Octubre 99

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