La militancia sindical

Partiendo de la premisa que no existen Hombres, Partidos ni Países guías y sí existen IDEAS GUIAS, es que trataremos de analizar lo que significa ser un militante sindical.



En éstos últimos diez años en nuestro país, la militancia sindical ha atravesado por momentos de gran participación y lucha y otros de ostracismo, quietud, de mediocridad, de dar respuestas moderadas, de “hacer buena letra con el patrón de turno”.

Estas contradicciones en el seno de los trabajadores, han conspirado contra la participación y la militancia, han generado desaliento y el descreimiento en la herramienta de lucha que tienen los trabajadores organizados frente a las patronales, “EL SINDICATO”.

La finalidad de una central de trabajadores, de un sindicato o una agrupación sindical es el logro de una sociedad donde no existan explotados ni explotadores, es la lucha por una sociedad nueva, participativa, solidaria.

Mientras no se pueda lograr ese objetivo, el objetivo inmediato de la lucha sindical, es el de mejorar las condiciones de trabajo, lograr aumentar las remuneraciones, mejorar la seguridad laboral, que las calificaciones y promociones sean una garantía para el trabajador y no una pelea permanente por el reconocimiento a la carrera, etc.

La organización sindical practicará la independencia de clase, la independencia del patrón de turno, de los empresarios, del estado, de los partidos políticos y solamente se organizará por la sola voluntad y conciencia de sus afiliados, los trabajadores, desarrollando la democracia sindical y la más amplia participación de los organismos de base.

El militante sindical debe ser ejemplo para sus compañeros evitando que su condición de dirigente obrero implique un privilegio y que no lo separe de su entorno laboral o el contacto diario con sus compañeros, situación que no le permitiría visualizar objetivamente los problemas, situaciones conflictivas, carencias y vivencias de sus compañeros de sector o servicio.

La militancia sindical debe ser una escuela de organización y unidad de los trabajadores en la batalla cotidiana contra la opresión y explotación capitalista y de sus personeros y obsecuentes, que son peores. Debe ser la escuela de formación e información sobre las condiciones en la cual vivimos los trabajadores. El Sindicato debe ser generador de conciencia clasista y mejor organización.

La militancia sindical obliga a una vida de postergaciones, retaceándole dedicación a la familia, al estudio, al esparcimiento, para volcar un trabajo cotidiano a intereses superiores a los individuales, es una voluntad solidaria sin claudicaciones, es vivir de acuerdo a una conciencia clasista, es una vocación renovada ante la injusticia y la opresión.

La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos, forjando sus instrumentos de lucha: sus sindicatos y sus partidos políticos.

“El Municipal” marzo 99

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