8 de marzo: Una cuestión de mujeres y …de hombres

Se acerca otro 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, ha pasado otro año mas y al ponernos a analizar y reflexionar lo sucedido en estos meses, críticos meses para toda la sociedad uruguaya y mundial, vemos que las caídas de las bolsas económicas en Tokio, Méjico, varios países de Europa y ahora en Brasil, nuestro vecino grande, han afectado las economías y por ende a nuestro país con mas miseria y desocupación.



¿Cómo ha estado y sigue estando “La Mujer” en este contexto? ¿Ha mejorado con respecto a hace un año?
No, OBJETIVAMENTE HA EMPEORADO EN LA MISMA PROPORCIÓN A LA CRISIS ECONÓMICA Y CONSECUENTEMENTE SOCIAL.
Históricamente desde que la sociedad se convirtió en una sociedad de clases, la situación de la mujer se encuentra degradada y en algunos casos marginada de la vida política y cultural, de los centros de participación.
Como las clases sociales están integradas por mujeres y hombres, no es la misma situación para una mujer burguesa que para una obrera. No se sufre el “patriarcado o machismo” de la misma manera. El sistema capitalista colocó a la mujer en diferentes roles, de acuerdo a la clase.
A la mujer burguesa le confirió el rol de garantizar los herederos de su propiedad y a las mujeres proletarias, eso mismo, la de productora de brazos disponibles para ser explotados.
Posteriormente, la mujer se integra al trabajo, generalmente en servicios y mal pagos, ocupando el papel de mano de obra barata.
Esta abrumadora carga llevó a la mujer a quedar relegada de la educación, la cultura, la politización y la participación en centros sindicales y políticos.
Esta situación conocida por los trabajadores y luchadores sociales, no fueron puestos en puntos programáticos prioritarios en sus planteos de emancipación, por mas que los teóricos de la causa obrera lo estudiaron y colocaron el tema en el centro de la explotación.
Las mujeres hemos debido unirnos y desarrollar espacios para nuestra propia y doble emancipación, la de nuestra condición de asalariados y opresión de género.
Un sindicato que pretenda mejorar las condiciones de lo trabajadores y luchar por transformar una sociedad injusta, y no incluya la liberación de la mujer en su quehacer, no ha comprendido en parte su responsabilidad histórica.
Implica esta responsabilidad incluir en su programa, las demandas mas sentidas de las mujeres y ayudarlas a organizarse. No es una lucha de hombres contra mujeres, sino de hombres y mujeres compenetrados de un programa, donde la participación de la mujer acreciente las posibilidades de logros y de victoria.
La lucha debe llevarse al seno del propio sindicato, donde la participación de la mujer en la actividad sindical debe ser promovida, alentada y protegida.
La mayoría de las mujeres que militan activamente en los sindicatos son solteras o todavía no tienen hijos. Por lo tanto, tienen generalmente menos identificación con los problemas de la mayoría de las trabajadoras. Las mujeres casadas y con hijos, una vez que deciden participar activamente en alguna lucha o en la actividad sindical regular, se enfrentan a una disyuntiva bien concreta, con alternativas a veces excluyentes: o la actividad sindical o su compromiso familiar (hijos y/o marido).
Las militantes sindicales solteras o sin hijos muchas son activas solo antes de casarse o tener hijos. Estas circunstancias llevan a una falta de cuadros sindicales mujeres.
Por estos motivos, la organización de mujeres trabajadoras no ha aumentado en la medida en que lo ha hecho su incorporación al mercado de trabajo.
Para facilitar la inserción de la mujer en la militancia sindical, es necesario la creación de guarderías sindicales, donde se atienden los niños en los horarios que demande la actividad sindical, seminarios, charlas y actividades varias sobre temas de Género, donde también participen sus compañeros como forma de promover actividades sindicales conjuntas.
Promover ante la Administración licencias especiales para una activa participación de la mujer.
Con mas conciencia colectiva, mas organización, mas unidad y lucha lograremos lo del título, que sea

UNA CUESTION DE MUJERES Y… DE HOMBRES

“El Municipal” Febrero 99

barrapunto  Tuenti  twitter  facebook  Meneame  google