Carta Orgánica - FRAS

25.Oct.05    Noticias
   

FRENTE REVOLUCIONARIO POR UNA
ALTERNATIVA SOCIALISTA

CARTA ORGÁNICA

Hoy, la revolución aparece como una urgencia contemporánea y como la única alternativa para una humanidad digna de ese nombre. Para la enorme mayoría de los seres humanos que pueblan este planeta, solo un proceso revolucionario de dimensiones internacionales puede ofrecerles alguna perspectiva de dignidad.
No obstante esto, la izquierda de intención revolucionaria en nuestro país y en el mundo muestra en la actual coyuntura una debilidad extrema a la hora de posicionarse como una alternativa real. Si bien, son múltiples las organizaciones de perspectivas revolucionarias que actúan políticamente en nuestro país, ninguna de ellas ha logrado en los últimos 15 años convertirse en una referencia de masas. Esta imposibilidad no puede atribuirse únicamente a la hegemonía de la izquierda reformista y a la ofensiva de las clases dominantes sobre los sectores populares. Creemos firmemente que esta imposibilidad tiene hondas raíces en las practicas políticas de la propia izquierda radical.
En el seno de las organizaciones de la izquierda de intención revolucionaria, sobreviven prácticas sectarias, autoproclamatorias y sustituístas que han impedido la conformación de alianzas serias y duraderas entre las distintas organizaciones. La apuesta a la autoconstrucción, la ausencia de proceso critico respecto de las derrotas del pasado reciente, el atraso en la elaboración y el debate teórico son elementos que ayudan a explicar el actual debilitamiento y por momentos la intermitencia en el accionar de buena parte de las organizaciones de la izquierda radical.
En la superación de esta realidad parece estar la clave para romper la marginalidad política de la izquierda revolucionaria, en momentos en donde la vida nos pone sobre la mesa esta posibilidad. Trabajar sin escamotear ningún esfuerzo en procura de la mas genuina unidad de los revolucionarios y desarrollar una política de inserción real que nos vincule con grandes masas de trabajadores debe ser considerado un objetivo estratégico central para esta etapa.
La imprescindible unidad de los revolucionarios, no podrá ser el resultado de un invento de laboratorio (o de biblioteca), ni la sumatoria mecánica de programas y documentos, sino que deberá ser el resultado de un complejo y profundo proceso político, teórico y cultural cuyo ritmo solo lo puede determinar la propia lucha de clases.

PRESENTACIÓN: El Frente Revolucionario por una Alternativa Socialista, es la síntesis política de un amplio proceso de acuerdos ideológicos, políticos y programáticos entre distintas organizaciones y militantes de la izquierda de intención revolucionaria.
Este proceso, que encuentra su principio de génesis a mediados del 99, es el resultado de largos años de encuentro militante y accionar común en el terreno de la lucha de clases, que sirvieron de cimiento a la posibilidad de la unidad política.
Reconociendo las distintas matrices ideológicas y las variadas tradiciones organizativas, este acuerdo se moldea sobre la base del respeto a la diversidad de posiciones, valorando el aporte de cada una de ellas y procurando su articulación concreta en lineamientos tácticos y programáticos comunes.
Somos un conjunto de mujeres y hombres que, orientados por el principio estratégico de la unidad de los revolucionarios y agrupados en torno del programa histórico de los trabajadores, se propone intervenir decididamente en todos los terrenos de la lucha de clases, con el objetivo expreso de ser parte activa de las transformaciones sociales a favor de los oprimidos, de la revolución social y la construcción del socialismo.

PRINCIPIOS:
1- Somos un Frente porque nos consideramos un afluente más del proceso revolucionario en nuestro país, siendo plenamente conscientes de que el campo de las fuerzas revolucionarias excede largamente nuestra composición orgánica. Porque estamos abiertos a todas las corrientes ideológicas revolucionarias y a sus vertientes políticas de orientación clasista que actúan en el seno del movimiento obrero.
El FRAS es un instrumento político para impulsar la lucha de clases junto a los sectores populares en una relación de mutuo aprendizaje, es un medio y no un fin.
2- Este frente se define esencialmente como socialista revolucionario, antiimperialista e internacionalista. Proclamamos abiertamente la necesidad de la destrucción del capitalismo, y su superación por la revolución social. Por un mundo sin explotados ni explotadores. Esta destrucción y la construcción de la sociedad socialista se dará inevitablemente por medio de la violencia.
3- Reconocemos la influencia teórica de las más diversas expresiones del socialismo revolucionario y abrevamos de las más ricas experiencias de lucha de los explotados a través de la historia.
4- Impulsamos el enfrentamienlo integral al imperialismo y las burguesías cómplices como enemigos principales y a las tendencias reformistas y socialdemócratas como alternativas de dominación burguesa.
5- Aun en el marco de la compleja y desestructurada composición de la clase trabajadora, reivindicamos a la misma como sujeto histórico y columna vertebral de la transformación revolucionaria de la sociedad.
6- Trabajamos sin descanso porque grandes masas de trabajadores y oprimidos en genera! abrasen la causa del socialismo y la emancipación en cualquier rincón del planeta. Convencidos de que nos iremos encontrando y reencontrando con miles de compañeros dispuestos a transitar este camino, hasta conformar el contingente humano que ofrezca definitiva sepultura al injusto orden del capital.

PRINCIPIOS ORGANIZATIVOS Y METODOLOGICOS

1) Nos guían las ideas revolucionarias y por eso llevamos adelante la más amplia participación en la toma de todo tipo de decisiones.
2) Las decisiones se tomaran por acuerdo. En caso de no haberlo, se tomaran por mayoría y minoría. Teniendo las minorías la más amplia libertad para exponer abiertamente sus diferencias y esperando el Frente en su conjunto que la practica social laude las diferencias.
3) La discusión colectiva y la responsabilidad personal se ejercerán apelando al convencimiento de la tarea encomendada.
4) Se ejercerá el aporte personal y el intelectual colectivo para la conformación de la línea política y talleres de investigación.
5) Se ejercerá la critica objetiva de los planes, organismos y militantes, integrando el complemento autocrítico correspondiente.
6) Se ejercerá la permanencia temporal en los cargos y la rotación en los mismos, como instrumento político de la más amplia participación directa en la gestión del frente.

PERFIL DEL MILITANTE

Concebimos al militante revolucionario como un producto social, como consecuencia de la resistencia histórica de nuestros pueblos por su liberación de la opresión de clase. Como forjador de la nueva sociedad y embrión de la misma, como lucha cotidiana contra las miserias humanas que engendra el capitalismo, como búsqueda y construcción permanente del hombre íntegro, del hombre nuevo que planteara el Che. Por eso estudiamos, analizamos, discutimos y actuamos. Desarrollando la mentalidad crítica en todos los ámbitos de nuestra vida como militantes, apostando siempre al control colectivo de nuestras actitudes, planteando todos los problemas con capacidad critica y autocrítica. Combatiendo el divorcio entre la tarea intelectual y la tarea práctica, ejerciendo la más amplia creatividad. Este proceso de acción y reflexión no puede desarrollarse fuera de las organizaciones naturales del pueblo (sindicatos, organizaciones sociales, cooperativas, organizaciones estudiantiles, etc.), a las cuales debemos ir con un criterio no sustituista. Basados en el principio de que las ideas correctas están en el seno del pueblo y se plasman con el devenir histórico, debemos como militantes revolucionarios buscar los hilos conductores que las expresan. Debemos preocuparnos con criterio revolucionario y colectivo del cumplimiento de las tareas encomendadas en el FRAS y en nuestros ámbitos de inserción social. Ser respetuosos de los compañeros y de las decisiones que se adopten, usando con rigor la democracia y la fraternidad, evitando enfrentamientos y ataques personales. Debemos reflejar en todos los ámbitos una moral y ética revolucionarias. Nuestra condición de revolucionarios nos lleva a sentir un profundo amor por el pueblo explotado y trabajador, debemos tener paciencia, respeto y tolerancia, apostando a la persuasión y no a la imposición a la hora de dirimir contradicciones en su seno. Así como sentimos un profundo odio por el explotador y el capitalista, debemos combatir las desviaciones con la mayor de las intransigencias desde el punto de vista ideológico, viendo al militante como un proceso en el cual la actitud cotidiana, individual o colectiva es el espejo donde se reflejan nuestras aspiraciones. Como militantes debemos siempre estar dispuestos a correr la suerte de los oprimidos, ser decididos, solidarios, tener coraje y evitar apetencias y protagonismos personales, apostando al colectivo.