El Frente Amplio ya no es izquierda. Entrevista al Dr. Salle

10.Jul.07    Nacionales
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Entrevista con Gustavo Salle, abogado, uno de los lideres de la izquierda uruguaya. “El Frente Amplio sigue queriendo vender una imagen propagandística-mediática de izquierda”


- ¿Debe de haber otra izquierda a parte del Frente Amplio?

-Debe de haber una izquierda. El Frente Amplio ya no es izquierda. Hoy el Frente es la expresión política más funcional al capitalismo monopólico imperialista.

- Esa izquierda que usted quiere, ¿a quién se refiere en el pasado?

-El referente del pasado es el Frente Amplio histórico, el fundacional, el de la década del 70.

- ¿Se puede construir una izquierda pensando en la renovación del Frente Amplio o hay que salirse?

-El Frente Amplio está absolutamente coptado por fuerzas conspirativas, que vinieron con el deliberado propósito de transformarlo.

Yo hablo de trasvestidos, porque siguen queriendo vender una imagen propagandística-mediática de izquierda. Por lo tanto la construcción de la izquierda real, fundacional, histórica, que tiene plena vigencia, se debe de realizar desde fuera del Frente Amplio.

- ¿Quiénes son los que están conspirando contra esa historia del Frente Amplio?

-En primer lugar las fuerzas que impulsaron la dirigencia de Tabaré Vázquez. Los “vazquistas”, diría yo.

- ¿A quiénes ubica ahí?

-Primero que nada a toda la gente que está vinculada, muy de cerca, al Presidente de la República y a Gonzalo Fernández, el secretario de la Presidencia. Que, como usted sabe, para mí es un engranaje político muy importante en esta transformación negativa del Frente Amplio.

Después hubo una captación total. Hoy por hoy, prácticamente en la interna no hay disidencia con lo que diga Tabaré Vázquez, porque además establece una línea autocrática y verticalista.

- ¿Está más cerca de Seregni que de Vázquez?

-No, no, no. Ya en los últimos tiempos, dicho con los debidos respetos, yo ya me sentía alejado también de Seregni. Me sentí muy cerca y muy próximo de Germán Araújo, a su corriente.

- ¿Quiénes deberían integrar esa izquierda?

-Todos aquellos que se avengan con los postulados fundacionales, los postulados básicos e históricos de izquierda, por una sociedad solidaria, socialista, verdaderamente socialista.

No hay que perder de vista que la humanidad tiene que optar entre el egoísmo capitalista o la sociedad solidaria socialista. Punto, esa es la opción.

- ¿A quién invitaría a construir esa izquierda?

-A todos aquellos que estén dispuestos a construir una sociedad solidaria y socialista. Yo no pongo nombres, ni exclusiones. Todo aquel que se sienta identificado con este tipo de construcción social, bienvenido sea.

- Me está eludiendo con esa respuesta. ¿Hoy con quién se siente más cerca?

-Me siento más cerca con los grupos de izquierda que están fuera del Frente Amplio, pero si mañana sectores del Frente Amplio que hoy están cogobernando recapacitan y retoman la senda del socialismo, yo no discriminaría. Doy nombres. Por ejemplo los líderes socialistas…

- ¿Guillermo Chifflet?

-Chifflet, el propio Reinaldo Gargano, yo que sé. Hablo de cualquier nombre de la dirigencia de los partidos que a mi juicio se apartaron, hasta ahora, flagrantemente de lo que era el proyecto socialista. Si ahora se avienen a ese proyecto fundacional, no tendría ningún reparo en recibirlos.

Es que sería bueno que en el seno del Frente Amplio gente que es representativa y que fue votada dijera que este gobierno se apartó de la línea de una sociedad solidaria y socialista.

- Si hablamos de la izquierda que está afuera del Frente Amplio como el MRO, Plenaria Memoria y Justicia, Fogoneros, más el 26 de Marzo y la Corriente de Izquierda que están dentro del FA, incluso la corriente de Julio Marenales, ¿usted se siente cómodo con esta gente?

-Claro que me siento cómodo, más allá de tener matices de carácter táctico y estratégico, como los tengo. Yo no comparto la posición de Helios Sarthou ni del 26 de Marzo, de permanecer hoy a la luz de la evolución de lo que ha sido este gobierno. Respeto esa actitud, porque es gente que tiene una carpeta de méritos con sufrimientos, con un trajinar en la lucha popular, donde yo no soy quién para marcarles tácticas ni tiempos.

- ¿Cuáles serían esos tres puntos básicos, esos que no se negocian, del punto de vista programático para construir esa izquierda?

-Sí, sí. Estatización de la banca, reforma agraria (medita unos segundos) y socialización y estatización de los principales medios de producción estratégicos del país.

- ¿En su propuesta hay lugar para la propiedad privada?

-Hay lugar para la propiedad privada, pero no en los medios estratégicos y básicos de la economía y la producción del país.

- ¿Mercosur o ALBA?

-ALBA, ALBA… El Mercosur neoliberal, capitalista. Hasta si se quiere pro imperialista. ¿A quién vamos a engañar con un Brasil que se adhiere al proyecto nefasto del biodisel? ¿Cómo se puede hablar de una energía alternativa en sacrificio de la alimentación de la humanidad? Por favor. Sobre este Mercosur suscribo cien por cien las afirmaciones del presidente Hugo Chávez: es un Mercosur neoliberal. Quien sea antiimperialista debe de tomar una enorme distancia de esto.

- Para Salle ¿Fidel y Chávez serían las dos figuras, los dos referentes?

-Por su juventud, por el peso estratégico que tiene: Chávez. Dicho esto más allá de que de la parte interna de Venezuela, sobre lo que está haciendo Chávez, no tengo un conocimiento acabado. Del punto de vista político externo la alineación antiimperialista de Chávez es absolutamente indiscutible, porque es el único camino que puede tomar América Latina destrozada, en un estado apocalíptico, cuya causalidad está precisamente en las políticas imperiales neoliberales planteadas a partir del Consenso de Washington por EEUU.

-¿Lula, Bachelet o Kirchner? ¿Con cuál está más próximo?

-Lula y Bachelet: traidores. Kirchner: un proyecto capitalista disimulado, preparado con engaños, con embustes y por lo tanto no me siento cerca.

Aunque un aspecto simpático de la política de Kirchner fue el tema de su comportamiento con respecto al endeudamiento externo, hasta por ahí no más. Es que hay algo que me quedó en el camino, cuando hablamos del programa básico. Un gobierno de izquierda debe de hacer una auditoría de la deuda externa, para solamente honrar los compromisos que no esté viciados en nulidad por ilicitud. Vale decir: la deuda externa ilícita, contraída por un gobierno de facto, criminal, ilegal, no debe de ser pagada porque esa deuda fue contraída por una forma conspirativa por prestamistas y prestatarios.

- ¿Sobre Cristina Fernández de Kirchner qué opina, además de que es atractiva?

-Es el mismo modelo capitalista y dócil al imperialismo, del punto de vista pragmático. Una cosa es la retórica y otra cosa es la práctica: Cristina es el doble discurso.

Lo que yo estoy diciendo del punto de vista retórico es perfectamente aplicable del punto de vista práctico, está dotado de pragmatismo. Este es un momento de América Latina, como ninguno en la historia, para plegarse al proyecto de Chávez, de Correa y de Cuba.

- ¿Evo Morales?

-Y al proyecto de Evo Morales, que tiene matices, porque tiene una problemática interna mucho más complicada que la de Venezuela o Ecuador.

- Vuelvo atrás… En ese grupo fundacional de esta nueva izquierda, según su punto de vista, ¿podrían estar Jorge Zabalza, Irma Leites, Mario Rossi Garretano?

-Sí, claro. Son amigos, estamos juntos en las manifestaciones, luchando por los presos políticos, pero no me gusta dar nombres porque puede ser ingrato porque hay un mundo de compañeros de a pie, que no tienen figuración mediática que podrían contribuir con un aporte sustancial. No se trata de nombres emblemáticos ni de personalismos.

Hay un pueblo frenteamplista que no se puede expresar -las encuestas son métodos muy cuestionables-, que padece y está experimentando una sensación de frustración. Estos compañeros no ven la alternativa clara, antiimperialista.

Muchos te dirán que este país es imposible que confronte con el imperialismo, pero hoy es posible esa confrontación y lo es porque existe el ALBA.

Me podrán retrucar, refutar, que se corre el riesgo de que las fuerzas armadas o las propias tropas de Estados Unidos invadan el Uruguay y den un golpe de Estado. Eso es real, porque hay siempre un peligro…

- ¿Le preocupa eso?

-Me preocupa, sin lugar a dudas. Me preocupa en lo general y me preocupa en lo personal, porque estos son unos criminales. El imperialismo elimina a sus enemigos. Así lo hicieron y así lo volverían a hacer.

No olvidemos que hoy muestran la cara más cavernaria que antes. Fíjese lo que está pasando en Afganistán y en Irak. Uruguay, por su enclave geopolítico, es estratégico por sus límites con Brasil y Argentina. Por eso el desafío es difícil.

- ¿Quién es Gustavo Salle?

-Un hombre de 49 años, de profesión abogado, apegado a principios filosóficos e ideológicos gestados en la década del 70.

- Se dice que usted es maoísta…

-No, no. Debo confesar mi ignorancia respecto al maoísmo, porque nunca de presté la debida atención académica por más que seguí el proceso de la revolución china.

Soy un socialista, quiero una sociedad solidaria y la sociedad solidaria solamente puede basarse en la socialización de los medios de producción estratégicos.

Soy un hombre que le da muchísima importancia a los valores éticos y morales. A la vez discrepa profunda y radicalmente con la teoría de este Presidente de la República de que la ideología va por un lado y los negocios por otro. Esa filosofía justifica después cualquier tipo de conducta por abominable, egoísta y antisocial que sea.

- Usted que es joven, respetado por los medios de comunicación y por el sistema académico, ¿puede ser un candidato de la nueva izquierda?

-Me considero un tipo absolutamente común y corriente que nunca se expuso al veredicto de las urnas. No le quepa la menor duda, voy a ser candidato…

- ¿A qué va a ser candidato?

-A Presidente de la República, sí, voy a ser candidato a Presidente de la República. El único problema es que capaz que me vota mi señora, mi papá, mi mamá y las dos perritas que tengo, para las cuales le voy a tener que sacar la credencial. Pero me voy a dar el gusto de ser candidato, aunque me voten cuatro. (…)

La República, edición del miércoles 4 de julio de 2007