FARO Documento 1 - SINTESIS


3 - SÍNTESIS

La ideología revolucionaria, una vez caracterizada la realidad práctica concreta a la luz de la teoría, se sintetiza por la organización política en el Programa, que constituye su objetivo de futuro, el conjunto de ideas que se propone llevar a la práctica.
Los objetivos pueden ser inmediatos o mediatos.
Los inmediatos son la revolución patriótica, popular, antiimperialista y antioligárquica
El objetivo mediato es el socialismo
Haciendo nuestros los objetivos programáticos de organizaciones hermana latinoamericanas, declaramos que luchamos por el siguiente

PROGRAMA POLÍTICO

1) Liberar al Uruguay del imperialismo yanqui, desconociendo todos los compromisos contraídos con él, nacionalizando todas las riquezas que se encuentren en su poder en nuestro país y socializando los grandes medios de producción que detente.

2) Nacionalizar y redistribuir las riquezas de la oligarquía y socializar sus medios de producción más avanzados.

3) Realizar una reforma agraria primero y una revolución agraria después. Colectivizando los latifundios improductivos o de poca productividad y entregando tierras a los campesinos que quieran trabajarlas, con el apoyo crediticio, sanitario, educacional, técnico y habitacional del estado.

4) Garantizar el mejoramiento real y sustancial del nivel de vida de los trabajadores, terminando con el desempleo y subempleo, aplicando en la medida de lo posible el principio socialista de trabajo: “De cada uno de acuerdo con su capacidad y a cada uno de acuerdo con su trabajo”.

5) Realizar una reforma urbana que suprima el monopolio de la vivienda y de los terrenos y haga posible una morada decente para el pueblo, impulsando planes de vivienda reales y posibles.

6) Hacer efectivo el monopolio estatal de la banca, el cambio, el comercio exterior, las comunicaciones, las riquezas minerales y los servicios públicos fundamentales.

7) Reforma educacional que comprenda la erradicación del analfabetismo, la nacionalización de toda la enseñanza privada, la integración de la enseñanza técnica, de la educación física y de las artes con el resto de la educación, el cumplimiento efectivo de los principios de la enseñanza gratuita, pública y obligatoria, y el desarrollo de la enseñanza rural.

8) Reforma sanitaria, que comprenda la nacionalización de todos los institutos de medicina privados y la socialización de la medicina, poniendo mayor énfasis en el desarrollo de la medicina rural.

9) Establecer relaciones con todos los países del mundo. Reanudarlas con la República de Cuba, aplicando la política exterior a los principios del internacionalismo proletario

10) Destruir el aparato represivo de la oligarquía e instituir en su lugar las Fuerzas Armadas y la Policía revolucionaria. Castigar ejemplarmente a todos los enemigos del pueblo y muy especialmente a los esbirros torturadores de patriotas.

11) Integrar al Uruguay en las futuras repúblicas unidas de América Latina.

Estos son algunos de los principios programáticos fundamentales que sin perjuicio de otros que se puedan incluir en el futuro, constituyen al conjunto de soluciones por las cuales lucharemos intransigentemente.
Este programa podrá hacerse más minucioso y detallado, pero para tales efectos bastará con recoger los principios fundamentales incluidos en los programas del Fidel, de la Unión Popular, del Congreso del Pueblo o de la CNT
Sin embargo, la adopción de este programa máximo, de transformaciones profundas, si bien significa un compromiso para todos los miembros de la organización al que deberán ser files en el futuro, no implica que deba imponerse también al integrar un frente amplio de clases, porque conspiraría contra su propia amplitud.
Según veremos más adelante, lo que hace revolucionario a una organización no es su programa, sino su táctica o método de lucha.
De nada vale, y resulta incluso contraproducente, proclamar un programa muy avanzado, si él no está respaldado por métodos de lucha adecuados a la profundidad de los cambios a que se aspira. Un programa avanzado que no corresponda al estado actual de las luchas, solo servirá para crear ilusiones en el pueblo de que eso es fácil de conseguir, y de que la clase dominante se desprenderá generosamente de sus privilegios, sin luchar por conservarlos.
El mejor ejemplo de que aunque se tenga claro el programa final al que aspiramos, no es necesario e incluso no es conveniente que se proclame desde el comienzo públicamente, lo brinda el FLN de Vietnam del Sur, cuyo programa se expresa en cuatro conceptos aparentemente poco profundos, que son “Neutralidad, democracia, paz e independencia” Y sus dirigentes aclaran que desean pasar de una unidad democrática popular integrada por el proletariado y la burguesía patriótica en sus capas más bajas, a una unidad democrática nacional, para incluir las capas altas de la burguesía, nada menos:
“A los extranjeros, dicen, puede parecerles extraño encontrar comunistas luchando por los intereses de las clases altas, pero comprendemos la necesidad vital de la unión nacional al nivel más alto, no solo durante el período de lucha, sino también en los años de reconstrucción de la post-guerra.
La unidad implica concesiones mutuas. Tenemos elementos que aceptan la palabra “democracia”, pero piensan en ella solamente en términos de democracia burguesa, exclusivamente para proteger los intereses de los capitalistas y los terratenientes. Hay otros que piensan en éste exclusivamente en el sentido de confiscar a los capitalistas y a los terratenientes.
La “unidad” significa para nosotros la armonización de los distintos conceptos.
Como se ve, el FLN de Vietnam del Sur está mostrando que no es en el programa político donde debe mostrarse la radicalización de una organización, sino en sus métodos de lucha, en su capacidad para desarrollar la guerra popular, en su táctica revolucionaria.

ENERO DE 1970

barrapunto  Tuenti  twitter  facebook  Meneame  google