Ante los sucesos represivos en Neuquén, Salta y Santa Cruz

20.Abr.07    Internacionales
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Declaración política de:

Bases Socialistas, Juventud Guevarista, Agrupación Agustín Tosco (de Tandil) y Manifiesto Guevarista.

Unificar las luchas y avanzar en la unidad política para golpear como un solo puño

El crimen de nuestro compañero Fuentealba es una herida abierta para todos los trabajadores y trabajadoras de nuestro país. Acompañamos en su dolor a sus familiares y sus compañeros de lucha; y al mismo tiempo nos ponemos a disposición de los compañeros de ATEN en todo lo que podamos aportar.

Este paro y movilización, expresan el repudio de los distintos sectores de la clase trabajadora ante tan vil asesinato. Al mismo tiempo nos marca –ante la fatal división ideológica que nos atraviesa- la necesidad de acrecentar nuestra unidad social y dar pasos concretos que nos permitan avanzar hacia la unidad política de los trabajadores y el pueblo.

No todo lo que es, es lo que parece
Es importante recordar que mientras hoy padecemos esta muerte injusta, hace sólo quince días, recordábamos los treinta y un años de la instauración de la más sangrienta dictadura jamás conocida en nuestro país.

En el balance de lo que todavía no se hizo, hacíamos hincapié en que los sectores de ultraderecha, después de todos estos años, siguen dentro del aparato del Estado. Y ya sea mediante chantajes, por inoperancia gubernamental o por simpatías ideológicas aún perviven y detentan cuotas de poder.

El gobierno ha utilizado un discurso fortísimo contra los genocidas de aquella dictadura e inclusive avanzó en temas como los juicios. Pero tenemos un problema, ya que no todo lo que es, es la que parece. La política de derechos humanos del gobierno, tiene dos objetivos: afirmar su base social-electoral y principalmente “lavarle” la cara a las instituciones del capital. Entre ellas a las Fuerzas Armadas. Para los capitalistas es necesario volver a contar con FFAA que puedan ser “confiables” ante los ojos de la población, algo que por ahora no sucede. Ese es el trabajo de la ministra Garré al frente de la cartera de Defensa. En tanto, con las Fuerzas de Seguridad se da una situación similar, mientras se culpan a algunos policías de excesos se busca legitimar el papel de las policías Federal y provinciales, como cuerpos.

El conflicto docente
La mayoría de los reclamos ponen en el centro del debate que: mientras hay un superávit de 23 mil millones de dólares, mientras las reservas hacienden a 37 mil millones; para el gobierno nacional y los provinciales está vedado hablar de aumento salarial, menos aún equiparar los salarios básicos con el valor de la canasta familiar, del respeto a la antigüedad laboral, del pase de las sumas en negro al básico cuando el mismo gobierno dice luchar contra el trabajo en negro, de terminar con la precarización laboral que padecemos millones de trabajadores y trabajadoras.

A estos reclamos se suma –en el sector de la educación- el rechazo a la nueva Ley de Educación y cuestiona en todo los casos las propuestas de los diferentes gobiernos: Nacional, provinciales y el accionar pro-gubernamental de la dirección de CTERA.

Desde antes de comenzado el ciclo lectivo 2007, se viene agravando una situación que en las ultima horas ha alcanzado picos máximos de tensión.

El conflicto docente –de claro alcance nacional- tuvo su epicentro en las provincias de Buenos Aires –ya desarticulado por la conducción del SUTEBA-, Santa Fe, Formosa, Chaco, La Rioja, Tierra del Fuego y especialmente Salta, Santa Cruz y Neuquén. En estas tres últimas, con verdaderas movilizaciones de masas que excedían largamente al sector docente.

Por otro lado no hay que perder de vista que no son sólo los docentes, sino que se está ante el reinicio de otra incipiente ola de conflictos (mercantiles, bancarios, estatales, aeronáuticos, docentes, etc.) en un momento clave, ya que estamos ante la cercanía de una sucesión de elecciones en todo el país.

La CTERA
Hugo Yasky, secretario general de la CTERA y de la CTA declaró ante el asesinato de Carlos Fuentealba: “Nunca declaró CTERA un paro nacional por cada conflicto provincial que enfrenta cada uno de nuestros 24 sindicatos. Si fuera así, la gente nos mataría, porque viviríamos en huelga. Pero el límite es la represión, y por eso en esta huelga no hay especulaciones”. Para Yasky era necesario un muerto. Porque este paro no fue convocado cuando en Santa Cruz se militarizaron las escuelas y tampoco cuando se reprimió el lunes 2, a los docentes salteños.

Ahora convocan a una marcha, cuando sucedió lo que la conducción de CTERA podría haber evitado en caso de tener una mirada desde el reclamo de los trabajadores y no desde el reclamo del gobierno. Ante la inacción de la conducción nacional de CTERA, los distintos conflictos debieron asumirlo las direcciones opositoras a dicha conducción, salvo en el caso de Salta donde los docentes se autoconvocaron por fuera de la Asociación de Docentes Provinciales, cuyo secretario general, Virgilio Choque es un “romerista” confeso.

El conflicto es político
Todas estas luchas carecen -mas allá de los abnegados y honestos militantes y compañeros de base- de una visión política de conjunto, que permita a los trabajadores luchar en las mejores condiciones por nuestras reivindicaciones, sin perder de vista nuestros objetivos a largo plazo, o sea, el fin de la explotación y la construcción de una sociedad justa y libre.

Por su parte las clases dominantes tienen sus instrumentos políticos, la prensa y las fuerzas de seguridad para enfrentarnos.

También debemos advertir que, en parte, este conflicto docente ha sido usado por los distintos sectores del capital y sus aparatos políticos como parte de sus disputas por el control de los diferentes estamentos del Estado. Y como tantas veces ha sucedido los enfrentamientos interburgueses se hacen sobre nuestras espaldas; y como siempre los muertos son compañeros o compañeras trabajadores. Esta apreciación se apoya en una cantidad importante de hechos políticos-delictivos que van desde la desaparición de López hasta el fusilamiento de Fuentealba.

En esta lucha los trabajadores somos el pato de la boda.

En Salta, provincia gobernada por el fascista Romero, la respuesta, junto a la negativa de atender los reclamos fue: el espionaje, las listas negras, fotografías a los referentes, despidos, utilización de carneros, represión, persecuciones e intimidaciones de todo tipo.

En el caso de Santa Cruz “gobernada por el progresismo kirchnerista” a través de Sancho, junto a la represión se efectuaron ataques con bombas molotov. Y, ante la pueblada en Río Gallegos, que incluyó asambleas populares, se militarizaron las escuelas, donde directamente le quitaron las llaves a los directivos de las mismas.

El caso de Neuquén, gobernada por el fascista Sosbich, es mas grave ya que a la violentísima represión le siguió una cacería de brujas. Con los docentes ya replegados se ejecutó el fusilamiento por la espalda de Carlos Fuentealba.

La característica en común de estas tres provincias es que están entre las más ricas del país, ya que perciben una enorme cuota de millones de dólares por regalías petroleras. Y con la nueva ley que permite a las provincias hacer contratos directos, sin intervención de la Nación, los distintos sectores políticos que responden al capital -sea este fascista o progresista K-, se disputan las tajadas de la torta multimillonaria. Sin embargo está claro que ante el reclamo justo de los trabajadores, a ninguno de estos sectores políticos les temblara el pulso para reprimir y asesinar trabajadores.

La respuesta política de los trabajadores
Resulta más que nunca imprescindible despegarse de la lucha entre las distintas fracciones del capital, que a pesar de sus enfrentamientos se unen para súper explotarnos y ahogar en sangre nuestros reclamos. Es impostergable avanzar en la construcción de una herramienta política que nos unifique en una perspectiva propia de clase y del pueblo y le de proyección a nuestras luchas para que estas no sean manipuladas por el imperialismo y el capital.