FARO Documento 1 - IDEOLOGIA


IDEOLOGÍA

1 - LA TEORIA

La teoría revolucionaria del mundo contemporáneo es el marxismo-leninismo, enriquecido por el pensamiento de Ernesto Guevara, Mao Tse Tung, Fidel Castro, Ho Chi Min y los revolucionarios de nuestra época, que aplica los principios en cada lugar.
La teoría del marxismo-leninismo orienta por tanto también a la revolución de nuestro continente y a su más importante expresión lógica histórica y actual: el nacionalismo revolucionario latinoamericano.
La primera Conferencia de la OLAS, sintetizó esto, afirmando que el carácter de nuestra revolución es el de la lucha por la independencia nacional contra el imperialismo, la liberación continental frente a la oligarquías y el camino socialista para el subdesarrollo.
Por tanto nuestra lucha en el Uruguay será por la revolución oriental en camino al socialismo, teniendo por guía las ideas del marxismo-leninismo, enriquecidas por los más lúcidos revolucionarios de nuestro tiempo.
Esta definición ideológica resulta esencial. Lenin decía en “Qué hacer”: Sin teoría revolucionaria no puede haber tampoco movimientos revolucionarios” Mao ha dicho que “la política es nuestro Comandante y la ideología es nuestra alma”. Dicho en términos bien gráficos: la ideología es la luz que alumbra el camino, y por tanto, de su potencia y su claridad depende que el vehículo de la política, no se frene, no se desvíe o no se estrelle.
Ahora bien, ¿qué significa definirse como marxista-leninista? Significa dos cosas esenciales:
a) Aceptar la teoría marxista de la lucha de clases, contenida en la filosofía de la sociedad del materialismo histórico.
b) Aceptar la teoría de la dictadura del proletariado. Quien acepta lo primero, pero no lo segundo, no es marxista.
Esta definición teórica tiene una enorme importancia en la América Latina, donde por desconocimiento, temor o vacilación ante la dictadura del proletariado, muchos heroicos movimientos revolucionarios fracasaron a pesar de haber alcanzado el gobierno. La revolución mejicana, argentina, boliviana y guatemalteca, no eliminaron el poder de la burguesía y no lo entregaron al proletariado, al no nacionalizar todos los medios de producción, y con el tiempo, el imperialismo y la oligarquía recuperaron el poder. Este error trágico no puede repetirse en el continente, después de la enseñanza que dejó en tal sentido la experiencia de la Revolución Cubana.
Agreguemos para concluir, que la revolución continental y socialista por la que luchamos, deberá culminar, por propia definición, con la unión o asociación o comunidad de todos los pueblos de América Latina en un solo gran país, haciendo realidad el pensamiento de Simón Bolívar: “Para nosotros, la patria es América”

2 – LA PRACTICA

El marxismo enseña que la teoría de nada sirve, si no es aplicada de un modo concreto y en la práctica concreta.
La ligazón de la teoría con la práctica es el alma viva del marxismo, lo que solo se puede lograr, según Lenin, “haciendo el estudio de la realidad concreta de una manera concreta”.
El estudio de la realidad concreta debe hacerse caracterizando el país o región en que vivimos, desde tres ángulos:
a) Caracterización en el tiempo, para lo cual debe estudiarse su historia, su situación actual y sus perspectivas futura;
b) Caracterización del lugar: I – Externa, con el fenómeno de la dependencia exterior y el imperialismo; II) Interna, con el fenómeno de la oligarquía, que se estudia científicamente analizando la estructura de clases de la sociedad uruguaya y latinoamericana.
El estudio de los dos primeros puntos ha sido desarrollado profusamente por los distintos partidos y movimientos de izquierda del Uruguay, así como por múltiples autores.
A los efectos de no exceder los propósitos de este trabajo vamos a limitarnos a transcribir una síntesis de la historia, de la situación actual y del fenómeno imperialista, que se encuentra correctamente desarrollada en la Declaración Programática del MRO, con algunas modificaciones y agregados que correrán por nuestra cuenta.

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